domingo, 30 de diciembre de 2018

Se cumplen seis décadas del triunfo de la revolución cubana el 1 de enero de 1959 / Carlos Alberto Montaner *

El primero de enero de 1959 Fulgencio Batista huyó de Cuba y se inició la revolución cubana. Hace seis décadas de esa fecha nefasta. Nos reunimos un grupo de muchachos. Yo tenía 15 años y era un chico flaco, esperanzado y políticamente analfabeto. 

Me sentí muy feliz. No sé cómo, dónde o por qué fuimos a ver, o nos encontramos, al abogado Óscar Gans. Había sido primer ministro de Carlos Prío, el último presidente constitucional cubano. Tenía fama de honrado e inteligente.

Gans escuchó con interés nuestra ilusionada algarabía y sólo atinó a decirnos una frase enigmática que no he olvidado: «Las revoluciones son como las grandes borracheras… el problema es la resaca». La resaca era la sensación de hastío, de hartazgo, de mala digestión, de «por qué me emborraché e ingerí esa mezcla absurda de alcoholes que hoy me hace sentir tan mal». La resaca es lo que en otras latitudes llaman el «ratón».

A los pocos meses entendí lo que Gans nos había querido transmitir. Comenzaba la resaca. Estábamos en manos de unos revolucionarios iluminados, guiados por consignas aprendidas en los cafetines, dispuestos a cambiar a punta de pistola las señas de identidad de una sociedad que tenía varios siglos de existencia. Un país que, hasta ese momento, a trancas y barrancas, había sido receptor neto de inmigrantes, el mejor índice que se conoce para medir la calidad de cualquier conglomerado humano.

Fidel, el Che, Raúl Castro, y unos cuantos tipos más, audaces e ignorantes, estaban decididos a liquidar una imperfecta democracia liberal, regida por una Constitución socialdemócrata, totalmente perfectible, y transformar ese Estado en una dictadura prosoviética sin propiedad privada, ni derechos humanos, y mucho menos separación e independencia de poderes. 

Simultáneamente, echaban sobre los hombros de los cubanos la responsabilidad de «enfrentarse al imperialismo yanqui» y transformar el planeta para imponer a sangre y fuego el «maravilloso» modelo social desovado por Moscú desde 1917.

Actuaron velozmente. A los 20 meses habían logrado el 90% de sus objetivos domésticos. En octubre de 1960 no existían vestigios de libertad de prensa. No había grupos políticos diferentes al «movimiento único» creado y sujeto férreamente por el Máximo Líder, de manera que, en su momento, les fue fácil llamarlo «Partido Comunista». 

No había escuelas ni universidades privadas. Tampoco había empresas medianas o grandes en poder de la «sociedad civil». Todas fueron asumidas por el Estado mediante un simple decreto. La dictadura totalitaria se había consumado, repito, en un 90%.

El 10% restante ocurrió el 13 de marzo de 1968. En esa fecha, Fidel Castro perpetró un larguísimo discurso en el que anunció la «ofensiva revolucionaria». Acabó con el «cuentapropismo» de entonces. De un plumazo se tragó casi sesenta mil microempresas y convirtió la isla en el país «más comunista del mundo». 

Para arreglar un paraguas, un par de zapatos o un ventilador había que dirigirse al Estado. Lógicamente, el desastre fue absoluto y la nación se convirtió en una escombrera. Los millares de valientes que se opusieron a ese destino fueron fusilados o encarcelados durante muchos años.

La locura revolucionaria

¿Cómo se llevó a cabo esa locura revolucionaria? Tres iluminados no son capaces de realizar una tarea de esa envergadura. Sencillo: metiéndoles la mano en el bolsillo a los probables adversarios. Primero, crearon una enorme clientela política regalándole «al pueblo» todo lo que no le pertenecía al Comandante. 

Rebajaron el 50% de los alquileres y del costo de la electricidad y los teléfonos. Dispusieron de la tierra como les dio la gana. Ellos sabían que la economía colapsaría como consecuencia de la manipulación de los precios, pero el objetivo no era conseguir la prosperidad, sino crear una legión de estómagos agradecidos a los que no tardarían en ajustarles las tuercas.

Mientras disponían de los bienes ajenos (y se quedaban con las mejores casas, autos y yates), les entregaron a los soviéticos los mecanismos represivos. Desde el principio la policía política y el corazón del Ministerio del Interior fueron asignados a los camaradas formados por el KGB. 

A las pocas semanas de instalados los Castro en la casa de gobierno comenzaron a llegar los siempre discretos «hermanos del campo socialista». A mediados de 1962 eran algo más de 40.000 asesores. Cuando se fueron los «bolos», como les llamaban irreverentemente en la isla, dejaron instalada la jaula. Dentro de ella se abrazaban millones de cubanos temerosos y obedientes. 

Sesenta años después los castristas saben que el «modelo cubano» es totalmente improductivo e inviable. Son unos negreros que viven de alquilar esclavos profesionales a los que les extraen una plusvalía del 80%. O policías que montan llave en mano la nueva dictadura, como han hecho en Venezuela. O viven de las remesas de los exiliados, de las dádivas de las iglesias, o de bañar en el mar y pasear turistas en contubernio con empresarios extranjeros a los que no les importa la catadura del socio local, siempre que les deje copiosos beneficios. 

Así son las resacas revolucionarias. Suelen ser muy largas y muy tristes.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Perciben un año 2019 "brillante" para el sector turístico en el Caribe

SAN JUAN.- El secretario general de la Organización Caribeña de Turismo (CTO, en inglés), Hugh Riley, afirmó hoy que el panorama para dicho sector para el año 2019 se ve "brillante", con un sentido "de optimismo, entusiasmo y mucha esperanza".

Según dijo Riley, ese optimismo se debe a que a pesar de la devastación que causaron varios huracanes sobre el Caribe en el año 2017, entre ellos, Irma y María, en el 2018 todo se revirtió.

"Estamos muy emocionados con nuestras expectativas, debido al increíble cambio que hemos visto en los destinos más golpeados por los ciclones", indicó.
Riley reafirmó su optimismo por el progreso en que países miembros y simpatizantes del CTO continúan progresando sin cesar, manteniendo el ímpetu que desarrollaron tras la temporada de huracanes en el 2017 para mantener firme el sector turístico de la zona.
Ante ello, Riley destacó la reconstrucción y la reapertura de alojamientos, mientras que los aeropuertos volvieron a operar de manera regular con el regreso de algunas aerolíneas a tiempo completo y los diversos servicios en los aeropuertos.
"Todo eso ayuda a que aumente la cantidad de visitantes viajando, mientras que los mensajes positivos y promociones en el mercado han activado a los destinos que no fueron afectados registrando un crecimiento continuo", afirmó Riley.
Riley dijo además que la demanda de turistas internacionales "es fuerte" y que los residentes del Caribe "continúan con su plan de búsqueda de explorar y disfrutar de los placeres de los países vecinos".
Sobre el sector de la llegada de barcos cruceros, el funcionario indicó que la mayoría de los puertos afectados por los huracanes ya fueron reparados y que el número de estas embarcaciones a la zona han regresado a la normalidad.
Riley detalló que la visita de barcos cruceros registró un crecimiento de 13,7 % desde mayo a septiembre y de 17,1 % en el tercer periodo de 2018.
Por ello, es que Riley afirmó que el panorama para dicho sector para el año 2019 se ve "brillante", por lo que esperan declarar el año entrante como "El año de los festivales" en el Caribe.
"Simplemente manifestado, la región cuenta con un ritmo que no se puede replicar en ninguna otra parte del mundo", resaltó.

Cuba registra un récord de 493.169 visitas de cubanoamericanos en 2018

LA HABANA.- Cuba ha recibido 493.169 visitas de cubanoamericanos en lo que va de 2018, una "cifra récord" frente a los 407.633 del año anterior, informó hoy el canciller del país caribeño, Bruno Rodríguez.

En total se registraron este año unos 567.553 viajes de cubanos residentes en el exterior, lo que representa un incremento aproximado del 20 % en relación al 2017, cuando llegaron 480.324 emigrados.
Este aumento "evidencia (la) continuidad de la política de fortalecimiento de los vínculos de Cuba con sus nacionales en el exterior", aseguró el ministro de Exteriores en su cuenta oficial de Twitter.
Más de 2,4 millones de cubanos residen fuera de la isla, la gran mayoría (84 %) en Estados Unidos y Canadá, y el resto en Europa (10 %) y Latinoamérica (5 %), entre otras regiones, de acuerdo a las últimas cifras oficiales disponibles, publicadas en octubre de 2017.
En EE.UU., el principal destino de la migración cubana, viven más de 1,1 millones de personas, de ellas más de un millón nacidas en la isla, indican datos de la Dirección de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior (DACCRE) de la Cancillería cubana.
Sin embargo, las cifras del censo de los Estados Unidos aseguran que en 2013 vivían en ese territorio más de dos millones de cubanoamericanos, números que incluyen también a los hijos de emigrantes.
En enero pasado, la prensa oficial cubana informó de que 819.749 cubanos residentes en la isla viajaron al exterior, muchos de ellos por primera vez, en los cinco años desde la entrada en vigor de la reforma migratoria de 2013, que entre otras cosas eliminó el permiso de salida que restringía la posibilidad de visitar el extranjero.
De ellos, el 11 % estableció su residencia permanente en otro país y pasó a tener estatus de emigrado.
En estos cinco años los isleños realizaron 2,65 millones de viajes al exterior, de los que más de 890.000 tuvieron como destino Estados Unidos.
Entre los estadounidenses, expatriados cubanos y turistas de otras nacionalidades que vuelan desde Estados Unidos, suman más de 1,6 millones de visitantes registrados hasta la primera quincena de diciembre, según datos difundidos este diciembre por el Ministerio de Turismo de Cuba (Mintur).
La isla ha recibido 605.416 visitantes estadounidenses en lo que va de año, la mayoría a bordo de cruceros, una modalidad en auge debido a las nuevas restricciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, cuyos ciudadanos no pueden viajar como turistas a Cuba ni alojarse en una larga lista de hoteles vinculados al sector militar.
La nueva administración del presidente Donald Trump también suspendió los servicios consulares y la expedición de visas a cubanos tras el retiro del 60 % del personal de la embajada de EE.UU. en Cuba debido a los misteriosos incidentes de salud sufridos por diplomáticos estadounidenses en la isla.

La "batalla económica" de la Revolución Cubana: adaptarse o perecer

LA HABANA.- De una gestión completamente estatal a la gradual apertura hacia la inversión extranjera y el impulso al emergente sector privado, los cambios en la política económica en la isla sirven para ilustrar el complejo recorrido de la Revolución Cubana, que ya entra en su sexta década de existencia.

El único país comunista de América Latina ha tenido que aprender a sortear escollos, primero políticos y luego principalmente económicos, y flexibilizar la mayoría de sus férreas posturas iniciales para mantenerse a flote sin "volver al capitalismo".

La "batalla económica" es hoy prioridad para la nación caribeña, sobre la que se cierne el fantasma de la recesión, reaparecido en 2017 por primera vez en 23 años.
Empeñado en resucitar una economía frágil, que se tambalea entre la insuficiente liquidez, el embargo estadounidense, la falta de autonomía y la corrupción interna, el hoy expresidente Raúl Castro impulsó a poco de su llegada al poder en 2008 una serie de reformas pensadas para "actualizar" el modelo centralizado de la isla.
Su hermano, el fallecido Fidel Castro (1926-2016), nacionalizó las industrias de propiedad extranjera y borró completamente la actividad privada del país en la primera de las más de cinco décadas que se mantuvo en el poder, tras el triunfo revolucionario de 1959.
Durante esos años Cuba centralizó su economía, adoptó el sistema de la empresa estatal socialista y se lanzó a cumplir planes quinquenales, lastrada por errores de previsión y la excesiva burocracia.
El "cuentapropismo" reapareció tímidamente en 1978 para luego regresar de forma definitiva tras el colapso de la Unión Soviética a principios de 1990, un antes y un después para Cuba, que dependía casi enteramente de los productos subsidiados enviados por el gigante comunista.
Para la Revolución Cubana significó el despertar a una nueva era, en la que había que adaptarse para no perecer.
En medio de la crisis, bautizada por Fidel Castro como "periodo especial en tiempo de guerra", Cuba abrió su maltrecha economía a la inversión extranjera y despenalizó el uso del dólar.
También amplió las modalidades en el sector privado, estigmatizado aún por no "aportar a la construcción del socialismo" y en su lugar contribuir al "enriquecimiento personal".
El impulso definitivo vino durante el mandato de Raúl Castro (2008-2018), que promovió reformas para dar un respiro a las arcas cubanas y "desinflar" las abultadas plantillas estatales.
El pequeño de los Castro también derogó en 2008 prohibiciones de décadas, como las que impedían a los cubanos alojarse en sus propios hoteles, comprar teléfonos celulares, computadoras y tener líneas móviles a su nombre, además de iniciar en 2015 la aún insuficiente apertura de internet en Cuba.
Impensable en las décadas de los 70 y 80, hoy trabajan en el país 1,3 millones de autónomos - de 4.474.800 cubanos empleados-, responsables en gran medida del cambio en la geografía de la isla, donde casi cada semana surge un negocio privado diseñado para cubrir los vacíos dejados por el Estado.
De ofrecer cortes de pelo en portales y cocinar modestas comidas en sus propias casas a un límite de 12 clientes, los cubanos han pasado a regentar "spa" y salones de belleza, y administrar "paladares" o restaurantes privados cubanos que han desbancado por su calidad la oferta estatal, más escasa y menos especializada.
Los emprendimientos cubanos cada vez son más variados y van desde peluquerías para mascotas, pequeños hoteles boutique, servicios de decoración personalizada de eventos, directorios y mapas en línea, hasta bares cosmopolitas que rivalizan con cualquier establecimiento de Nueva York o Madrid.
Al cierre de 2018, más de 588.000 isleños poseían licencias para el trabajo por cuenta propia, cifra que representa el 13 % de la población activa del país y casi cuadruplica los 157.000 de 2010, a pesar del freno de más de un año y medio a la concesión de nuevos permisos.
La regulación del sector privado estuvo entre las primeras medidas del nuevo Gobierno de Miguel Díaz-Canel, el primer presidente que no lleva apellido Castro en 60 años de Revolución, tras su llegada al poder en abril pasado.
El malestar entre los "cuentapropistas" cubanos hizo que el Gobierno diera un paso atrás y suavizara su posición en el último momento, reconociendo el poder del sector emergente en el destino económico del país.
"Los trabajadores por cuenta propia no son enemigos de la Revolución, son resultado del proceso de actualización, y han resuelto problemas que recargaban al Estado. Su funcionamiento tiene que ser fruto de la legalidad, contamos con ellos para impulsar la economía. Hay que eliminar los prejuicios, la desconfianza y la inseguridad", pidió recientemente Díaz-Canel a la Asamblea Nacional.
En la misma sesión del 22 de diciembre pasado, el Parlamento cubano aprobó el borrador final de la nueva Constitución cubana, que por primera vez reconoce "otras formas de propiedad como la cooperativa, la propiedad mixta y la propiedad privada".
De ser ratificada la nueva Carta Magna en el referendo de febrero próximo, esta inclusión representará un importante cambio respecto al texto vigente de 1976 que solo reconoce la propiedad estatal y la cooperativa agropecuaria.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Cuba repasa la puesta en marcha de acuerdos y negocios con el secretario de Comercio de Francia

LA HABANA.- El vicepresidente cubano, Ricardo Cabrisas, y el secretario de Estado del Comercio Exterior y el Turismo de Francia, Jean-Baptiste Lemoyne, repasaron en La Habana la marcha de los acuerdos suscritos entre ambos Gobiernos y los negocios en ejecución entre empresas de la isla y el país europeo.

Medios estatales cubanos publican hoy que el encuentro entre Cabrisas y Lemoyne es parte del programa del secretario francés, que participa en la III Sesión de la Comisión Económica y Comercial y del Comité de Orientación Estratégica del Fondo de Contravalor entre Cuba y Francia.
El vicepresidente cubano y el secretario del Gobierno francés intercambiaron opiniones sobre los antecedentes de las relaciones económicas bilaterales y las perspectivas que existen para continuar fortaleciéndolas, precisa un reporte de la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN).
Cabrisas resaltó la importancia de celebrar periódicamente estos encuentros bilaterales a nivel gubernamental, así como de impulsar la participación de empresas francesas en negocios de inversión extranjera en Cuba.
El pasado octubre, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, al inicio de una gira por Rusia y Asia hizo una parada en Francia donde fue recibido por el primer ministro, Édouard Philippe, quien le transmitió la voluntad del país europeo de intensificar las relaciones políticas, económicas y culturales.
Una visita del ministro galo de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, el primer representante de un Estado europeo en viajar a la isla tras la llegada a la presidencia de Díaz-Canel en abril pasado, había señalado el propósito de fortalecer la ya "positiva" relación bilateral.
Francia es uno de los principales emisores de turistas a Cuba y en los últimos años es uno de los miembros de la Unión Europea que se ha posicionado con fuerza en Cuba, con la ejecución de obras de hostelería y grandes proyectos en la isla en diversas áreas económicas.
En noviembre pasado, Cuba y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) acordaron en La Habana un convenio para desarrollar un proyecto por un valor de 20 millones de euros (22,6 millones de dólares) con el fin de mejorar la calidad de los servicios de agua y saneamiento del país.
A ello se suma el proyecto de ampliación del aeropuerto internacional de La Habana, a cargo de la empresa francesa Bouygues, que además situará a Aéroports de París en la futura gestión de esa infraestructura, mientras otra inversión gala por un monto de unos 40 millones de euros (46,7 millones de dólares) se dedicará a actualizar la deteriorada red de ferrocarriles en Cuba.

Cuba aprueba el texto final de su nueva Constitución y se prepara para el referendo

LA HABANA.- En una votación unánime, el Parlamento cubano aprobó hoy el borrador final de la nueva Constitución de la isla, que se prepara ahora para el referendo popular del próximo 24 de febrero, en medio de la polémica levantada en redes sociales por detractores del nuevo texto.

Los 583 diputados reunidos en el segundo y último pleno del año de la Asamblea Nacional respaldaron, uno a uno, el texto que debe sustituir la Carta Magna vigente (1976) y que mantiene al gobernante Partido Comunista (PCC, único) como "fuerza dirigente superior de la sociedad" y el comunismo como aspiración.
"La Ley fundamental que acabamos de aprobar reafirma el rumbo socialista de la Revolución" y garantiza "una mayor inclusión, justicia e igualdad social", aseguró el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
En su primer resumen del año ante el Parlamento desde que llegara al poder en abril pasado, Díaz-Canel recordó el proceso de consulta popular en el que participaron casi nueve millones de cubanos y que incluyó por primera vez a los emigrados.
Tanto el primer borrador del proyecto como el aprobado hoy tras incorporar algunas de las propuestas de la ciudadanía fueron elaborados por una comisión liderada por el expresidente y primer secretario del PCC, Raúl Castro.
En esencia, la nueva Constitución no modifica el sistema político de la isla pero sí busca plasmar la controlada apertura económica y las reformas impulsadas durante los dos mandatos del general Castro (2008-2018) en un intento por fortalecer la debilitada economía del país.
El primer presidente del poscastrismo en Cuba, por su parte, insistió en que este proceso es muestra "del empoderamiento del pueblo en el Gobierno de la nación".
Díaz-Canel llamó a los cubanos a dar el "Sí a la Revolución" en el referendo constitucional del próximo 24 de febrero, en el que los cubanos deberán responder a la pregunta de "¿Ratifica usted la nueva Constitución de la República?", adelantó el presidente de la Asamblea, Esteban Lazo.
El pleno de este sábado puso fin a casi una semana de debates en el Parlamento cubano, a los que no tuvo acceso la prensa extranjera y que fueron trasmitidos con un diferido de más de dos horas por la televisión estatal.
Los parlamentarios se centraron principalmente en los artículos más discutidos del proyecto constitucional, cuyo primer borrador fue modificado en un 60 % tras la consulta.
La nueva Constitución cubana quedó conformada por 229 artículos, 11 títulos, dos disposiciones especiales, 13 transitorias y dos finales.
La versión revisada vuelve a incluir el término "comunismo" eliminado del borrador inicial y restituido después de que más de 1.800 cubanos lo solicitaran.
La nueva Carta Magna instituye las figuras del presidente de la República y el primer ministro, además de reconocer la propiedad privada y la necesidad de la inversión extranjera para el desarrollo económico del país.
Los diputados también aprobaron un artículo que dispone que "los medios de comunicación fundamentales no pueden ser objeto de ningún otro tipo de propiedad que no sea la socialista de todo el pueblo"
En uno de sus giros más polémicos, la Comisión Constitucional eliminó el controvertido artículo que abría la puerta al matrimonio gay en la isla y aplazó la discusión al menos dos años, cuando deberá quedar redactado un nuevo Código de Familia, que también se someterá a referendo.
La Asamblea decidió "respetar todas las opiniones" en un tema que dividió al país y enfrentó en bandos contrarios a la comunidad LGTBI y varias iglesias de la isla, sobre todo la católica y la evangelista.
Mariela Castro, hija del expresidente Raúl Castro y una de las caras más visibles del activismo LGTBI cubano, defendió la modificación y aseguró que "los derechos de todas las personas quedan blindados en el nuevo texto constitucional".
La sexóloga protagonizó el momento emotivo de la sesión, cuando - en un gesto inédito en este ámbito- felicitó y abrazó a su padre, quien contuvo las lágrimas al recordar a su fallecida esposa Vilma Espín, una de las principales luchadoras por la emancipación de la mujer en la Cuba revolucionaria.
"Ante las campañas saboteadoras que está haciendo la contrarrevolución en las redes sociales, promoviendo el No, tenemos el deber de hacer una buena y rigurosa campaña para informar al pueblo y al mundo. (...) Cuba necesita esta Constitución", aseguró Mariela Castro.
El borrador final de la nueva Carta Magna ha enfrentado a simpatizantes y detractores en las redes sociales, sobre todo en Twitter, donde se extiende la etiqueta #YoVotoNo en publicaciones que piden rechazar un texto que "no contiene mejoras" y vuelve al país "a lo antiguo".

viernes, 21 de diciembre de 2018

Cuba restituye en su Constitución el destino comunista de su sociedad

LA HABANA.- Cuba restituyó en el proyecto de nueva Constitución el destino comunista de su sociedad, suprimido en la versión inicial del texto que fue sometido a discusión popular, despejando dudas y suspicacias.

El documento, que ratifica al Partido Comunista (PCC) como "único" y "fuerza política dirigente superior de la sociedad y el Estado", agrega que esa organización "orienta los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista".
La explicación fue ofrecida por el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, también coordinador de la comisión de redacción ante el plenario de la Asamblea Nacional (Parlamento), que debatió el viernes el proyecto, que será llevado a referendo popular el 24 de febrero.
Esa nueva Carta Magna reconoce al mercado en su economía, pero pone en espera al matrimonio homosexual.
En la sala, y en su calidad de diputado, participó el expresidente Raúl Castro, quien se mantiene como primer secretario del gobernante Partido Comunista.
Los 560 diputados presentes examinaron en la mañana los resultados económicos de 2018 y los planes para 2019.
La reunión parlamentaria ocurre en un contexto difícil: escasez de harina y huevos, empeoramiento del transporte urbano y carestía de la vida.
El ministro de Economía, Alejandro Gil, destacó que Cuba trabaja en su desarrollo económico en "un complejo escenario", marcado por el "recrudecimiento del bloqueo (embargo) de Estados Unidos", que le cuesta al día "12 millones de dólares".
Gil precisó que la economía cubana creció 1,2% en 2018, por debajo del 2% previsto, debido, además del embargo vigente desde 1962, a un enlentecimiento de las exportaciones, de la industria azucarera, el turismo y la agricultura. El crecimiento estimado para 2019 es de 1%.
"Otra vez este desempeño contrasta con una realidad que se sigue pareciendo más a una recesión", dijo el economista Pavel Vidal en un reciente artículo difundido por las redes.
Gil también admitió que Cuba no tendrá la capacidad para honrar todos sus compromisos de deuda en 2019, debido a complicaciones económicas internas, y que establecerá "un nivel de prioridad".
Cuba ha logrado renegociar exitosamente gran parte de su deuda externa, principalmente con el club de París. Actualmente la Unión Europea es su mayor socio comercial.
Como parte de las reformas económicas en curso, Cuba espera reconocer en su nueva Constitución el papel del mercado, la propiedad privada y la inversión extranjera sin renunciar al socialismo.
Acostumbrados a la unanimidad política durante medio siglo, los cubanos hicieron más de 783.000 propuestas de modificación al texto aprobado por el Parlamento en julio y sometido a debate popular entre agosto y noviembre.
Es un hecho inédito: los ciudadanos empujaron la modificación del proyecto, santificado por el PCC y redactado por una comisión parlamentaria liderada por Castro y su sucesor Díaz-Canel. Del total de 224 artículos propuestos, se modifican 134 y se eliminan tres, pero se suman otros.
El artículo más polémico y debatido fue el 68, que allanaba el terreno para el matrimonio homosexual.
La Comisión decidió dejar fuera del borrador el concepto de matrimonio como "unión entre dos personas" que iba a reemplazar el vigente en la Carta Magna de 1976, "unión entre un hombre y una mujer".
Tras escuchar a los ciudadanos, en su mayoría contrarios a ese cambio, se estableció ahora en el artículo 82, el matrimonio "como una institución social y jurídica", dejando en manos del Código de Familia los demás detalles, que además deberán someterse a referendo en un máximo dos años.
A su vez, introduce el nuevo concepto de "las familias”, que engloba todo tipo de unión matrimonial o no y "establece el derecho de las personas de formar una familia cualquiera que sea su forma de organización".
Otro artículo que encontró oposición es el que limita el mandato presidencial a dos períodos de cinco años, en caso de reelección, y una edad máxima de 60 años para iniciar el mandato.
Fidel Castro fue presidente de los Consejos de Estado y de Ministros entre 1976 y 2008. Su hermano Raúl, lo fue desde 2008 a 2018, y fue quien propuso limitar el período.
Sin embargo, buen número de opiniones recogidas apuntaron a permitir la reelección mientras el candidato tuviera apoyo popular, sin límite de edad, y 12.000 personas pidieron la elección presidencial directa y no indirecta (por el Parlamento), como es en Cuba desde 1976.
La elección del gobernante se mantiene tal cual, es decir, es elegido por el Parlamento, pero será presidente de la República, por dos períodos de cinco años, si es reelecto. Se creará además la figura del primer ministro.
La discusión del proyecto constitucional continuará el sábado.

jueves, 20 de diciembre de 2018

La llegada de estadounidenses a Cuba crece en 2018 pese a mayores restricciones

LA HABANA.- Cuba ha recibido 605.416 visitantes estadounidenses en lo que va de año, la mayoría a bordo de cruceros, cifra que ha crecido con respecto a 2017 pese al incremento en las restricciones a los viajes de EE.UU. y el endurecimiento del embargo, dijeron hoy directivos Ministerio de Turismo en la isla.

A los viajeros de Estados Unidos se unen 585.600 cubanos residentes en el exterior, dentro de los que se incluyen los cubanoestadounidenses, para un aumento del 17 % en relación a la misma etapa del año pasado.
En total, entre los estadounidenses, expatriados cubanos y turistas de otras nacionalidades que vuelan desde Estados Unidos, suman más de 1,6 millones de visitantes registrados hasta el momento, informó en conferencia de prensa el director comercial del Mintur, Michel Bernal.
"Este mercado se mantiene como segundo emisor, después de Canadá, pese al 'bloqueo' y al fuerte declive en los vuelos" como resultado de las restricciones impuestas por el Gobierno del presidente Donald Trump, que prohíbe a sus ciudadanos viajar libremente a Cuba, aclaró Bernal.
Este apartado ha sido "el de mayor flujo" por encima del mercado canadiense, que aunque ha aportado 1,1 millones de viajeros este año, decreció en un 2 % con respecto a 2017.
La gran mayoría de los estadounidenses arriban al país caribeño a bordo de cruceros, en los que ya han llegado hasta el momento unos 817.000, cifra que se prevé que aumente hasta 850.000 cruceristas al cierre de diciembre.
El auge de esta modalidad se debe en parte a que el Gobierno de Estados Unidos mantiene a la mayoría de los hoteles cubanos en una lista negra y prohíbe a sus ciudadanos hospedarse y hacer uso de estas instalaciones, pertenecientes a empresas relacionadas con las Fuerzas Armadas cubanas.
"Este año Cuba implantará un nuevo récord de más de 4,7 millones de visitantes, por encima de los 4,5 millones alcanzados en 2017, un incremento alcanzado a pesar de que en este periodo decrecen los arribos por vías aéreas en un 6 %", informó Bernal.
Aún así, la isla no logró llegar en 2018 a los cinco millones de visitantes que preveía inicialmente.
El directivo recordó el "serio golpe" asestado a la infraestructura hotelera por el devastador huracán Irma en septiembre de 2017 y reconoció que las llegadas a Cuba decrecieron en los meses de julio y agosto pasados.
A partir de septiembre y octubre comenzó la recuperación en este indicador, un resultado "alentador" que sitúa a la isla más cerca de su meta de llegar a los 5,1 millones de viajeros internacionales en 2019.
Cuba batió récords de llegada de visitantes foráneos en 2016 y 2017, cuando llegaron al país caribeño 4,5 y más de 4,6 millones de turistas, respectivamente.
Este auge turístico coincidió con el "deshielo" en las relaciones entre el país caribeño y Estados Unidos, que ahora atraviesan un momento delicado con la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017.
El embargo estadounidense y las alertas emitidas a sus ciudadanos debido a los misteriosos incidentes de salud sufridos por diplomáticos de EE.UU. en La Habana, supusieron un duro golpe a las aspiraciones de Cuba de superar sus récords anteriores de visitantes.
Frente a esto, los cubanos impulsan hoy una fuerte campaña dirigida a Rusia, México, Brasil y China, los mercados emisores de más rápido crecimiento en los dos últimos años, sin olvidar a sus mayores clientes tradicionales: Francia, Alemania, España, Reino Unido e Italia.
Estos últimos serán el próximo centro de atención comercial para Cuba, dentro de sus esfuerzos por mejorar el indicador de estancia por días de los turistas internacionales.
Para garantizar la calidad de las infraestructuras, la isla proyecta mejorar y aumentar su capacidad hotelera, que hoy asciende a mas de 70.000 habitaciones, el 17,6 % de ellas en La Habana, el polo más importante del país.
En su plan de desarrollo hasta 2030, el Ministerio de Turismo cubano incluye 610 proyectos, entre ellos varias inmobiliarias, campos de golf y parques temáticos, precisó el director de Desarrollo e Inversión del Mintur, José Daniel.
Daniel adelantó que en 2019 en la capital cubana comenzarán a recuperar edificaciones emblemáticas como el hotel New York en La Habana Vieja y a construir nuevas en la céntrica barriada del Vedado.
Los famosos hoteles Riviera y Habana libre, administrados por los grupos españoles Iberostar y Meliá, respectivamente, recibirán inversiones millonarias destinadas a remozar las instalaciones y adecuarlas a las últimas tendencias en el sector.
Iberostar gastará 35 millones de euros y Meliá unos 25 millones de dólares en sendos proyectos que serán ejecutados a lo largo de 2019, señaló el directivo.

martes, 18 de diciembre de 2018

Cuba elimina el artículo que avalaba el matrimonio gay del borrador de su nueva Constitución


LA HABANA.- La comisión que elabora el borrador de la nueva Constitución cubana eliminó el artículo que abría la puerta al matrimonio homosexual, tras la oposición a este asunto detectada durante los debates populares sobre la reforma de la Carta Magna que se llevaron a cabo en los últimos tres meses.

"La Comisión propone diferir el concepto del matrimonio, es decir, que salga del Proyecto de la Constitución, como forma de respetar todas las opiniones. El matrimonio es una institución social y jurídica. La ley definirá el resto de elementos", informó el Parlamento cubano en su cuenta de Twitter.
La propuesta inicial pasaba por modificar el concepto de matrimonio que aparece en la actual Constitución (1976), donde se define como la unión entre un hombre y una mujer, una acepción que se proponía reemplazar por "unión entre dos personas con capacidad legal para ello", sin especificar el género.
Este giro se dio a conocer hoy durante las comisiones previas al pleno que la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) celebrará el próximo viernes y en el que está previsto que se someta a votación el borrador constitucional, al que se han incorporado las propuestas de la ciudadanía durante el proceso de debate del texto.
Según la cuenta de la Asamblea en la citada red social, en la nueva Constitución "se incorpora un capítulo solo para la familia, donde se reconocen los vínculos jurídicos y de hecho, y el derecho de cada ciudadano de fundar una familia, sin distinción de su naturaleza".
A través de ese medio, el Parlamento cubano también precisó que "en el Código de Familia deberá establecerse quiénes pueden ser sujetos del matrimonio" y que se realizará una consulta popular y un referendo "en un plazo de dos años a partir de una propuesta de disposición transitoria recogida en el propio proyecto".
La modificación constitucional que avalaba una futura ley de matrimonio homosexual había abierto un intenso debate en Cuba, con campañas a favor por parte del colectivo LGTB pero también en contra desde las iglesias católica y evangelista, un culto que cuenta cada vez con más adeptos en la isla.
De acuerdo con el informe que hoy ofreció a los diputados el secretario del Consejo de Estado cubano, Homero Acosta, ese artículo (el número 68 del borrador constitucional) fue el más abordado en la consulta popular, ya que salió a colación en el 66 % de las reuniones.
Se recopilaron 192.408 opiniones al respecto, de las que 158.376 propusieron "sustituir la propuesta por la que está hoy vigente" (la definición del matrimonio como la unión entre hombre y mujer).
El borrador de la nueva Constitución se votará en la Asamblea Nacional del Poder Popular este viernes, y una vez aprobado será sometido a referendo el próximo 24 de febrero.
El texto propuesto, que no incorpora modificaciones del sistema político, reconoce la propiedad privada, elimina las alusiones al comunismo y establece la figura de primer ministro, entre otros cambios.
La Comisión constitucional que elaboró el borrador inicial y que lo ha modificado introduciendo algunas de las propuestas realizadas por los cubanos durante el debate popular está encabezada por el ex presidente y líder del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Raúl Castro.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Cuba crecerá poco más del 1% en 2018 enmedio de tensiones económicas

LA HABANA.- La economía cubana crecerá poco más de un 1% este año, por debajo del 2% previsto, debido a un ralentecimiento de las exportaciones, industria azucarera, turismo, y agricultura y el recrudecimiento del embargo de Estados Unidos, informó el gobierno.

El crecimiento del PIB al cierre de 2018 se estima "en una tasa ligeramente superior al 1%, cuando se esperaba alcanzar la cifra del 2%", informó el ministro de Economía, Alejandro Gil, en una reunión con parlamentarios a la que asistió el presidente Miguel Díaz-Canel. Para 2019 el gobierno espera una tasa también superior al 1%.
Gil, citado por el diario oficial Granma, precisó que en ese magro crecimiento del 2018 inciden "incumplimientos de los ingresos previstos por exportaciones", la no ejecución de "importaciones, además de las tensiones en los niveles de endeudamientos".
Asimismo, pronosticó una "decaída con respecto al año anterior en la industria azucarera y el turismo" y "las actividades de la agricultura, la construcción y minas y canteras".
Cuba tiene un atraso en el pago de la deuda que mantiene con Brasil -un importante proveedor de alimentos de la isla- según han confirmado las autoridades brasileñas.
Por su parte, Díaz-Canel dijo que la economía, que creció apenas 1,1% en el primer semestre, enfrentó en 2018 un "escenario complejo", marcado por "insuficiencias" internas y el recrudecimiento del bloqueo que Washington aplica contra la isla desde 1962.
"Hay países donde no hay ningún banco que (...) quiera hacer negociaciones con Cuba. Esos son de las complejidades que nosotros tenemos", debido al embargo, ilustró el mandatario cubano.
Subrayó que "la batalla fundamental de Cuba es la economía", porque "la gente lo que más espera es una respuesta (mejoría) económica".
Recientemente, La Habana ha reconocido problemas en el abastecimiento de pan a sus ciudadanos, producto de faltas de repuestos en sus principales molinos, tema que espera resolver en las próximas semanas.
Cuba lleva adelante un proceso de reforma de su economía de corte soviético, que pasa por una nueva Constitución, que deberá ser aprobada en referendo en febrero y que reconoce el papel del mercado, la propiedad privada y la inversión extranjera en el país.
Mayoritariamente estatal, la economía de la isla importa casi la totalidad de los productos que consume por unos 2.000 millones de dólares anuales, una cifra que complica a sus deprimidas arcas.
La economía de Cuba creció un 0,5% en 2016 y un 1,6% en 2017.