sábado, 18 de mayo de 2019

La historia familiar de Jeff Bezos: de Cuba a un campo de refugiados


MADRID.- Si los países son un crisol de culturas que les han ido dando forma a lo largo de los años, el caso de Estados Unidos es aún más llamativo. La nación norteamericana está fundada por inmigrantes, refugiados y desplazados de decenas de puntos del planeta, que la han convertido en lo que es hoy, una mezcla de gran riqueza. A esa amalgama de orígenes no son ajenos algunos de sus magnates, como Jeff Bezos, el fundador de Amazon, dueño del diario The Washington Post y hombre más rico del mundo, según revela El Pais
 
Bezos ha querido rendir homenaje a sus orígenes en un pequeño cortometraje de algo más de tres minutos que se puede ver en el blog corporativo de su compañía y que, además, ha tuiteado en su cuenta, con cerca de un millón de seguidores. El motivo principal es contar la historia de su padre, Mike Bezos, inmigrante llegado a Estados Unidos hace más de medio siglo. "El viaje de mi padre hasta Estados Unidos muestra cómo la gente se une para ayudarse", escribía el jueves el fundador de Amazon.
"Tuvimos oportunidad de rendirle homenaje anoche en la apertura del nuevo museo de la Estatua de la Libertad", decía en el mismo tuit. Dicho museo se inauguró la noche del miércoles con la presencia de Hillary Clinton, Oprah Winfrey, Diane Von Furstenberg y el propio Bezos, que hizo un brindis con su padre. El museo está abierto a los visitantes desde este jueves. Allí se puede conocer la historia de los migrantes que llegaban a Nueva York y se pueden observar réplicas de piezas de la torre o su antorcha original.
"Como refugiado, cuando te vas, siempre piensas que puedes volver", arranca el padre del magnate en el vídeo. "Mi nombre es Miguel Ángel Bezos y nací en Cuba", explica, mirando a cámara, mientras se mezcla su imagen con otras históricas, fotografías de su infancia, de sus documentos y escasas posesiones o de su isla de origen.
"Mi padre sólo tenía 16 años cuando llegó a Estados Unidos y no con su familia, sino él solo. Me resulta difícil imaginármelo", reflexiona Jeff Bezos. "Pero sus padres lo mandaron aquí porque bajo el mandato de Fidel Castro sintieron que tenían que hacerlo, que protegerlo. Por suerte le consiguieron un visado. Sus padres poseían un aserradero y el gobierno se lo había expropiado. Estaban nacionalizando negocios y todo estaba cambiando", relata.
Bezos padre recuerda cómo aquel aserradero fue la última oportunidad de sus padres de "emprender un negocio propio". Luego, todo cambió. "Mis padres no tenían permiso para acompañarme al aeropuerto, así que me dejaron solo, cogí un avión y aterricé en Miami 45 minutos después.
Recuerdo que todo el mundo en el avión empezó a aplaudir. Yo tenía un pasaporte prácticamente vacío. Solo tenía un sello. Solo podíamos llevar tres cosas de cada. Tres camisas, tres pantalones, tres mudas de ropa interior... y solo un par de zapatos".
Una de las cosas que el joven Miguel Ángel pudo llevarse a su nueva vida fue el regalo que le hizo su madre. "Algo especial para el viaje, algo que conservamos", cuenta hoy su hijo. "Mi madre se las apañó para conseguir paños de limpieza, y con ellos y algo de material de punto y, con la ayuda de mi hermana mayor, hizo un abrigo. En su cabeza, yo necesitaba un abrigo grueso. No me lo quitaron y pude llevármelo", rememora, mostrando imágenes de aquella gorda chaqueta gris.
Tras llegar a Miami, el padre del empresario estuvo durante "unas tres semanas" en un campo de refugiados llamado Camp Matacumbe. Más tarde, cursó la educación secundaria en Wilmington, Delaware. "No sabía hablar inglés. Solo era un chaval de Cuba y tenía que apañárselas como fuera", cuenta hoy su hijo.
Bezos padre relata que cuando estás inmerso en un idioma, lo aprendes muy rápido. "Mis notas mejoraban semestre a semestre y todo se debía a poder hablar y comprender. Acabé logrando una beca universitaria en Alburquerque, Nuevo México, y eso que entonces apenas sabía dónde estaba Alburquerque", reconoce.
Una vez allí, conoció a la que luego sería su esposa. "Ahí es donde conoció a mi madre y comenzó realmente nuestra historia familiar. De niño, recuerdo cómo tenía un acento mucho más pronunciado", narra Jeff Bezos.
Cuando Miguel Ángel Bezos conoció a Jackyln Jorgensen, ella ya había sido madre de Jeff. Él es, en realidad, hijo de Jacklyn —que le tuvo con apenas 17 años— y Ted Jorgensen. Sus padres se separaron cuando él era casi un bebé y poco después su madre conoció a Miguel Ángel Bezos, con quien se casó en 1968, cuando el pequeño tenía cuatro años.
Él, inmediatamente, adoptó al pequeño, que entonces cambió el apellido. El magnate no ha mantenido relación con su padre biológico y en más de una ocasión ha dicho que su padrastro es, para él, su verdadero padre.
De ahí que ahora quiera rendirle homenaje. "La historia de mi padre demuestra que la gente realmente se ayuda. Él tuvo mucho coraje, determinación y a mucha gente amable y que le apoyó, que le guió en el camino".
Como el propio Mike Bezos explica, su historia "es realmente increíble": "Si echo la vista atrás en mi vida, viví el sueño americano hace 30 años. Es algo que no es de este mundo".

La guerra comercial acelera el cambio de sistema / Guillermo Herrera *

La guerra comercial del Presidente Trump contra los productos industriales de China y otros países puede provocar una implosión del viejo sistema financiero que dejaría el paso libre a la implantación del nuevo sistema financiero cuántico QFS.

Ni China, ni Estados Unidos están en contra del nuevo sistema. La disputa está en el liderazgo mundial que quieren tener ambos gobiernos, y el partido lo está ganando China de momento, debido a que China tiene un mayor avance tecnológico en computación cuántica. 

Pero está claro que EE.UU. no quiere perder el monopolio de su poder mundial, y por lo tanto odia la palabra ‘multilateral, porque es unilateral por naturaleza, lo lleva en sus genes de ‘Sherif’ internacional.

El aumento en los precios del petróleo por choques de oferta, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la debilidad económica de dicho país y Europa, así como la normalización de la política monetaria en el mundo están acelerando el final del actual ciclo económico.

NECESIDADES SOCIALES
Ni el pensamiento hegemónico, ni el poder real imaginan, ese horizonte más allá del capitalismo, que sólo puede estar en la capacidad social de criticar nuestro tiempo para transformar la realidad en favor de las necesidades sociales insatisfechas.

Al mismo tiempo el veto comercial a Huawei retrasará la aplicación de la telefonía 5G, que se ha demostrado dañina y agresiva contra la salud humana. Algunos identifican el 5G con el sistema cuántico, pero no sólo no están relacionados sino que el QFS tiene una tecnología mucho más avanzada que el 5G, y además no es dañino para la salud. Todo esto me hace pensar en el viejo dicho de que “Dios escribe derecho con renglones torcidos”.

La guerra comercial entre China y Estados Unidos es un conflicto iniciado en marzo de 2018, después de un anuncio realizado por el Presidente Trump, consistente en la intención de imponer aranceles de 50.000 millones de dólares a los productos chinos, argumentando un historial de “prácticas desleales de comercio” y “robo de propiedad intelectual.” En represalia, el Gobierno de China impuso aranceles a más de 128 productos estadounidenses, incluyendo en particular la soja, una de las principales exportaciones de Estados Unidos a China.

TORPEDO
El anuncio del Presidente Trump supone un torpedo en la línea de flotación de este viejo sistema financiero y abre la caja de los truenos, condenándonos a entrar en un campo de minas donde lo más probable es que todos salgamos perdiendo al principio, aunque ganaremos al final.

Esta guerra entre las dos grandes potencias financieras del mundo, no ha hecho más que empezar porque al veto del 5G, está siguiendo la venta por China de bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que hace un gran daño a la economía norteamericana.

Está por verse si el Yuan u otras monedas locales pueden hacer tambalear el trono del dólar, mientras las economías emergentes continúan sacando la cabeza para no verse afectadas por la volatilidad y por las decisiones frenéticas de Trump, en medio de una guerra de monedas sin precedentes.

La economía de Estados Unidos habría alcanzado su máximo de crecimiento en 2018, año en el que aprovechó los descuentos tributarios del Presidente Trump. Para este año, tendrá que enfrentar la guerra comercial con China, un mayor gasto fiscal, y menores utilidades corporativas. Por su parte, China se verá obligada a devaluar su moneda, afectando a los demás países emergentes.

Las perspectivas económicas y geopolíticas no son buenas de momento y el aislacionismo de EEUU irá en aumento, lo que plantea la delicada pregunta de si se puede sustituir el orden comercial liberal multilateral basado en reglas, si ahora le da la espalda el país que lo creó y lo lideró durante décadas.

DAÑOS COLATERALES
En todas las guerras que ha librado la humanidad desde el principio de los tiempos, siempre salen perdiendo ambas partes, una más que otra, pero también abren camino a un nuevo sistema de relaciones internacionales, a un nuevo orden mundial, que en este caso no coincide con el viejo modelo opresivo y obsoleto de los illuminati.

Lo bueno de esta guerra comercial es que no es sangrienta, como todas las guerras militares que nos han precedido, y que por lo tanto podemos sobrevivir a ella con la ayuda del Creador, hasta que se implante un nuevo sistema financiero más justo y equitativo.

No se puede dañar a China sin perjudicar a la economía estadounidense, debido a la gran simbiosis económica que existe entre ambas potencias, ya que muchas empresas americanas tienen su fábrica en China, por lo que al final se perjudicarán los intereses de las empresas y de los consumidores estadounidenses.

El impacto de estos aranceles será relevante. La medida beneficiará a los productores nacionales, perjudicará a los consumidores y a las empresas que utilizan estos productos, que pagarán mayores precios (sobre todo las industrias de defensa, del automóvil y de infraestructuras), y dañará a quien venda dentro de EE.UU.

Lo peor de todo es el daño que pueden hacer a la credibilidad y a la capacidad de las instituciones internacionales, que son las que diseñamos para evitar las devastadoras guerras comerciales de los años treinta del siglo pasado.

PROTECCIONISMO
El proteccionismo es una política económica que consiste en restringir las importaciones de otros países a través de métodos tales como aranceles sobre los bienes importados, cuotas de importación y una variedad de otras regulaciones gubernamentales, encareciendo así dichos bienes, de modo que no sea rentable.

Los defensores del proteccionismo afirman que las políticas proteccionistas protegen a los productores, empresas y trabajadores del sector que compite con las importaciones en el país de los competidores extranjeros. 

Sin embargo, también reducen el comercio y afectan negativamente a los consumidores en general (al aumentar el costo de los bienes y servicios importados) y perjudican a los productores y trabajadores de los sectores de exportación, tanto en el país que aplica políticas proteccionistas, como en los países protegidos. 

El Presidente Trump, proteccionista y agresivo, ha entrado en acción. El anuncio ha venido acompañado por un incendiario ‘tuit’ en el que Trump ha afirmado que “las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, (lo dudo) lo que supone una flagrante negación de los buenos usos de la diplomacia y de las lecciones de la historia económica.

PÉRDIDA DE CONFIANZA
Con esta decisión, Trump debilita todavía más la confianza de sus aliados del G-7. Además, la medida tendrá importantes consecuencias sobre la gobernanza de la globalización y las relaciones transatlánticas.

En particular, la Unión Europea queda en una posición especialmente incómoda: podría haberse puesto de perfil para sufrir un perjuicio económico limitado, pero ha optado por plantarle cara a la Administración Trump y defender el sistema multilateral de comercio, lo que nos aboca a una escalada en el conflicto.

Por el momento, la UE ha optado por erigirse en quien plante cara al proteccionismo de Trump y defienda el sistema multilateral de comercio. Ha rechazado la propuesta de Trump de crear un área de libre comercio total en el G-7, argumentando que el comercio, más que libertad, necesita reglas legítimas que aseguren un campo de juego equilibrado.

GUERRAS COMERCIALES
Una guerra comercial consiste en la adopción por parte de uno o varios países de tarifas o barreras al comercio con uno o varios países terceros. Este término es antónimo del libre comercio.

Los economistas opinan que este tipo de guerra es muy poco productiva, con una gran influencia negativa sobre el bienestar social y económico de las naciones implicadas; sin embargo, los politólogos consideran la amenaza que supone una guerra comercial como una importante ayuda a la hora de obtener concesiones de otros tipos.

Las guerras comerciales reducen el crecimiento económico, carcomiendo la eficiencia en la asignación de recursos a nivel mundial, aumentando los precios de muchos productos, y destruyendo empleo en términos netos. Al mismo tiempo, minan la confianza entre países, y obligan a sus líderes a contraatacar ante las amenazas del otro para no quedar como parias.

Desde la segunda guerra mundial, la comunidad internacional, tomando buena nota de lo destructivos que han sido a lo largo de la historia los conflictos económicos, había optado por intentar resolver los enfrentamientos comerciales dotándose de un conjunto de reglas imbricadas en la OMC, antes GATT.

A nivel internacional, los acuerdos de la OMC (junto a otros muchos) han servido para civilizarnos y para enterrar nuestras bajas pasiones, dejando que la legitimidad del derecho internacional sustituya a la ley del más fuerte. Esto ha permitido crecer a la economía mundial, al alejar el fantasma de la guerra entre grandes potencias.



 (*) Periodista español

viernes, 17 de mayo de 2019

Cuba asegura a empresas extranjeras que aplicará garantías ante ley de EE.UU.


LA HABANA.- Cuba aseguró este viernes que aplicará todas las garantías legales para proteger los negocios de empresas extranjeras en la isla ante la activación del título III de la ley Helms-Burton de EE.UU., que permite demandar a firmas que operan con propiedades confiscadas en el país caribeño tras la Revolución. 

El ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (Mincex), Rodrigo Malmierca, hizo esa afirmación durante una reunión con representantes de compañías foráneas y del cuerpo diplomático en La Habana junto a un grupo de funcionarios estatales, según medios oficiales.
"El gobierno cubano ratifica su decidida oposición y asegura que aplicará todas las garantías legales para proteger los negocios que existen en el país", indicó Malmierca a los empresarios con intereses en la isla, en su mayoría del sector turístico.
El pasado día 2 el Gobierno de Donald Trump activó por primera vez el citado título III de la ley Helms-Burton, que da luz verde a estadounidenses para demandar en tribunales de EE.UU. a quienes operen en los terrenos e inmuebles que les fueron confiscados tras la Revolución de 1959, lo que podría perjudicar a firmas extranjeras con presencia en Cuba.
"La ley Helms-Burton, que pretendió alejarnos, nos ha acercado más para defender nuestros intereses comunes", dijo hoy Malmierca, al tiempo que subrayó que es "inaplicable" y que actualmente el gobierno cubano trabaja en la eliminación de "trabas" y por el "incentivo" a la inversión extranjera, la cual es "fundamental" para el desarrollo del país.
También intervinieron la directora general de Inversión Extranjera del Mincex, Deborah Rivas, y el director general de EE.UU. de la cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossio, quienes explicaron pormenores con los que Cuba avala la seguridad de las inversiones foráneas.
Entre ellas, consideraron la nueva Constitución recién aprobada y ya en vigor, la Ley de Inversión Extranjera 118 y la Ley de reafirmación de la Dignidad y Soberanía cubanas, de 1996, como herramientas que amparan las nacionalizaciones realizadas en la nación caribeña.
La directora general de inversiones del Mincex, Deborah Rivas, recordó que desde 1996 varios países aprobaron "leyes antídoto" para proteger a sus nacionales, como es el caso del estatuto de la Unión Europea contra el embargo de EE.UU. a la isla, la Ley Contra Medidas Extraterritoriales Extranjeras de Canadá y la Ley de Protección al Comercio y la Inversión de Normas Extranjeras que Contravengan el Derecho Internacional, aprobada por México en la década de los 90.
Por su parte, el director de EE.UU. de la Cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío, indicó que hasta el momento solo se han presentado tres demandas tras la activación del título III de la Helms-Burton.
En ese sentido, el diplomático citó a expertos jurídicos que señalan que existen suficientes obstáculos en el cuerpo de la normativa que hacen difícil a un reclamante demostrar que su demanda procede con apego a derecho.
En representación de la cadena hotelera español Meliá Internacional, el empresario Francisco Camps dijo que su compañía hace negocios "libre y voluntariamente en Cuba", y recordó que fue la pionera en crear en 1990 una empresa mixta en la isla y cuenta en la actualidad con 34 instalaciones y más de 15.000 habitaciones bajo su administración.
El empresario español también advirtió de la necesidad de "mantenerse informados con fuentes fidedignas" y en contacto con los ministerios y embajadas correspondientes ante la avalancha de noticias falsas ("fake news") que tienen el propósito de provocar nerviosismo entre los inversores.

Rusia y Cuba podrían acabar con la crisis venezolana

MÉXICO.- El levantamiento militar fallido del 30 de abril en Venezuela es el último capítulo de una lenta progresión hacia la catástrofe. La situación en la nación caribeña y andina tiene implicaciones significativas a nivel internacional, que incluso llegan más allá de América Latina.

Rusia se ha convertido en un jugador decisivo en este drama. Venezuela estaba en la agenda cuando el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, se reunió con su contraparte rusa —primero en Helsinki, a inicios de mayo, y posteriormente en Sochi, esta semana—. 
El 3 de mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también habló de Venezuela con el mandatario de Rusia, Vladimir Putin. Nada concreto parece haber salido de esas conversaciones. Pero dos cosas están claras: ambos gobiernos tienen diferencias considerables respecto al tema y Rusia ha confirmado lo mucho que Venezuela le importa a Estados Unidos.
En abril, los rusos enviaron aproximadamente a cien asesores militares privados a Caracas. Han continuado con la venta de armas al gobierno de Nicolás Maduro y lo defendieron ante las Naciones Unidas. Sus amigos en Cuba han estado involucrados en Venezuela durante años, pero ahora están jugando un papel mucho más importante que antes, probablemente alentados por Rusia.
Es un acierto que el gobierno de Trump se enfrente con los cubanos en un intento por resolver el estancamiento político en Venezuela. Pero si los funcionarios estadounidenses dan un paso en falso se podría abrir el camino para una mayor participación de Rusia en el conflicto.
¿Qué busca Donald Trump con Rusia, Cuba y Venezuela? Sin duda el senador de Florida Marco Rubio preferiría olvidarse de Venezuela y enfocarse en derrocar al régimen de Castro. Y es muy probable que a Trump solo le interese ganar, a como dé lugar, Florida en las elecciones presidenciales de 2020. El voto cubano y venezolano pueden resultar cruciales para asegurarle esa victoria.
El primer paso del gobierno de Estados Unidos debe ser continuar con la presión a Cuba tanto como sea posible; después sugerir a Moscú y a La Habana que pueden aflojar un poco la presión si Miguel Díaz-Canel, el presidente cubano, y Raúl Castro, primer secretario del Partido Comunista, colaboran para resolver la crisis venezolana. Es probable que a Cuba no le quede otra opción, en particular si Rusia está de acuerdo con esa estrategia.
Por primera vez desde que se firmó el Título III de la Ley Helms-Burton en 1995, el gobierno de Trump permite que ciudadanos estadounidenses litiguen en cortes federales para obtener compensación por las propiedades incautadas por Fidel Castro. 
Es poco probable que recuperen sus activos perdidos pronto, pero los inversionistas estadounidenses, europeos, canadienses y latinoamericanos en Cuba que estén haciendo uso de propiedades confiscadas también pueden ser sujetos de demandas o de la cancelación de sus visas estadounidenses. Ya hay demandas en contra de Carnival Cruise Lines y un par de operadoras hoteleras españolas.
Trump, además, ha reforzado las restricciones de viaje para los estadounidenses que visitan Cuba y ha impuesto un límite a las remesas por cuatrimestre a 1000 dólares por persona. En conjunto, estas medidas tendrán efectos negativos en la situación económica que enfrenta la isla, de por sí adversa a causa de la reducción de envíos de petróleo venezolano, una caída estrepitosa del turismo estadounidense y un estancamiento general de la inversión extranjera.
En abril, Castro anunció que se acercaba una temporada de precarización económica. Aseguró que la isla no padecerá un nuevo "periodo especial", como sucedió cuando la Unión Soviética colapsó, pero eso no consoló a nadie. Con frecuencia, cuando Castro  dice que algo no sucede, es probable que pase. 
La isla produce muy poco y tiene poco dinero para gastar en importaciones. Cuba enfrenta escasez de alimentos básicos y desde la semana pasada se están racionando los huevos, el pollo y el cerdo. Si la situación persiste, por primera vez desde que la Unión Soviética se desmoronó en 1994, el régimen puede enfrentar una verdadera protesta. En lugar de defender a Cuba y a Venezuela simultáneamente, Rusia podría preferir concentrar sus esfuerzos en salvar a la isla.
A menudo se mencionan tres razones para explicar la participación cada vez mayor de Rusia en Venezuela. Primero, para proteger y tal vez un día recuperar los más de 70.000 millones de dólares que distintas entidades venezolanas les deben a varios bancos y empresas rusas. No obstante, es probable que un gobierno post-Maduro no reconozca estas deudas, muchas de las cuales no fueron aprobadas por la Asamblea Nacional venezolana.
En segundo lugar, Vladimir Putin está provocando a Estados Unidos al inmiscuirse en asuntos de su continente en represalia a lo que Rusia considera una interferencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Europa del Este.
Por último, y quizá el punto más importante de todos: Rusia espera mostrar su poder en una región que el gobierno de Trump considera su área exclusiva de influencia. Rusia ha mantenido su vínculo cercano con La Habana desde hace sesenta años, desde la época de Nikita Khrushchev. 
Al otorgar préstamos a Argentina, Bolivia y Ecuador, Putin está tratando de expandir la influencia de Rusia en la región.
Washington tiene una buena mano que jugar, pero debe hacerlo con astucia. Si es cierto que Trump quiere derrocar tanto al gobierno de Venezuela como al de Cuba, o si más bien busca el cambio de régimen en Cuba y no en Venezuela, será un fracaso y de manera inevitable conseguirá que sus socios democráticos en América Latina y en Europa se enojen. 
Salvo Nicaragua, Bolivia, Uruguay y México, toda la región quiere que Maduro deje el poder. Pero los países latinoamericanos no apoyarán al presidente de Estados Unidos en ningún esfuerzo por remover a la dictadura cubana.
En cambio, Trump debe continuar presionando a Cuba para que se una a los esfuerzos por destituir a Maduro. La isla será crucial para lograrlo si le garantiza al gobernante venezolano un sitio seguro donde refugiarse y al participar en los acuerdos que aseguren una transición democrática. 
Y el presidente estadounidense debe persuadir a Rusia para que convenza a los cubanos de hacerlo. Después de todo, no hay política de incentivos con zanahorias y castigos con garrote si ni siquiera se ofrece la zanahoria.

Venezuela vende 570 millones de dólares en reservas de oro a pesar de las sanciones

CARACAS.- Venezuela vendió alrededor de 570 millones de dólares en oro de las reservas del banco central en las últimas dos semanas, evitando las sanciones del Tesoro de EE.UU. diseñadas para congelar los activos a la administración de Nicolás Maduro, según personas con conocimiento del tema.

Caracas vendió cerca de 9,7 toneladas de oro el 10 de mayo y 4 toneladas adicionales tres días después, dijeron estas personas. Las operaciones ayudaron a que las reservas totales del banco cayeran a un mínimo de 29 años de 7.900 millones, según datos proporcionados por la autoridad monetaria. Los ingresos se utilizarán en parte para financiar las importaciones a través de la oficina de comercio exterior del país, según una de las personas.
Un funcionario de prensa del banco central no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre las ventas.
Venezuela ha vendido 23 toneladas de oro desde principios de abril, en desafío a un bloqueo económico destinado a detener el comercio lucrativo que Maduro ha estado usando para mantener a los militares leales a su régimen. El mes pasado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de EE.UU. incluyó al banco central de Venezuela en su lista de entidades sancionadas.
Maduro ha estado vendiendo oro a empresas en Emiratos Árabes Unidos y Turquía, a medida que las sanciones excluyen su régimen autoritario cada vez más del sistema financiero global. Mientras mantiene un dominio absoluto sobre el poder en el terreno, incluida la burocracia militar y gubernamental, el líder de la oposición, Juan Guaidó, está utilizando el apoyo de docenas de países para incautar lentamente los activos financieros de Venezuela en el extranjero.
El oro constituye la mayor parte de las reservas de Venezuela. Eso incluye 1.200 millones del metal precioso depositado en el Banco de Inglaterra, el cual bloqueó recientemente los repetidos intentos de retiro de Maduro.

Venezuela dice tener 140.000 millones de dólares bloqueados en el exterior

QUITO.- El encargado de negocios en Ecuador del Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, Pedro Sassone, afirmó este viernes que hay más de 140.000 millones de dólares de su país bloqueados en bancos en el extranjero.

En una rueda de prensa desarrollada en la sede diplomática en Quito, Sassone consideró que "los flujos migratorios de venezolanos no son más que la consecuencia de una guerra económica que quiere destruir a un país".
Y opinó que se trata presuntamente de una "estrategia pensada por los Estados Unidos para quebrar la base económica de Venezuela".
Sassone está al frente de la Embajada tras la salida, en octubre pasado, de la embajadora Carol Delgado a raíz de unas polémicas declaraciones del ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, consideradas por el Gobierno de Lenín Moreno como "expresiones ofensivas".
Rodríguez acusó entonces al presidente ecuatoriano de mentir cuando aseguraba que a su país llegan 6.000 venezolanos cada día debido a la grave crisis económica que atraviesa el país petrolero.
En la rueda de prensa, Sassone puntualizó hoy que "más de 140.000 millones de dólares han sido bloqueados" y señaló que esos fondos fueron "retenidos y congelados" por bancos extranjeros.
De acuerdo con el encargado de negocios, el dinero de los venezolanos está bloqueado por "toda la estructura financiera mundial" donde, según él, participan países como Portugal, Inglaterra, Estados Unidos, Bélgica y Francia, entre otros.
En total "son 17 países con los que Venezuela tiene relaciones comerciales en todo el mundo", anotó.
"No puede ser que a Venezuela no se le permita comprar, que no se le permita transferir fondos para pagar los compromisos financieros y tampoco se le permita pedir financiamiento", criticó.
Y aseguró que la economía del país está en la capacidad de responder y recuperar su economía en función de sus propios recursos.
Sassone agregó que, si la comunidad internacional está preocupada por la situación financiera de Venezuela, se deben desbloquear los recursos para recuperar la economía.
Venezuela afronta una crisis política y social que se acentuó después de que el 23 de enero el líder del Parlamento, Juan Guaidó, se declaró mandatario interino al invocar unos artículos de la Constitución venezolana y recibió el apoyo de más de 50 naciones.
El Gobierno ecuatoriano, liderado por Lenín Moreno, ha reconocido como embajador a René de Sola, designado por Guaidó.

Venezuela pide a España retirar el reconocimiento a Guaidó y que asuma que se precipitó

MADRID.- El embajador de Venezuela en España, Mario Isea, ha pedido al Gobierno español que “retire” su reconocimiento al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y asuma que “se precipitó”, en el marco de una “reflexión profunda” que también ha hecho extensible a toda la Unión Europea.

Isea, que no tiene constancia de ninguna “manifestación oficial” por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez sobre un posible arrepentimiento, ha aprovechado una comparecencia ante los medios en la sede de la Embajada para pedirle que se replantee el reconocimiento de Guaidó como mandatario legítimo de Venezuela.
“La decisión se tomó sobre la base de información inexacta”, ha apuntado Isea, que ha criticado que países como España diesen en enero “un ultimátum a un gobierno democrático” para que convocase elecciones. En este sentido, ha sugerido un replantamiento de las relaciones que también espera trasladar al Ejecutivo que surja de la nueva composición del Congreso de los Diputados.
“¿Qué pasaría si alguien del 15-M se hubiese proclamado presidente en la Puerta del Sol?”, ha preguntado el representante de Maduro, quien no obstante ha apuntado que “solo” 54 países han reconocido a Guaidó como presidente legítimo y que no lo han hecho “países importantes” como Rusia, China o India.
Sobre el futuro de Leopoldo López, refugiado en la residencia del embajador español en Caracas, Isea ha insistido en que “el Gobierno venezolano reclama que sea entregado porque es un prófugo de la justicia”, para lo cual “se agotan los canales diplomáticos correspondientes”.
“No llegaríamos nunca a invadir una Embajada”, ha dicho Isea, atendiendo a un “respeto al ordenamiento internacional” que ha echado en falta por ejemplo en el caso de Estados Unidos, donde las fuerzas de seguridad habrían orquestado esta semana una “invasión” de la legación diplomática para cedérsela a los enviados de Guaidó.
Isea ha explicado que habló con el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, antes de que este viajase a Caracas como parte del Grupo Internacional de Contacto promovido por la Unión Europea. Dicha delegación, que el jueves se reunió con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, tiene por objetivo “explorar ideas que pudiera impulsar el diálogo”.
Según Isea, “el Gobierno de Maduro tiene siempre las puertas abiertas al diálogo”, si bien no tiene información de los contactos exploratorios que están teniendo lugar en Noruega entre el régimen venezolano y la oposición. El embajador sí ha incidido en que el Ejecutivo no tiene “líneas rojas”, pero ha subrayado que “los límites los pone la Constitución”.
Así, ha apuntado que un gesto de “buena fe” podría ser un “acuerdo preliminar” para levantar las “criminales” sanciones internacionales, que ha enmarcado dentro de una “guerra económica” de la que responsabiliza directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Si se quiere ayudar al pueblo venezolano, lo que se tiene que hacer es levantar el bloqueo”, ha sentenciado.
Trump es, según Isea, “el loco de la guerra de este tiempo”, e intenta “disimular” con sanciones unos daños contra la población que “rayan los crímenes de lesa humanidad”. Tras los castigos, “solo queda la invasión militar”, ha añadido el embajador, crítico con los contactos que ha mantenido el entorno de Guaidó con el Mando Sur de Estados Unidos.
Isea ha pedido una “reflexión profunda” a los países europeos para que no sigan la estela de Trump, toda vez que considera que les “perjudica” la política adoptada por el inquilino de la Casa Blanca en temas candentes como Irán, la lucha contra el cambio climático o la posible reclamación de daños por las expropiaciones en Cuba.
El régimen de Maduro estima que, desde 2015, el bloqueo estadounidense ha supuesto pérdidas y costes adicionales en Venezuela de 130.000 millones de dólares y calcula que ahora tiene 5.470 millones de dólares “confiscados” en bancos internacionales.
“Por supuesto que el bloqueo causa problemas, pero nuestro Gobierno los resuelve”, ha dicho Isea al ser interrogado por los posibles efectos de las sanciones sobre el funcionamiento de las representaciones diplomáticas en España. El embajador ha asegurado que tanto la Embajada como los cinco consulados venezolanos “están funcionando”.
Isea ha declarado que el martes recibió la llamada de un diputado de la Asamblea Nacional –órgano controlado por la oposición– de visita en España al que le habían robado la documentación. 
Al día siguiente, festivo en Madrid, el Consulado le brindó ayuda “de emergencia” para que pudiese regresar a Venezuela, ha relatado, sin revelar el nombre de dicho diputado.

La tensión con China hunde las bolsas / Guillermo Herrera *

La guerra comercial contra China desatada por el Presidente Trump ha provocado la caída de las bolsas en la mayor parte del mundo. Las diversas medidas tomadas por ambos países con la subida de los aranceles, han estado afectando severamente el comportamiento del sistema financiero, y produciendo grandes pérdidas en los mercados mundiales.

Las empresas más afectadas han sido las tecnológicas, en donde Wall Street ha venido cerrando con fuertes pérdidas. Mientras las bolsas europeas caían de media un 1,2%, el índice Dow Jones de Industriales, principal indicador de Nueva York, caía un 2,4%, igual que el selectivo S&P.

La clave de la caída de las bolsas a nivel mundial se debe a que los mercados habían dado por hecho de que iban a arribar a buen puerto las negociaciones entre Estados Unidos y China para lograr un acuerdo comercial.

La posibilidad de que la economía mundial se vea fuertemente impactada por una confrontación aún más agresiva de Estados Unidos contra China ha afectado a los mercados financieros. El temor a una recesión en EEUU o en Europa, o a una presunta desaceleración en China, o a una crisis de los mercados emergentes, se vuelve a reinstalar en la economía mundial con una paralización del crecimiento económico.

EUROPA
También las bolsas europeas caían el jueves, después de que Washington incluyera en su lista negra al gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, añadiendo otro frente de confrontación a la disputa comercial entre Estados Unidos y China. Pero la Bolsa española cerró el jueves con un alza del 1,39%, la mayor desde hace dos meses.

También el euro se apreciaba el jueves contra el dólar y la libra esterlina, ante una menor preocupación por un aumento de aranceles de Estados Unidos a las importaciones de autos, aunque el ascenso era limitado por la ansiedad en torno a las elecciones parlamentarias de Europa de este mes.

Por su parte el banco de inversión más grande de Alemania, el Deutsche Bank, puede provocar la próxima crisis mundial, según reveló el Fondo Monetario Internacional. Por sus colosales proporciones, que caiga como lo hizo Lehman Brothers es un peligro no sólo para la UE, sino para la economía mundial.

UN AS EN LA MANGA
Uno de los ases bajo la manga de China son los 1,13 billones de dólares en deuda pública de EE.UU. El gigante asiático sigue siendo el mayor tenedor del mundo de bonos del Tesoro. Si deja de comprarlos o comienza a venderlos, esto podría derribar los precios de los bonos en EE.UU. y subir su tasa de interés. De este modo, el mercado sufrió un 'terremoto' en 2018, cuando los funcionarios chinos recomendaron desacelerar o parar la compra de bonos estadounidenses.

Como resultado, le sería mucho más complicado a Estados Unidos pagar su deuda, y a los empresarios y prestatarios individuales obtener préstamos. Esto complicaría el crecimiento de la economía estadounidense, aunque la medida sería contraproducente para el gigante asiático, y también tendría consecuencias devastadoras para los mercados financieros mundiales.

Varios analistas han catalogado esta eventual decisión como la “opción nuclear” de China, motivada por los aranceles impuestos por EE.UU. en el marco de la guerra comercial que libran ambos países desde hace varios meses. En tal caso, habría un caos absoluto en los mercados mundiales de divisas, y posteriormente en los mercados de valores mundiales.

OTRAS REPRESALIAS
También Pekín podría devaluar el yuan para reducir el impacto del aumento de los aranceles sobre la economía china. En 2018 la divisa china se devaluó un 5,5% frente al dólar, provocando la ira de Trump, y las especulaciones acerca de que el país asiático podría haber estado detrás de esta depreciación.

Hay varias esferas en donde China puede golpear a EE.UU. con fuerza. Sin ir más lejos, el primer objetivo para las represalias chinas podría ser una de las prioridades de Trump antes de las elecciones presidenciales de 2020: la agricultura, incluido el trigo, el maíz, la soja y la carne de cerdo.

China iba a comprar cien aviones Boeing 737 como parte de un esfuerzo por satisfacer las demandas de Estados Unidos para reducir el déficit comercial, pero al final acabó comprando a Europa aviones Airbus. Sin embargo, ahora Pekín puede apuntar a los fabricantes de aviones y vehículos de EE.UU., lo que dificultaría la entrada de estos productos al mercado chino.

Las guerras comerciales que se basan en la subida de aranceles, como la presente, se quiera o no influyen negativamente en los precios de bienes y servicios. A la larga, el proteccionismo es una amenaza para los consumidores y perjudica negativamente los efectos positivos de la globalización.

Las tarifas pueden influir a corto plazo y positivamente en la economía de un país, pero a medio y a largo plazo las perspectivas no son nada halagüeñas: las naciones se aíslan y pierden competitividad, de modo que el consumidor es quien sale perdiendo siempre. Esperemos que se arregle este problema.



 (*) Periodista español

miércoles, 15 de mayo de 2019

Noruega recibe a enviados de oposición y gobierno de Venezuela en intento de acercamiento

CARACAS.- Representantes del gobierno de Venezuela y de la oposición viajaron a Noruega para explorar posibles conversaciones en busca de superar una crisis política, que se profundizó con una movilización opositora hace dos semanas, dijeron cuatro fuentes de la oposición conocedoras de los acercamientos. 

El presidente venezolano Nicolás Maduro acusa a la oposición de intentar un golpe de Estado con la ayuda de Estados Unidos, que junto a decenas de países lo desconocen por considerar que fue reelecto en comicios sin garantías democráticas. Estas naciones apoyan al líder opositor Juan Guaidó, que se proclamó presidente encargado en enero invocando a la Constitución.
Según las fuentes, que pidieron el anonimato, el ministro venezolano Jorge Rodríguez y el gobernador Héctor Rodríguez viajaron a Oslo ante el ofrecimiento del gobierno de Noruega de actuar como facilitador para un eventual acercamiento.
Por parte de la oposición, volaron a Europa los asesores Gerardo Blyde y Fernando Martínez, junto al segundo vicepresidente del Congreso, Stalin González, según las cuatro fuentes. Los partidos opositores no han hecho precisiones sobre el tema.
Las partes no se han reunido todavía y los encuentros han sido por separado con los representantes de Noruega, apuntó una de las fuentes que no entregó más detalles de la agenda.
No quedó claro de inmediato si Maduro autorizó estas nuevas conversaciones, que, de acuerdo con las fuentes, se dieron tras un esfuerzo de varios meses.
Maduro dijo el miércoles en la televisión estatal que Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, está fuera del país, sin ofrecer mayores detalles del viaje.
“Jorge está cumpliendo una misión en el exterior muy importante”, agregó el mandatario.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega no estuvo disponible de inmediato para hacer comentarios. El país nórdico no cuenta con una sede diplomática en Caracas y la embajada en Bogotá no respondió.
Después de la movilización opositora del 30 de abril, en la que Guaidó junto a un pequeño grupo de militares, diputados y manifestantes intentó convencer sin éxito a las fuerzas armadas de darle la espalda a Maduro, los cuerpos de inteligencia arrestaron al vicepresidente del parlamento Edgar Zambrano y la corte suprema acusó a otros 13 legisladores de conspiración.
Las reuniones en Oslo representan un nuevo esfuerzo concreto de las partes por buscar un entendimiento luego de que el diálogo entre el gobierno socialista de Maduro y los partidos de oposición naufragó a inicios del año pasado, poco antes de las elecciones en las que la coalición opositora no participó.
“El esfuerzo debe protegerse, tiene seriedad y apoyo”, dijo una de las fuentes de la oposición, que cree que las gestiones apuntan hacia una salida electoral a la crisis política.
El Ministerio de Comunicación de Venezuela no respondió a una solicitud de comentarios.

Venezuela propone a EE.UU. que un tercer país proteja la embajada en Washington

NUEVA YORK.- El Gobierno de Nicolás Maduro propuso a Estados Unidos nombrar a un tercer país para que proteja la embajada de Venezuela en Washington, un planteamiento que hasta ahora ha sido rechazado, dijo este miércoles el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada.

La designación de otro Estado como "protector" es habitual cuando dos países rompen o suspenden relaciones diplomáticas y, en este caso, Caracas ha planteado que sea Turquía quien cumpla esa función.
"Hemos intentado una y otra vez hablar con las autoridades de Estados Unidos y alcanzar lo que la Convención de Viena establece como la salida en este caso, que es asignar poderes protectores en ambos lados", explicó Moncada.
Según reveló, EE.UU. ha nombrado a Suiza como protector de su embajada en Caracas, pero se niega a aceptar que otro país proteja la legación venezolana en Washington.
"Cuando pedimos reciprocidad nos dicen que no nos reconocen, que reconocen al otro tipo", dijo Moncada en referencia al líder opositor Juan Guaidó, a quien EE.UU. acepta como presidente interino de Venezuela.
El representante venezolano ante la ONU advirtió de que, con su postura, Estados Unidos "está poniendo en peligro a todos los diplomáticos del mundo".
"Si el Gobierno de Estados Unidos permite en Washington que personas de su elección se hagan violentamente con nuestras instalaciones, eso abrirá la puerta para que cualquier alrededor del mundo" haga algo similar, defendió.
Según dijo, su país no requiere que el papel de protector lo asuma necesariamente Turquía, sino que aceptaría a cualquier Estado que plantee EE.UU.
La embajada venezolana en Washington está actualmente ocupada por activistas partidarios de Maduro, que ingresaron en el edificio tras la salida de los últimos diplomáticos para impedir que los representantes nombrados por Guaidó se hiciesen con él.
Esta semana, el Gobierno estadounidense ordenó el desalojo de esas personas, pero al menos cuatro rechazaron salir y se mantienen allí.
Tighe Barry, un representante del grupo "Code Pink", que lidera a los activistas que continúan dentro de la embajada, dijo este miércoles en la ONU que esas personas están preparadas para resistir.
"Estamos comprometidos", dijo Barry, que aseguró que hay planes diseñados para evitar el desalojo por la fuerza y que insistió que los ciudadanos estadounidense no pueden permitir que su Gobierno "viole" las normas internacionales que protegen las legaciones diplomáticas.
En los últimos días, las autoridades de EE.UU. cortaron la electricidad y el agua del recinto, mientras que partidarios de Guaidó han permanecido en el exterior del edifico bloqueando la entrada de alimentos y otros suministros.
Este miércoles, el reverendo y defensor de derechos humanos Jesse Jackson consiguió entregar comida a los activistas tras un forcejeo con algunos de esos opositores.
La embajada venezolana, en el acomodado barrio de Georgetown, se ha convertido en un símbolo de la lucha de poder dentro de Venezuela.
El pasado 18 de marzo, representantes de Guaidó, quien se proclamó en enero presidente interino del país, ocuparon el consulado venezolano en Nueva York y dos edificios del Ministerio de Defensa en Washington.