jueves, 19 de abril de 2018

Raúl Castro confía en el "éxito absoluto" de Díaz-Canel

LA HABANA.- El primer secretario del Partido Comunista de Cuba y ya expresidente Raúl Castro confió hoy en el "éxito absoluto" de su sucesor en el cargo, Miguel Díaz-Canel, por las "virtudes, experiencia y dedicación al trabajo" que ha mostrado desde los comienzos de su trayectoria política.

Castro, que cerró la histórica sesión en que quedaron designados el nuevo Consejo de Estado de la isla y su presidente, sostuvo que Díaz-Canel "ha sido el mejor" y desveló que fue "el único superviviente" de un grupo de jóvenes dirigentes a los que la cúpula cubana decidió preparar para que llegaran a ocupar altos cargos.
"No es un improvisado" y "su ascenso no ha sido fruto del azar ni del apresuramiento", refirió el general Castro, quien destacó la "solidez ideológica, sensibilidad política, compromiso y fidelidad hacia la Revolución" del nuevo presidente, que mañana cumple 58 años.
Explicó que "a diferencia de lo sucedido en el pasado en otros casos de jóvenes dirigentes, no cometimos el error de acelerar el proceso" de preparación de Díaz-Canel, quien pasó por distintos cargos del PCC y del Gobierno.
Son varios los ejemplos de prometedores dirigentes cubanos cuyo ascenso quedó truncado, supuestamente por mostrar una ambición o comportamiento inapropiados, entre ellos nombres como Roberto Robaina o Carlos Lage, quienes llegaron a ocupar altos cargos del Gobierno y el partido.
Con Díaz-Canel se buscó, agregó Castro, "el nivel de preparación integral que unido a sus cualidades personales le permitirán asumir con éxito la presidencia y, más tarde, la máxima responsabilidad en el Partido". "Hay que prestarle mas atención todavía a la preparación de los cuadros", insistió.
Por otra parte, Raúl Castro reconoció que, a pesar del "complejo" camino transitado desde la aprobación de las reformas económicas y sociales impulsadas durante su Gobierno, pensó que "a estas alturas" se habría "avanzado más" en su aplicación.
"Pensábamos que a estas alturas habríamos avanzado más, que ya tendríamos, si no resueltos los problemas, bien organizado todo, bien planificado y en proceso de ejecución, con diferentes grados de desarrollo", dijo Castro en el cierre de la sesión del Parlamento unicameral cubano que ratificó a su sucesor, Miguel Díaz-Canel.
El primer secretario del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC, único) mencionó la actual dualidad monetaria y cambiaria del país como uno de los retos cuya terminación "continúa dando serios dolores de cabeza" al Gobierno, y manifestó la intención de la isla de continuar impulsando el sector privado.
Insistió en que no renuncian a la ampliación de la modalidad de "trabajo por cuenta propia", que "lejos de significar un proceso de privatización neoliberal de la propiedad social, permitirá al Estado desprenderse de la administración de actividades no estratégicas".
Agregó que proseguirán "el experimento de las cooperativas no agropecuarias", una de las modalidades de trabajo no estatal más extendidas.
"En ambas direcciones se han logrado resultados nada despreciables pero que pusieron en evidencia errores en su atención, control y seguimiento que favorecieron el surgimiento de no pocas manifestaciones de indisciplinas, evasión de obligaciones tributarias, en un país donde apenas se pagaban impuestos", señaló.
Estas "ilegalidades y violaciones de las normas en aras de un acelerado enriquecimiento personal", no fueron enfrentadas oportunamente, lo cual "conllevó a la necesidad de modificar varias regulaciones".
La reorganización del sector privado de la isla, que emplea a más de medio millón de cubanos, comenzó en agosto pasado con la aplicación de nuevas disposiciones, entre ellas la paralización temporal de la entrega de nuevas licencias, vigente hasta hoy.
El expresidente también mencionó las demoras en la "reforma salarial y de pensiones, así como la supresión de gratuidades indebidas y subsidios generalizados a productos y servicios, en lugar de a las personas sin otro sostén".
"Nunca nos hicimos ilusiones que sería un camino corto y fácil. Sabíamos que iniciábamos un proceso de enorme complejidad, que por su alcance abarcaba todos los elementos de la sociedad y requería vencer el obstáculo colosal de una mentalidad cimentada en décadas de paternalismo con secuelas significativas en el funcionamiento de la economía nacional", aseguró.
Castro también admitió atrasos en la reforma de la Constitución, cuyo proceso comenzará en julio próximo, durante la primera sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, Parlamento unicameral) según anunció en su discurso.
El veterano líder de 86 años atribuyó la demora y los errores "al ánimo de avanzar más rápido, que a la capacidad de hacer las cosas bien", lo que "dejó espacio a la improvisación" y la ingenuidad "sobre los riesgos asociados a la aplicación de varias medidas que además no tuvieron la conducción, control y seguimiento adecuados".
En su extensa alocución, Raúl Castro reiteró que este "proceso de cambio en el modelo económico y social, bajo cualquier circunstancia, no podría significar la aplicación de terapias de choque contra los mas necesitados, que por lo general son los que mas firmemente apoyan a la revolución socialista".
"Considero que hemos aprendido importantes lecciones de los errores cometidos en el periodo transcurrido y la experiencia acumulada nos permitirá continuar a paso más seguro y firme, con los pies y los oídos bien pegados a la tierra y así evitar retrocesos inconvenientes", enfatizó.
Ante las "actuales tensiones" financieras "no queda otra alternativa que planificar bien y con base segura. Ahorrar y suprimir todo gasto no imprescindible", indicó el exgobernante, que todavía quedará al mando del Partido Comunista hasta 2021 para ayudar a un transición "efectiva" en el país.
En referencia al difícil "periodo especial", la grave crisis en que quedó sumida la isla tras la retirada de los subsidios que recibía de la extinta Unión Soviética, aseguró que Cuba hoy no está "en una situación dramática".
"El escenario ahora es muy diferente, contamos con base sólida para que esas circunstancias no se repitan. Nuestra economía se ha diversificado algo y crece, pero el deber de los revolucionarios es prepararse para la peor de las variantes, no para la más cómoda", agregó.

Miguel Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba: "Seremos fieles al legado de Fidel Castro"Miguel Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba: "Seremos fieles al legado de Fidel Castro"

LA HABANA.- El nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, afirmó que el mandato recibido por el pueblo "es dar continuidad a la Revolución cubana en un momento histórico y crucial", marcado por los "avances en la actualización" del modelo económico y social del país.

El nuevo presidente de Cuba relevará también a Raúl Castro al frente del Partido Comunista (PCC, único) en el año 2021, cuando está previsto el VIII Congreso de la formación, según anunció hoy el mandatario saliente.

Díaz-Canel pronunció ante la Asamblea de Cuba su primer discurso como presidente del país, en una intervención que arrancó con palabras de homenaje y reconocimiento a la generación histórica que hizo posible la Revolución.

"Seremos fieles al legado de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución y también al ejemplo, valor y enseñanzas de Raúl Castro, líder actual del proceso revolucionario", dijo Miguel Díaz-Canel, quien leyó su discurso de pie en la tribuna de oradores del parlamento, al que acudió vestido con traje gris y corbata roja.

Díaz-Canel, considerado un discípulo aventajado del menor de los Castro, dedicó una considerable parte de su primer discurso a reconocer el legado del ya expresidente durante sus dos mandatos.

"Con firmeza, sin apego a los cargos, con serenidad, madurez, confianza y firmeza revolucionaria, se mantiene por legitimidad y mérito propio al frente de la vanguardia política", señaló en referencia a la permanencia de Raúl Castro al frente del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) hasta el próximo congreso de la formación en 2021.

Del mismo modo asegura que Raúl Castro "encabezara las decisiones de mayor trascendencia para el presente y el futuro de la nación", aseguró hoy su recién designado sucesor, Miguel Díaz-Canel, en su primer discurso como gobernante.

miércoles, 18 de abril de 2018

Cuba dice adiós a la era Castro


BARCELONA/LA HABANA.- Por primera vez en casi seis décadas el jefe de Estado cubano no se apellidará Castro. Cuba se despedirá este jueves del nombre familiar que ha marcado su historia contemporánea primero con Fidel Castro, líder de la Revolución cubana que dirigió el país durante casi medio siglo, y después con su hermano, Raúl, que asumió sus cargos como primer secretario del partido Comunista y la presidencia en 2008, ocho años antes de que muriera el último gran líder revolucionario del siglo XX. 

Ahora Raúl Castro termina su último mandato al frente de la Presidencia de Cuba, tras dos periodos consecutivos de cinco años cada uno, marcados por una serie de tímidas reformas económicas, y dos años previos de dirección interina cuando su hermano Fidel delegó el poder en 2006 por una grave enfermedad.
La apertura de la IX Legislatura comienza este miércoles en una sesión histórica que se prolongará durante dos jornadas. Hoy tiene lugar la reunión para la constitución del nuevo parlamento de Cuba, también conocido como Asamblea Nacional, último paso del proceso de elecciones que culminará con el relevo del presidente por, si no hay sorpresas, el actual primer vicepresidente del país Miguel Díaz-Canel, de 57 años y favorito para el papel de sucesor de los hermanos que hicieron posible el socialismo cubano, con mano dura y represión.
El acto de la constitución de la Asamblea Nacional tendrá lugar a las 09.00 de la mañana, hora local (13.00 GMT), en el Palacio de Convenciones de La Habana. El parlamento estará formado por los 605 diputados electos en estos comicios del pasado 11 de marzo. 
A continuación, los diputados cubanos se reunirán para seleccionar a los integrantes de la dirección del flamante parlamento: presidente, vicepresidente y secretario. De acuerdo con la Constitución cubana, la Asamblea Nacional del Poder Popular “es el órgano supremo del poder del Estado” y el único “con potestad constituyente y legislativa en la República”.
Posteriormente, los diputados elegirán a los miembros del Consejo de Estado, que es el órgano de la Asamblea Nacional que la representa entre los periodos de sesiones y el que ejecuta sus acuerdos. Se trata del máximo órgano de gobierno del país, tiene carácter colegiado y está integrado por un presidente, un primer vicepresidente, cinco vicepresidentes, un secretario y 23 miembros más.
En el mes de marzo, los 605 diputados electos en los comicios generales ya comenzaron el proceso de consultas para la elaboración de la candidatura del Consejo de Estado.
El presidente de Cuba acumula un gran poder: ejerce como presidente del Consejo de Estado, jefe del Estado y jefe del Gobierno cubanos. Además, tanto Raúl Castro como su hermano Fidel eran primeros secretarios del gobernante Partido Comunista (PCC), único partido legal en el país. 
Pocos tienen dudas de que el elegido para dirigir la isla tras los Castro sea Díaz-Canel, número dos del Gobierno desde el año 2013. Este ingeniero electrónico comenzó su carrera política en su ciudad natal, Santa Clara, donde llegó a ser primer secretario del PCC en los tiempos duros de la crisis de 1990, gestión por la que todavía es recordado y alabado.
Una vez elegido el Consejo de Estado, el presidente, Díaz-Canel, deberá proponer a los integrantes de su Consejo de Ministros y es la Asamblea quien los designa.
Raúl Castro deja la presidencia en cumplimiento de la limitación de mandatos que él mismo impulsó tras su llegada a la Presidencia pero seguirá siendo primer secretario del PCC. Será la primera vez en décadas en que oficialmente la jefatura del Estado, del Gobierno y del PCC no se encuentran concentradas en una misma persona.
Cuando Fidel Castro enfermó en 2006 renunció a todos sus cargos y fue sustituido en la presidencia del Gobierno por su hermano Raúl, si bien el relevo al frente del partido se oficializó formalmente en el VI Congreso de la formación celebrado en 2011.
El presidente Raúl Castro ha vivido buena parte de su existencia a la sombra de su hermano Fidel, pero la llegada al poder le descubrió como un militar pragmático que abrió la isla a cambios económicos y políticos impensables durante décadas. El deshielo con Estados Unidos tras más de medio siglo de enemistad, las reformas que abrieron un resquicio a la economía de mercado o el impulso a medidas sociales anheladas por los cubanos quedan en la hoja de servicio del general del Ejército.
Sin duda su legado lo protagoniza el acercamiento la nación “imperialista”, plasmado en la reapertura de embajadas, acuerdos y la visita del entonces presidente, Barack Obama, a La Habana en 2016. Pero la entente cordial, y el proceso de amistad, quedó truncada por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
También en lo económico, Castro deja el trabajo a medio hacer. Su gobierno ha implementado solo una fracción de las reformas de mercado planificadas, que apuntaban a profundizar una apertura que Fidel Castro había comenzado tras el colapso de la Unión Soviética en 1991. Incluso ha retrocedido en algunos.
La principal preocupación de los cubanos es una economía en crisis, que sigue siendo un tercio más pequeña que en 1985 cuando recibía subsidios de su aliado Unión Soviética, según el ex economista del Banco Central cubano Pavel Vidal.
Más de dos tercios de los cubanos trabajan en el sector estatal y ganan un promedio de 30 dólares al mes (unos 24 euros), aunque la educación y la salud gratuitas y algunos alimentos y la vivienda subsidiados compensan los bajos salarios en cierta medida.
En entrevistas realizadas en todo el país, los cubanos dijeron a a la agencia Reuters que están luchando por sobrevivir. Un ejemplo: los viajes y el uso de internet a un dólar la hora son unos lujos que muchos no pueden pagar.
Los beneficios de la apertura económica promulgada por Raúl Castro se han concentrado en el sector de servicios privados de las ciudades, especialmente en La Habana, donde la mejora de las relaciones con Estados Unidos impulsaron el turismo. Pero incluso allí, las oportunidades se vieron reducidas el año pasado cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, revirtió parcialmente la distensión.
La economía ha crecido en promedio 2,4 % por año en la última década, según estadísticas oficiales, pero el gobierno reconoció en 2014 que era necesario un crecimiento anual de al menos el 7% para desarrollar el país. Y las exportaciones se estancaron.
Algunos analistas dicen que Castro puede haber perdido una oportunidad histórica de promulgar cambios dada su autoridad como líder de la revolución de 1959. Otros dicen que su legado pende de un hilo.
Mucho dependerá del camino que siga su sucesor, Díaz-Candel, perteneciente a una nueva generación de líderes comunistas, pero también cabe ver en qué medida Castro mantendrá su influencia sobre la política del país en calidad de dirigente del Partido Comunista, que gobernará por lo menos hasta 2021.
De momento, el presidente saliente ha anunciado que regresa a las montañas de oriente, pues se cree que trasladará su residencia a Santiago de Cuba, el lugar donde realmente se siente en casa, según crónica del diario La Vanguardia de Barcelona.

Díaz-Canel, propuesto como sucesor de Castro en Cuba

LA HABANA.- El actual primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, de 57 años, fue propuesto hoy ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla para ocupar la Presidencia de Cuba en sustitución de Raúl Castro, de 86 años, quien deja el cargo tras dos mandatos.

Díaz-Canel encabeza la propuesta de la Comisión de Candidaturas Nacional (CCN) para la conformación del máximo órgano de gobierno del país, el Consejo de Estado, una candidatura que ahora será sometida a votación de la recién constituida Asamblea, aunque el resultado no se hará público hasta mañana jueves.
Esteban Lazo, el político de raza negra que más alto ha llegado en las estructuras de poder de Cuba, fue reelegido hoy para un segundo mandato como presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla (ANPP, Parlamento unicameral) en su IX legislatura (2018-2023).
La reelección de Lazo, de 74 años, refuerza el mensaje de continuidad del legado de los históricos de la Revolución Cubana, liderados hoy por Raúl Castro, quien entre este miércoles y mañana jueves será relevado en la Presidencia del país por un nuevo mandatario elegido por el recién instaurado Parlamento.
Ana María Mari Machado (54 años) y Miriam Brito (57 años) también repiten como vicepresidenta y secretaria de la ANPP, que mantiene así la misma directiva de la legislatura anterior.

martes, 17 de abril de 2018

Cuba adelanta a este miércoles la Asamblea que elegirá al sucesor de Raúl Castro

MADRID.- El régimen de Cuba ha adelantado la apertura de la Asamblea en la que se elegirá al sucesor de Raúl Castro a este miércoles, 18 de abril, un día antes de lo previsto, ya que estaba prevista para el jueves. El favorito a ocupar la Presidencia, después de cerca de 60 años de hegemonía política de la familia Castro en la isla, es el actual primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel.

En una nota publicada por Radio Rebelde, uno de los medios oficiales, se informa de que el Consejo de Estado de la República, «en uso de las facultades que le están conferidas, acordó dar inicio a la Sesión Constitutiva de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular el miércoles 18 de abril de 2018, a las 9 de la mañana en el Palacio de las Convenciones de La Habana». 
La decisión se adopta, según este medio, «para facilitar el desarrollo de los pasos que requiere una sesión de tal trascendencia».
En un principio, la Asamblea para la sucesión se había previsto para el pasado febrero, pero se acabó retrasando dos meses.
Raúl Castro, de 86 años, cederá el testigo como presidente, pero mantendrá hasta 2021 su puesto de secretario general del Partido Comunista de Cuba, el único legal en el país.

La Cuba que heredará el sucesor de Raúl Castro

LA HABANA.- El futuro presidente de Cuba hereda un país muy diferente al que hace 10 años recibió Raúl Castro de su hermano Fidel, pero con el denominador común de los problemas económicos, el mal endémico de un país empeñado en cambiar lo justo para perpetuar su sistema socialista.

Acelerar la aplicación de las "reformas raulistas", la controlada apertura económica que ha sido prioridad del mandatario saliente, es el primer reto al que deberá hacer frente la nueva cúpula de la isla, dentro de un proceso sobre el que la dirigencia cubana ha recalcado un claro mensaje de continuismo.
Y es que en Cuba no se está planteando una transición política, sino simplemente un relevo generacional en la cúpula de la Revolución.
El propio Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), definido por la Constitución como "fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado", se reunió al máximo nivel un mes antes del relevo para definir las prioridades futuras y los "flecos" pendientes, que pasan por eliminar el lastrador sistema de doble moneda y reformar la Carta Magna de 1976.
Algunos analistas políticos sugieren que la modificación constitucional podría pasar por una separación de poderes frente a la concentración establecida en una Constitución, la actual, elaborada en su día a medida de Fidel Castro, quien encabezaba los Consejos de Estado y de Ministros, y el PCC.
Para el opositor de izquierda moderada Manuel Cuesta Morúa, los retos del nuevo presidente serán "fijar una visión de país que incluya a todos los sectores sociales".
"Definir una nación en la que se incluya toda la pluralidad y no solo a estrechas visiones políticas o cívicas y que las decisiones del Estado respondan a la Constitución, al Estado de derecho y a la soberanía de los ciudadanos", sostiene, "porque de lo contrario, Cuba no va a levantar".
Sin embargo, a juzgar por el mensaje continuista que se ha deslizado en los últimos meses, los cambios políticos son improbables, pero los económicos urgen para sostener el sistema.
"Para garantizar la continuidad, hay que cambiar", señala  el exdiplomático y analista cubano Carlos Alzugaray, quien recordó que el "concepto de Revolución" enunciado por Fidel Castro apelaba al "sentido del momento histórico y a cambiar todo lo que deba ser cambiado".
Está pendiente, según ha reconocido el propio PCC, la consolidación del trabajo por cuenta propia, el sector privado que emplea a más de medio millón de cubanos y que se encuentra paralizado desde agosto pasado dentro de un proceso de "perfeccionamiento".
El Gobierno quiere seguir regulando este ámbito, limitar la concentración de riqueza por particulares, el blanqueo de dinero y la evasión fiscal, mientras los "cuentapropistas" lamentan que los cortapisas oficiales superen a las oportunidades para desarrollar un sector que ya copa el 30 % del mercado laboral.
"Es evidente que hay conciencia de que hay que avanzar, (resolver) el problema de las tasas de cambio, la unificación monetaria, hay un sinnúmero de problemas y creo que esos van a ser desafíos muy importantes", considera Alzugaray.
La economía cubana está aún excesivamente centralizada, las profesiones más estratégicas y cualificadas siguen siendo netamente estatales, se mantienen subsidios anacrónicos como la libreta de racionamiento, así como un elevado número de empresas estatales deficitarias que absorben los beneficios de las que sí funcionan.
Tal situación deja poco margen a la inversión y al crecimiento.
"Mejorar el desempeño económico pasa por incrementar los niveles de inversión, aumentar las exportaciones, reformar el sector público incluyendo a las empresas estatales", señala el economista cubano Ricardo Torres.
De 2007 a 2018 "estas áreas han visto poca o ninguna mejoría. De hecho, el país atraviesa una crisis seria de balanza de pagos, debido en gran medida al pobre desempeño exportador", recalca.
Este experto del Centro de Estudios de la Economía Cubana cree que el nuevo Gobierno debe concentrarse en reducir las distorsiones macroeconómicas (la doble moneda) y liberar las fuerzas productivas internas, lo que "implica repensar el enfoque hacia el sector privado y la empresa pública".
Además, la diáspora cubana -unos dos millones de personas- aún tiene vetada la inversión directa en su país, aunque su peso en la economía cubana es innegable, con el envío de casi 3.000 millones de dólares en remesas durante 2017.
La inversión extranjera es todavía insuficiente, aunque se incrementó el año pasado.
Este panorama también dificulta otro de los grandes retos de Cuba: el aumento de los salarios estatales, que ahora rozan apenas los 30 dólares mensuales.
"La prosperidad sería la primera prioridad que debería enfatizar el nuevo Gobierno", pues "muchos jóvenes que ven difícil materializar sus sueños, sus aspiraciones, si se quedan en Cuba. Y se van", sentencia Alzugaray.
Torres coincide: hace falta "mejorar significativamente el desempeño económico para sostener mejores estándares de vida para los cubanos".
Otros retos de la nueva generación en el poder serán ampliar el acceso a internet y mejorar la sanidad y la educación, banderas de la Revolución de acceso universal y gratuito, pero cuya calidad en los últimos años ha disminuido por la falta de recursos.

jueves, 12 de abril de 2018

La reforma de Raúl Castro en Cuba, una tarea inconclusa

LA HABANA.- En 2018, un cubano puede tener su negocio, navegar en internet y viajar al exterior. En una década, Raúl Castro transformó la Cuba que recibió de su hermano Fidel, pero sus reformas no desencadenaron el esperado despegue económico de la isla socialista.

Raúl, de 86 años y quien pasará el mando un líder de una nueva generación el 19 de abril, emprendió en 2008 una cauta reforma de alto impacto, pero el propio gobierno admitió en marzo errores y retrasos en los planes de 'actualización' del modelo de corte soviético.
Los cambios previstos fueron consagrados por el VI Congreso del Partido Comunista en 2011 en 313 'lineamientos', la gran mayoría aún por ejecutar, pues el propio presidente definió la velocidad de su aplicación: «Sin prisa pero sin pausa». «Los cambios demasiado graduales se ha visto que no han funcionado y deberían justificar cambios más audaces», dijo a la AFP el economista cubano Pavel Vidal, de la Universidad Javeriana de Cali.

A continuación, algunos aspectos clave:

El capítulo histórico de la era de Raúl se escribió el 17 de diciembre de 2014, cuando anunció por televisión a los cubanos -mientras Barack Obama lo hacía a los estadounidenses- el restablecimiento de relaciones con Washington. En marzo de 2016 Castro recibió a Obama en La Habana. El proceso sufre un retroceso desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2017.
En 2013, Raúl Castro eliminó enrevesados requisitos de viaje y autorizó a los cubanos a permanecer fuera de la isla hasta por dos años -siempre que lo hagan de forma legal- sin perder sus bienes o residencia. La reforma facilita las visitas y repatriación de quienes migraron. De enero de 2013 a diciembre de 2016, más de 670.000 cubanos hicieron más de un millón de viajes a otros países.
Castro amplió y flexibilizó el trabajo privado en 2010. Hoy 580.000 cubanos, 12% de la fuerza laboral, se desempeñan por cuenta propia, pero la meta del gobierno era restar al menos un millón de empleados a su abultada nómina estatal en los primeros cinco años, en busca de eficiencia económica.
Queda pendiente la legalización de las pequeñas y medianas empresas privadas y la reanudación de la entrega de licencias para nuevos emprendimientos, suspendidas en agosto para perfeccionar el modelo.
A finales de 2011, Raúl autorizó la compraventa de viviendas, que estaba prohibida. Tres años después liberó el mercado automotor, pero los clientes de las agencias de venta estatales se quejan de los precios astronómicos, tanto para los vehículos nuevos como los usados.
Cuba permitió el acceso a internet desde zonas wifi en plazas públicas. Operan además cuatro millones de líneas celulares, a las cuales la empresa de telefonía estatal espera ofrecer el servicio 3G este año. Aun así, el país sigue estando entre los de menor conectividad en el mundo.
El gobierno de Raúl reformó una ley para dar más incentivos a los inversionistas e inauguró el megapuerto del Mariel (45 km al oeste de La Habana), una zona franca llamada a convertirse en el principal polo industrial de Cuba.
Pero hasta la fecha, debido al embargo de Estados Unidos y las restricciones impuestas por el gobierno, el promedio de inversión extranjera está muy por debajo de los 2.500 millones de dólares anuales que el país necesita para apuntalar un crecimiento de 4%.
Entre 2013 y 2016, Cuba renegoció su deuda vencida mediante el pago de 23.000 millones de dólares, con lo que espera acceder a créditos frescos. A finales de 2015, La Habana renegoció su deuda con el Club de París, congelada desde los 1980, con una condonación de 8.500 millones de dólares y el compromiso de pagar 2.600 millones de dólares en 18 años. También reestructuró obligaciones con Rusia y México.
«Este asunto nos ha tomado demasiado tiempo y no puede dilatarse más su solución», dijo Castro en diciembre ante el Parlamento, al referirse a la singular dualidad monetaria. En Cuba hace más de 20 años existen el peso cubano CUP (24 CUP hacen un dólar) y el peso convertible CUC (equivalente a 1 dólar), además de tasas de cambio preferenciales para empresas estatales, situación que genera distorsiones macroeconómicas. Es un tema pendiente.
En 2008, Castro declaró «estratégica» la producción de alimentos. En 10 años, el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras ociosas a campesinos privados, concedió microcréditos, flexibilizó la comercialización y mejoró los precios de compra a productores. Pero el despegue es lento. Cuba aún importa el 80% de los alimentos que consume, unos 2.000 millones de dólares al año del erario nacional.

viernes, 6 de abril de 2018

Tras un año desastroso, en EE.UU. prevén una temporada de huracanes "más activa de lo habitual"

MIAMI.- Tras un año desastroso, en EE.UU. prevén una temporada de huracanes "más activa de lo habitual". Meteorólogos pronostican 14 tormentas, de las cuales 7 se convertirán en huracanes y 3 de ellas serán de categoría mayor. 
 
Después de una devastadora temporada de huracanes en 2017, expertos estadounidenses avisan que la de 2018 será "más activa de lo habitual".  
En su pronóstico para la temporada, el meteorólogo Phil Klotzbach y sus colegas de la Universidad Estatal de Colorado prevén 14 tormentas tropicales en el Atlántico, de las cuales 7 se convertirán en huracanes.
Además, se prevé que de los siete huracanes, 3 se conviertan en importantes, es decir, de categoría 3.
También anticipan "una probabilidad ligeramente superior a la media de que un huracán importante toque tierra a lo largo de la costa continental de EE.UU. y en el Caribe", según ha explicado Klotzbach, quien estima esta probabilidad en un 63 %. 
Este año es difícil para hacer pronósticos, porque ni el Atlántico ni el Pacífico ofrecen a los expertos muchas pistas, reconoció Klotzbach. 
Según el meteorólogo, para el verano tendrían un pronóstico más preciso, aunque admite que siempre puede haber sorpresas.
"Nadie podría decir a principios de agosto del año pasado que presenciaríamos el apocalipsis", recordó Klotzbach.
  • Hace un año, investigadores predijeron 11 tormentas con nombre, con 4 convirtiéndose en huracanes y 2 en huracanes importantes.
  • En realidad, se produjeron 17 tormentas, 10 huracanes y 6 huracanes importantes, incluidos los devastadores Irma, Harvey y María, que causaron pérdidas totales por más de 215.000 millones de dólares en 2017.

viernes, 16 de marzo de 2018

Cuba culmina seis proyectos de desarrollo financiados con fondos de China

LA HABANA.- Cuba y China oficializaron hoy en La Habana la conclusión de seis proyectos de desarrollo en la isla por valor de 36 millones de dólares aportados por el país asiático, en áreas como la energía renovable, ganadería e infraestructuras, informaron medios oficiales.

Con ese fin firmaron seis actas de entrega y recepción de suministros destinados a la modernización tecnológica de la Aduana General cubana, a la producción de paneles solares fotovoltaicos, el mantenimiento de obras hidráulicas y a un programa para la recuperación de la ganadería en la isla caribeña.
Los fondos otorgados por el gobierno chino a Cuba incluyen también suministros de arroz, de equipos y maquinarias para el mantenimiento de los acueductos y han estado dedicados a apoyar las labores de saneamiento, según precisó un reporte de la estatal Agencia Cubana de Noticias.
El viceministro primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la isla, Antonio Carricarte, explicó tras suscribir los instrumentos jurídicos que los proyectos ejecutados con la colaboración de China benefician áreas prioritarias para Cuba, entre ellas, la modernización tecnológica de la Aduana para aumentar su capacidad de análisis en un momento de alza del turismo.
Además, calificó de "excelentes" los vínculos entre ambos países, con participación en casi todos los sectores económicos de la nación caribeña, y avanzó que trabajan en otras iniciativas de colaboración bilateral.
El embajador chino en La Habana, Chen Xi, también resaltó el "buen estado" de las relaciones bilaterales, y se mostró convencido de que se fortalecerán "aún más".
Cuba y China, liderados por partidos de ideología comunista, mantienen unas estrechas relaciones políticas y económicas, en las que el país asiático destaca como uno de los principales aliados y socios comerciales de la isla caribeña.
Durante los primeros ocho meses de 2017 el volumen de comercio bilateral cubano-chino totalizó 1.130 millones de dólares, de los cuales China exportó 830 millones de dólares a Cuba mientras la isla envió a la nación asiática 300 millones de dólares, según datos divulgados durante la Feria Internacional de La Habana en noviembre pasado.

viernes, 9 de marzo de 2018

¿Cómo es la vida en Cuba tras la muerte de Fidel Castro?


MADRID.- "Para mí el concepto de revolución es inviolable. Lo que quisiera saber es qué hacen ellos con el concepto de revolución", lamenta uno de los cubanos entrevistados refiriéndose a los hermanos Castro en el documental ¿En qué piensan los cubanos? 

El periodista Gabriel González-Andrío estrena este documental con la intención de mostrar la realidad cubana a pocos meses de la celebración de elecciones en las que se elegirá al sucesor de Raúl Castro.  
También coincide con el primer aniversario de la muerte de su hermano Fidel el 25 de noviembre de 2016, que estuvo en el poder desde 1959 tras haber derrocado al dictador Fulgencio Batista. "Me gusta contar historias de interés humano, con un enfoque diferente al establecido y al que nos suelen vender", explica y recoge El País de Madrid.
Para realizarlo, el periodista se tuvo que trasladar a Cuba con su equipo en calidad de turista. "Como hace un año, contacté con la embajada cubana en España para pedir los permisos, pero solo recibí silencio administrativo. Tuve que buscar otra forma de entrar en el país", recuerda González-Andrío. 
Pasó alrededor de tres meses en los barrios de El Cerro y Diez de octubre, dos de las zonas más humildes de La Habana. "Quise descubrir la Cuba profunda para ver que, dentro de este país tan pobre que vive atrapado en el tiempo, hay gente que está peor incluso", sostiene.
Casas con la pintura desconchada, dos colchones individuales para una familia de cuatro, un huevo al día o leche en polvo importada desde Rusia son algunas de las situaciones a las que los protagonistas del documental deben enfrentarse diariamente. 
El filme, que se está presentado a distintos festivales internacionales y nacionales, toca los grandes temas que el Gobierno usa para defender su ideología: la sanidad, la educación, la seguridad, la alimentación, el embargo de Estados Unidos... Y muestra opiniones muy diversas por parte de los entrevistados, alternándolas con imágenes de archivo de discursos de los Castro y una voz en off que cuenta la realidad del país en tono irónico. El objetivo es que sea el propio espectador el que saque sus conclusiones.
"Al estar allí me he dado cuenta de que el cubano ha dejado de soñar, se dedica a sobrevivir. Es una nación con gran creatividad y riqueza cultural, pero vive estancada porque no se incentiva la iniciativa", apunta el director del documental. Esto lo refleja el famoso dicho cubano: "Nosotros hacemos que trabajamos y ellos hacen como que nos pagan".
Según explica González-Andrío, se percibe un ambiente de vigilancia constante porque "el cubano siempre tiene miedo de que se vaya a hacer algo contra el régimen". Además, los adultos "ya han tirado la toalla en cuanto a que haya algún cambio", la esperanza es juvenil. A un mes de la celebración de las elecciones, que parece que solo servirán para que Raúl Castro le entregue el poder a Miguel Díaz-Canel, que aboga por el continuismo, los cubanos no parecen confiar en que haya un cambio real. 
"¿Qué le diría al presidente? Que nos diera un poquito más de libertad porque estamos un poco apretaos. Pero bueno, todo está bien, va caminando todo sabroso", concluye uno de los entrevistados que trabaja como fosforero.