domingo, 24 de julio de 2016

Cuba moderniza su industria arrocera

PINAR DEL RÍO.- El programa de desarrollo arrocero emprendido por Cuba desde 2012, contribuye hoy a la modernización de esa industria y a la materialización del propósito de sustituir importaciones, confirman expertos agrícolas. 

Secaderos y plantas de beneficios del grano están dotadas de modernas tecnologías que, unidas a la adquisición de nuevos equipos para el laboreo, buscan la eficiencia y la eficacia en el proceso productivo.

El titular de la Agricultura, Gustavo Rodríguez, inauguró una de esas instalaciones en el occidental municipio de Mantua con un costo superior a los seis millones de pesos cubanos, para facilitar los niveles del alimento en la provincia de Pinar del Río, considerado el tercer polo arrocero del país.

La obra, enriquecida con la anexión de un taller para la reparación de la maquinaria y una unidad comercializadora de insumos, entregará en el futuro más de siete mil toneladas del cereal con destino al consumo de la población a partir del aporte de los territorios de Guane, Sandino y Minas de Matahambre, todos en el occidente cubano.

Esas edificaciones reclaman incrementar áreas de siembra mediante la eliminación de especies invasoras en zonas aptas para la labranza, nivelar los suelos, recuperar fuentes de abasto de agua y capacitar a los cosecheros en los principios técnicos y sostenibles, expresó el Ministro.

Lázaro Díaz, director de la división de arroz del Grupo empresarial agrícola, sostuvo por su parte que el programa de desarrollo se extiende a 11 provincias cubanas, incluido el municipio especial Isla de la Juventud, al sur del archipiélago.

Esto ha contribuido al incremento paulatino de la producción a pesar del impacto de la sequía en las siembras y los rendimientos por área, precisó.

Para satisfacer la demanda del consumo poblacional, Cuba precisa anualmente de 700 mil toneladas de arroz que hoy cubre solo al 60 por ciento, de ahí la urgencia por hacer más eficientes nuestras cosechas con un adecuado uso de la ciencia y la técnica en cada sitio, concluyó el directivo.

Empresas de Cuba y Rusia firman un acuerdo de compra y reparación de locomotoras

LA HABANA.- La Empresa Proveedora General del Transporte de Cuba y la compañía Sinara de Rusia, firmaron en La Habana un acuerdo mediante el cual el grupo ruso se compromete a vender a la isla 75 locomotoras entre los años 2017 y 2021, y la reparación de igual número de estos equipos en el mismo periodo.

Las máquinas adquiridas serán destinadas al transporte de mercancías y materia primas para la fabricación de azúcar, especifica una nota de la estatal Agencia Cubana de Noticias.
El convenio incluye además asistencia técnica a especialistas cubanos, la entrega de piezas de repuesto para el mantenimiento de equipos pertenecientes a la Unión de Ferrocarriles de Cuba, y la modernización de un taller de locomotoras en la capital cubana.
A la rúbrica del acuerdo, el primero de la isla con la empresa rusa, asistieron los ministros cubanos de Economía, Ricardo Cabrisas, y de Transporte, Adel Yzquierdo, indica la nota.
El deprimido transporte ferroviario del país caribeño se compone en su mayoría de viejos trenes con décadas de explotación, por lo que el Gobierno cubano trabaja en la actualidad por dar una nueva vitalidad al sistema, tanto en la modalidad para pasajeros como en el movimiento de mercancías.

miércoles, 20 de julio de 2016

EEUU confía en iniciar este año el diálogo sobre Derechos Humanos con Cuba

WASHINGTON.- Estados Unidos trabaja para establecer una fecha para el inicio de su diálogo sobre Derechos Humanos con Cuba, un tema que lleva más de un año estancado, y confía en que la cita tenga lugar en La Habana "antes de que acabe el año", dijo hoy un alto cargo del Departamento de Estado.

Con motivo del primer aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, que se cumple hoy, el alto cargo aseguró a los periodistas que los dos países están "comprometidos" a celebrar en La Habana la primera ronda del diálogo sobre Derechos Humanos, el tema más espinoso en el proceso de deshielo.
"Estamos en conversaciones ahora, tratando de establecer las fechas y la agenda, y ciertamente (el diálogo) tendrá lugar antes de que acabe el año", aseguró la fuente, que pidió el anonimato, en una conferencia de prensa telefónica.
Los antiguos enemigos han avanzado en múltiples áreas de su relación desde que comenzó el acercamiento en diciembre de 2014, pero el diálogo sobre Derechos Humanos lleva estancado desde que se celebró una reunión preliminar en Washington en marzo de 2015.
Ese encuentro se limitó a definir la metodología, los temas y la estructura de un futuro diálogo sobre el asunto, y desde entonces Estados Unidos ha tratado sin éxito de convocar una nueva cita.
El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, llegó incluso a planear una visita a La Habana para encabezar el inicio del diálogo a comienzos de este año, pero después canceló ese viaje debido, según algunos medios estadounidenses, a las diferencias con el Gobierno cubano sobre con qué disidentes podría reunirse durante su estancia.
Según la fuente que habló hoy con los periodistas, Kerry "ha expresado su interés y seguirá vinculado el tema de Derechos Humanos" con Cuba, pero es probable que el encargado de encabezar el diálogo sea el subsecretario de Estado para Derechos Humanos y Democracia, Tom Malinowski.
No obstante, la secretaria de Estado adjunta en funciones de EEUU para Latinoamérica, Mari Carmen Aponte, dijo en una entrevista con Efe que existe "la posibilidad" de que Kerry vuelva a Cuba antes de abandonar su cargo en enero, "ya que hay varios diálogos que están pendientes".
La oposición republicana en el Congreso de EEUU critica lo que considera como falta de avances en Derechos Humanos en Cuba pese al proceso de normalización de relaciones.
"El tema de derechos humanos seguirá siendo uno de los más complicados que tengamos que afrontar" en la normalización con Cuba, aseguró el funcionario estadounidense, que citó además como cuestiones difíciles las compensaciones económicas que reclaman ambas partes y los fugitivos requeridos por la Justicia de EEUU.

El exilio en Miami ve al pueblo cubano igual o peor tras un año de relaciones

MIAMI.- Dirigentes de organizaciones del exilio cubano en Miami aseguraron que el pueblo de Cuba está igual o peor que antes del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, del que hoy se cumple un año.

Consultados representantes de las distintas corrientes del exilio dijeron que en el primer aniversario de la reapertura de las embajadas en La Habana y Washington los cubanos sufren penurias económicas y represión y están tan "desesperanzados" acerca del futuro como lo estaban antes del 20 de julio de 2015.
Para los consultados, el aumento del éxodo de cubanos a niveles récord es la mejor prueba de sus afirmaciones.
La Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) informó este martes de que la llegada de cubanos a EEUU se ha quintuplicado en los últimos cinco años. De menos de 8.000 durante el año fiscal 2011 se pasó a más de 44.000 en el actual, del que faltan aun dos meses.
Si bien ha habido un cambio en las relaciones entre ambos Gobiernos, con "más comunicación" y "menos tensión", el pueblo cubano no se ha beneficiado del restablecimiento de los lazos diplomáticos, subrayó hoy Ramón Saúl Sánchez, del moderado Movimiento Democracia.
Ninotska Pérez, del derechista Consejo por la Libertad de Cuba, destacó que el acuerdo de Cuba y EEUU para una normalización de sus relaciones "no ha hecho nada" por el pueblo de Cuba.
En este primer aniversario se ha hecho evidente que "la economía cubana fracasa con o sin relaciones con EE.UU.", dijo Pérez.
Para Sylvia Iriondo, de M.A.R (Madres y Mujeres Anti-Represión) por Cuba, lo que los cubanos han visto en este año es "más de lo mismo", y al mismo tiempo se ha hecho "más que evidente que el régimen no tiene la menor intención de cambiar, sino que su objetivo es garantizar la transferencia de poder y la sucesión dinástica".
La represión contra quienes reclaman libertades y derechos se ha incrementado "significativamente", la emigración de cubanos "desesperados por salir de Cuba por cualquier vía" también, los controles económicos se mantienen y el pueblo enfrenta un nuevo "periodo especial" de penuria, resumió Iriondo.
Ramón Saúl Sánchez, que es contrario al embargo que EEUU mantiene sobre la isla, indicó que el Gobierno cubano además de reclamar a EEUU su levantamiento, debería también retirar el que a su vez mantiene sobre su propio pueblo, para que pueda participar libremente en actividades económicas y mejorar así su nivel de vida.
Según el líder del Movimiento Democracia, el Gobierno de Raúl Castro quiere mantener a los cubanos dependientes económicamente del Estado, para disuadirlos de exigir cambios en la conducción del país.
Tanto Sánchez como Pérez destacaron que el Gobierno de EEUU no exigió al de Cuba que hiciera cambios políticos y económicos para sellar el acuerdo de normalización y por ese motivo las cosas siguen igual para los cubanos de a pie.
Ambos subrayaron también que la crisis económica de Cuba se está agudizando -la economía cubana "se va a pique" junto a la de Venezuela, dice Sánchez- y consideraron probable que las autoridades establezcan un "periodo especial" como hicieron cuando el derrumbe de la URSS y el bloque del Este.
Los dos exiliados opinaron que el aumento del turismo estadounidense hacia Cuba no basta para paliar los efectos de la "mala administración" de la economía por parte de las autoridades.
Pérez señaló que en Cuba "sobran los Castro" y que con ellos en el poder es imposible que se produzcan los cambios políticos y económicos necesarios para sacar adelante al país, y se mostró esperanzada por la posibilidad de que en las elecciones de noviembre en EE.UU. gane el candidato republicano Donald Trump, porque "habrá un cambio de política hacia Cuba".
El actual presidente de EEUU, Barack Obama, "les dio todo y Cuba no le dio nada a cambio", subrayó.
Iriondo opinó, por su parte, que "los esfuerzos de los cubanos, así como de los EEUU y gobiernos democráticos solidarios con la libertad de Cuba deben estar encaminados a cambiar el régimen".
Ramón Saúl Sánchez consideró que la actual "encrucijada económica" es la oportunidad para que el régimen castrista se abra a un congreso nacional en el que participen sus adeptos y sus opositores para encontrar "soluciones reales" a la crisis del país.

EE.UU. ve "posible" cambiar su política migratoria hacia Cuba en un futuro

WASHINGTON.- Estados Unidos considera "posible" cambiar su política migratoria hacia Cuba en un futuro aún lejano, cuando se complete la normalización de relaciones y levantado el embargo.

Cuando se cumple el primer aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los viejos enemigos, la secretaria de Estado adjunta en funciones de EEUU para Latinoamérica, Mari Carmen Aponte, dijo que cree que Cuba necesita "ajustes económicos" y nuevas fuentes de energía para superar su actual desaceleración económica.
"Yo creo que en un futuro donde se contemplen (otras) situaciones (...), donde habría que cambiar otras cosas antes, eso sí puede ser posible", aseguró Aponte sobre la posible derogación de las medidas migratorias que privilegian a los cubanos en el caso de que las relaciones ya sean normales y se haya levantado el embargo.
"Pero yo creo que hay muchísimos pasos, muchas contingencias, no sabemos exactamente bajo qué circunstancia se levantarían algunas de las prohibiciones y obstáculos que hay ahora, y eso yo te diría que informaría cuál va a ser la derogación de esa política (migratoria) eventualmente", añadió.
Desde que comenzó el proceso de normalización con EEUU, el Gobierno de Cuba ha pedido reiteradamente el fin de la Ley de Ajuste Cubano de 1966 y la política de "pies secos-pies mojados".
Esas medidas establecen que los cubanos que llegan a suelo estadounidense pueden quedarse y solicitar la residencia permanente un año después, mientras que los interceptados en el mar son devueltos a su país.
El Congreso estadounidense es el único que puede derogar la Ley de Ajuste Cubano y también tendría la última palabra en cuanto a la política de "pies secos-pies mojados", convertida en enmienda tras un acuerdo con Cuba en 1995, aunque el Gobierno podría presionarlo para que lo haga o flexibilizar la aplicación de esas medidas.
Aponte subrayó, no obstante, que por ahora "no se contemplan cambios" en esa política migratoria, que Estados Unidos ha mantenido "durante muchísimos años".
La funcionaria, que se convirtió en mayo en la responsable para las Américas del Departamento de Estado tras la marcha de Roberta Jacobson, se refirió también a la complicada situación económica que atraviesa Cuba debido, entre otros factores, a la crisis en Venezuela, que ha disminuido el suministro de petróleo a la isla.
"El decrecimiento en el petróleo que puedan recibir (los cubanos) de otros países va a requerir algunos ajustes en la economía y en los planes del Gobierno cubano", opinó Aponte.
En ese contexto, "sería muy sabio" que Cuba diversificara sus fuentes de energía para no limitarse al petróleo venezolano y tener más independencia, "como nosotros exhortamos a (otros) países también a hacerlo, especialmente en áreas como el Caribe y Centroamérica", apuntó.
Un año después de que Cuba abriera su Embajada en Washington, Estados Unidos está "satisfecho con los progresos que se han hecho", aunque sabe que "falta muchísimo y que el camino va a ser largo, que va a estar lleno de altas y bajas", explicó la funcionaria.
"Es muy difícil asignarle tiempos (al proceso de normalización) y poner unas metas que estén ligadas a tiempos", observó, al recordar que EEUU tiene "desacuerdos fundamentales con Cuba" en áreas como los derechos humanos o la libertad de los cubanos para emprender.
El objetivo de la Administración de Barack Obama en sus últimos meses en el poder es impulsar el proceso todo lo posible, con la intención de que, sea quien sea el próximo presidente de EEUU a partir de enero, no le interese romper las relaciones con Cuba.
"Estamos trabajando para hacer (que) estos cambios (sean) permanentes. Y entiendo yo que de parte de Cuba también se sienten de la misma forma", afirmó Aponte.
En ese proceso sigue habiendo un gran obstáculo, el embargo comercial y financiero a Cuba. Solo el Congreso puede levantarlo, pero Estados Unidos insiste en que hay cosas que el Gobierno cubano puede hacer para ayudar a que eso ocurra.
"A la medida en que el Gobierno cubano haga avances en el área de derechos humanos, a esa medida ayuda al Congreso (de EEUU) a hacer la tarea más fácil", destacó Aponte.
La funcionaria no se atrevió a hacer predicciones sobre cuándo podría llegar ese levantamiento, aunque sí pronosticó que, aunque este otoño ya comiencen los vuelos directos entre ambos países, el Congreso no levantará antes de fin de año la prohibición de viajar a Cuba para los estadounidenses.
"No hay muchos días legislativos hábiles (en el Congreso) como para trabajar en eso, así es que este año no lo espero", sostuvo.
Lo que sí existe es "la posibilidad" de que el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, vuelva a Cuba antes de abandonar su cargo en enero, "ya que hay varios diálogos que están pendientes".
Uno de ellos es el de derechos humanos, que lleva estancado desde marzo de 2015, cuando hubo una reunión preliminar en Washington, y que para Estados Unidos "es una prioridad" reanudar.

Cuba denuncia en la ONU el impacto del bloqueo en su desarrollo

NUEVA YORK.- Cuba denunció hoy en la ONU el bloqueo económico, comercial y financiero que le impone Estados Unidos como el principal obstáculo para su desarrollo.

En la jornada de clausura del foro anual de alto nivel del Consejo Económico y Social (Ecosoc), el diplomático Emilio González advirtió además que el cerco aplicado por Washington durante más de medio siglo posee efectos intimidatorios de alcance extraterritorial.

El bloqueo continua vigente y provoca privaciones al pueblo cubano, afirmó en la sesión final del evento, el cual abordó aquí entre el 11 y el 20 julio los avances en la implementación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, plataforma adoptada en septiembre pasado por combatir la pobreza y las desigualdades en el planeta.

De acuerdo con González, la imposición de medidas unilaterales económicas, comerciales y financieras coercitivas por países desarrollados a países en desarrollo constituye una seria amenaza para la materialización efectiva de la Agenda 2030, "tal y como fuera reconocido en el preámbulo de este documento".

A pesar de tales circunstancias, Cuba ha compartido los pocos recursos con que cuenta para contribuir con el desarrollo social y económico de muchas naciones del Sur, precisó.

El diplomático aseguró que la mayor de las Antillas se encuentra inmersa en un proceso democrático y participativo de discusión para la elaboración de un modelo económico y social dirigido a alcanzar un socialismo próspero y sostenible.

González ratifico en su intervención el compromiso de la isla caribeña con la implementación de la Agenda 2030 y alertó sobre los desafíos que enfrenta.

En ese sentido, cuestionó los gastos militares en el planeta, ascendentes a 1,7 billones de dólares y el injusto orden financiero internacional imperante.

El representante cubano en el foro de alto nivel del Ecosoc llamó a dedicar esos cuantiosos recursos al desarrollo y el bienestar humanos, a reformar la arquitectura de las instituciones monetario-financieras y a garantizar la transferencia de tecnologías amigables con el medio ambiente hacia los países del Sur.

domingo, 17 de julio de 2016

Vuelos, telecomunicaciones y correo, un año de relaciones entre EE.UU. y Cuba

WASHINGTON.- A punto de cumplir un año desde que restablecieran sus relaciones, Estados Unidos y Cuba han dado pasos en estos meses para avanzar en su trato bilateral, especialmente en lo relativo a la apertura de rutas aéreas, telecomunicaciones, algunas importaciones y correo postal.

Un año después de la izada de bandera en las embajadas respectivas tras más de cincuenta años de ruptura diplomática, Estados Unidos continúa manteniendo vigente el embargo -cuyo levantamiento depende del Congreso-, pero el Ejecutivo de Barack Obama ha dado pasos para allanar el camino.
Hace apenas unas semanas, el Departamento de Transporte anunció que a partir de "este otoño" los vuelos directos de Estados Unidos a La Habana podrán comenzar a operar desde diez ciudades distintas del país: Atlanta (Georgia), Charlotte (Carolina del Norte), Fort Lauderdale, Orlando, Miami y Tampa (Florida), Houston (Texas), Los Ángeles (California), Newark (Nueva Jersey) y Nueva York.
Aunque el Legislativo aún no ha levantado todas las restricciones relativas a los vuelos comerciales y el turismo hacia la isla no fluirá como ocurre con otras naciones, estos vuelos servirán para conectar a aquellos ciudadanos estadounidenses que autorizados por las órdenes ejecutivas de Obama sí pueden hacerlo por otros motivos.
En septiembre pasado, se procedió a la flexibilización de los viajes para realizar negocios en Cuba, así como para enviar remesas o facilitar las telecomunicaciones en la isla, mientras que ya se han presentado varios proyectos de ley para viajar libremente a la isla que avanzan sigilosamente en los pasillos del Congreso.
Bajo las nuevas normas, ciudadanos estadounidenses ya pueden establecer y mantener una presencia física en Cuba, como una oficina o un almacén, en sectores como el periodístico, el agrícola y la construcción, correo y envíos postales, telecomunicaciones y empresas de viajes, entre otros.
Entre otras cosas, a lo largo de este año Estados Unidos también permitió la importación de café y de productos textiles producidos por "empresarios independientes" cubanos, una medida con un impacto muy limitado pero con la que Washington busca dejar claro su apoyo al pequeño sector privado de la isla.
El Departamento de Estado actualizó además su normativa para la importación de bienes producidos por empresarios cubanos que demuestren su independencia del Estado, creada en febrero de 2015 y que, hasta entonces, afectaba prácticamente solo a productos artesanos, como la joyería, la cerámica o las obras de arte.
Además, los negocios procedentes de EE.UU. que se instalen en la isla ya pueden contratar a ciudadanos cubanos, así como abrir y mantener cuentas bancarias allí, mientras que los empresarios autorizados del sector de telecomunicaciones e internet, pueden prestar servicios en asociación con entidades cubanas.
Tras meses de negociaciones, a finales de 2015, la Comisión Bilateral de los dos países para la normalización de relaciones también alcanzó un acuerdo para restablecer el servicio postal directo a través de un plan piloto de transporte de correos y paquetería.
"El plan proveerá vuelos para enviar correos entre los dos países varias veces a la semana", en vez de realizar las entregas a través de un tercer país, tal como se hace en la actualidad, según señaló el Departamento de Estado.
Los dos países, no obstante, aun tienen importantes temas que resolver, como sus diferencias en materia migratoria, el intercambio de presos y fugitivos, el embargo económico a la isla o la mejora de la situación de los derechos humanos, que demanda Washington a La Habana.
Entre los asuntos más complicados aún por resolver figura el de las compensaciones económicas mutuas por los bienes nacionalizados a estadounidenses tras el triunfo de la Revolución y por los daños derivados del embargo económico que reclama Cuba.
Además, mientras miles de cubanos intentan llegar a EE.UU. a través de Centroamérica, La Habana ha urgido a Washington a que ponga fin a su ley de "Ajuste Cubano", vigente desde 1966 y que, junto con la medida de "pies secos/pies mojados", permite quedarse a los cubanos que pisan territorio estadounidense.
La más reciente crisis de la inmigración cubana tuvo lugar en los últimos meses de 2015 en Costa Rica y Panamá, donde miles de cubanos que viajaron vía Ecuador -país que entonces no les exigía visa- quedaron varados tras la negativa de Nicaragua a permitirles el tránsito para llegar a México y cruzar la frontera con EEUU.
No obstante, el diálogo sobre migración era uno de los escasos contactos bilaterales que mantenían EE.UU. y Cuba antes del restablecimiento de relaciones diplomáticas anunciado en diciembre de 2014 y desde entonces han celebrado varias rondas de conversaciones sobre ese tema.
La base del diálogo migratorio bilateral radica en los acuerdos de 1994 y 1995, por los que Cuba y EEUU se comprometieron a mantener una inmigración "segura, legal y ordenada" para evitar la repetición de crisis migratorias como la de esos años, cuando decenas de miles de "balseros" trataron de llegar en frágiles embarcaciones.

El restablecimiento de lazos diplomáticos con EEUU no mejora la economía cubana

LA HABANA.- El restablecimiento de lazos diplomáticos entre Cuba y EEUU cumplirá esta semana su primer aniversario con un diálogo bilateral fluido, aunque en medio de una delicada coyuntura económica en la isla, cuyos ciudadanos siguen esperando tras el deshielo mejoras tangibles en su complicado día a día. 

La reapertura de embajadas en La Habana y Washington, el 20 de julio de 2015 marcó un hito fundamental en la historia de los antiguos enemigos e impulsó “un proceso de construcción de confiabilidad que avanza”, señaló el analista y exdiplomático cubano Carlos Alzugaray.
En su opinión, uno de los principales avances en la compleja etapa de “normalización” de relaciones que se inició tras el restablecimiento diplomático es “el diálogo cada vez más intenso y más constructivo entre ambos gobiernos”.
Un año después de la reapertura de embajadas, la isla y su poderoso vecino han logrado consolidar un fluido contacto intergubernamental cuyos principales frutos han sido el acuerdo para el retorno de los vuelos regulares a la mayor de las Antillas, que comenzarán el próximo otoño, o el restablecimiento del servicio postal directo.
El deshielo ha propiciado también los primeros convenios empresariales en materia de telecomunicaciones para “roaming” de tráfico de voz, el inicio de cruceros regulares desde EEUU, e incluso el desembarco de una empresa norteamericana en el sector turístico, en concreto, la cadena “Starwood”, que ya ha comenzado a gestionar un hotel en La Habana en asociación con la empresa estatal cubana Gaviota.
Ese proceso de “normalización” no está exento, sin embargo, de grandes escollos como el embargo a la isla, que sigue vigente, el reclamo de Cuba sobre la devolución de los terrenos que ocupa la Base Naval de Guantánamo o las diferencias sobre derechos humanos y libertades.
Uno de los hitos históricos del primer año de reapertura de embajadas fue la visita, el pasado marzo, del presidente de EEUU, Barack Obama, a la isla, que sirvió para apuntalar la nueva era de relaciones y que el mandatario norteamericano aprovechó para apostar por el futuro, la reconciliación y la apertura.
A pesar de las expectativas que generó la reconciliación con EEUU, Cuba llega al primer aniversario de la reapertura de embajadas en medio de una situación económica adversa provocada, entre otros factores, por la crisis en Venezuela, su principal aliado, que ha disminuido el suministro de petróleo a la isla.
Con un modesto crecimiento del 1 por ciento en los primeros seis meses del año (la mitad de lo previsto), el presidente Raúl Castro ha anunciado medidas de ajuste que pasan por el ahorro, la reducción del gasto y restricciones energéticas, con la promesa de que éstas no afectarán a la población. Analistas como Alzugaray consideran que esta coyuntura puede contribuir a acelerar los procesos de diálogo y apertura con Estados Unidos.
Y en la calle, la mayoría de los cubanos de a pie coinciden en que el restablecimiento de relaciones ha sido “un acontecimiento trascendental”, aunque también advierten de que aún no perciben cambios en la vida diaria del país. “Lo que he visto es un cambio en la actitud de las personas”, admite David, un tatuador de 41 años, quien además añade que los “cambios verdaderamente sustanciales están por ver”.
Más tajante, Marta, una habanera de 59 años que custodia un museo de La Habana Vieja, dice que “no se ha visto ningún cambio”, mientras que Yosmer, un jefe de obra de 28 años, tiene la esperanza de que la nueva etapa flexibilice los trámites para viajar a EEUU, algo “que desea todo cubano”.
Quienes ya han comenzado a llegar en mayor número a Cuba son los estadounidenses desde que Obama autorizara en marzo pasado los viajes educativos individuales, lo cual, junto a la llegada de cruceros norteamericanos, ha provocado que la cifra de viajeros de EEUU creciera un 83,9 por ciento en el primer semestre de 2016.
“Estamos muy entusiasmados con esta apertura, ha sido un largo, largo tiempo, y la mayoría de los estadounidenses están emocionados porque esto esté pasando, (…) y que puedan existir, no sólo intercambios económicos, sino culturales, entre Cuba y EEUU“, dijo Brian, un profesor de Portland de visita en La Habana.
“Estoy más que feliz por esta nueva relación, he estado queriendo venir a Cuba por mucho, mucho tiempo”, aseguró por su parte, Felicia, otra maestra norteamericana, que sólo lamenta que en su país hayan “estado privados de esto por tanto tiempo, porque muchos otros estadounidenses disfrutarían venir aquí”.
Para los estadounidenses sin embargo está prohibido aún viajar a Cuba como turistas por lo que, según Alzugaray, uno de los próximos pasos de Washington respecto a Cuba debería ser levantar esa restricción.

jueves, 14 de julio de 2016

Cuba proyecta sumar 50.000 hectáreas bajo riego hasta 2020

LA HABANA.- Cuba proyecta sumar a la superficie actual bajo riego en su agricultura unas 50.000 hectáreas hasta el 2020, lo cual incluye el montaje de 550 máquinas de pivote central eléctricas, afirmó hoy una fuente del sector. 

Ese programa también prevé, entre otros, la instalación de 6.080 sistemas de suministro de agua por goteo, 5.036 molinos de vientos y de 900 metro-contadores para máquinas utilizadas en la irrigación, señaló a medios de prensa el jefe de Riego y Drenaje del Ministerio de Agricultura (Minag), Rodovaldo López.

Este mencionó además el montaje de 20.450 sistemas de riego de baja intensidad y 234 enrolladores (un tipo de máquina para el abastecimiento del agua a los cultivos).

Actualmente el Minag dispone de 459.007 hectáreas bajo riego, lo que representa el 7,3 por ciento de la superficie agrícola.

Según el directivo, con esas y otras acciones previstas en el programa el área beneficiada con la irrigación ascenderá hasta el nueve por ciento, lo que supone un incremento de cerca del dos por ciento.

En estos momentos el riego superficial es el más generalizado en la agricultura, al abarcar un 71 por ciento del área beneficiada con esa atención, y le sigue el de por aspersión con un 21 por ciento (este comprende la semi-estacionaria, la de tipo portátil, y la efectuada mediante máquinas de pivotes eléctricas), y en menor medida el localizado ( por goteo o el de micro aspersión).

La agricultura, mayor consumidor de agua del país, moderniza esta actividad con el incremento del uso de los sistemas más novedosos y eficientes, a fin de lograr mayor racionalidad en el empleo del vital líquido.

Otras acciones se orientan al aumento de la eficacia en la utilización del agua en canales, la recuperación paulatina de áreas bajo riego sin valor de uso, y la reducción de las que tienen afectaciones de drenaje y contaminación.

Según expertos la irrigación puede incrementar en más del 30 por ciento los rendimientos de los cultivos, siempre que las restantes labores incluidas en el paquete tecnológico se realicen adecuadamente.

Congresistas de EE.UU. piden a Obama eliminar bloqueo a Cuba

WASHINGTON.- Los recientes progresos en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba no se reflejan en nuestro anticuado embargo (bloqueo) comercial, afirmaron los congresistas Tom Emmer y Kathy Castor, en carta enviada al presidente Barack Obama. 

Ambos legisladores suscribieron una misiva donde emplazan al mandatario estadounidense a buscar nuevas medidas que permitan derogar las leyes que sustentan el criminal bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone a Cuba desde 1962, y que en 54 años ha provocado daños que ascienden a unos 121.000 millones de dólares.

La carta, firmada por Tom Emmer (republicano de Minnesota) y Kathy Castor (demócrata de Florida) aparece publicada este jueves en el sitio digital Americas Quarterly, bajo el título Lift the Cuban Embargo (Levantar el embargo a Cuba).

Ambos congresistas reconocen que, a pesar de que una abrumadora mayoría de estadounidenses apoyan la normalización de las relaciones diplomáticas, comerciales y de viajes con Cuba, "el Congreso de Estados Unidos va a la zaga, sumido en disputas ideológicas".

Emmer y Castor llamaron a Obama a trabajar para que los dos países sigan construyendo una nueva relación, con negociaciones que se ejecuten desde la comprensión y el respeto.

"El sistema económico y político cubano puede no reflejar directamente el nuestro, y el progreso puede ser más lento de lo que nos gustaría que fuera, sin embargo, todos los días que avancemos, nos movemos más lejos de las políticas obsoletas del pasado y hacia más opciones para el pueblo cubano", subraya la carta.

Reconocieron que durante estos 18 meses se ha trabajado por alcanzar acuerdos en la protección del medio ambiente y la vida marina; la creación de más vías de crédito, la financiación y la banca, y el aumento de los flujos de remesas.

También -añaden- se allanó el camino para que empresas estadounidenses tengan presencia en Cuba y que el servicio de correo sea directo, pero ninguno de estos progresos se corresponden con las anticuadas y obsoletas prohibiciones de comerciar y viajar a la isla.

Ambos legisladores reconocieron además el trabajo del Grupo de Trabajo sobre Cuba en el Congreso, de carácter bipartidista, que desde su creación en 2015, trabaja a través de líneas geográficas con la industria, los grupos de defensa y la administración para obtener apoyo, promoción de cambios de política, y a mover las legislaciones vigentes.

"El apoyo en el Congreso continúa creciendo a medida que los líderes escuchan sobre la importancia de un nuevo y brillante futuro con Cuba. La emoción de la gente en todo el país que trabaja hacia una nueva relación bilateral, se está extendiendo", enfatizaron Emmer y Castor.