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viernes, 1 de marzo de 2019

El presidente de Cuba reconoce la escasez de alimentos y pide más control

LA HABANA.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció que persiste la escasez de alimentos básicos como el aceite vegetal, el pan, el huevo y el pollo, y pidió a su Gobierno mayor control de los procesos económicos "importantes para la vida cotidiana", informaron este viernes medios oficiales.

En una reunión con su Consejo de Ministros, Díaz-Canel insistió en la necesidad de "cerrar los ciclos productivos", porque el "esfuerzo" para que las "importaciones sucedan a tiempo" no sirve de nada si "luego surgen problemas con contrataciones del transporte o el retraso de algunos embarques".
"Necesitamos una dinámica más creciente de la economía en este año, para lograr un impacto en la alimentación de la población, en la vivienda, en el transporte y en la informatización, por solo mencionar algunos elementos que son importantes para la vida cotidiana", dijo el mandatario, citado por el diario estatal Granma.
Estas declaraciones se producen en medio del descontento popular causado por la falta de aceite vegetal en los comercios estatales, frente a los que se forman largas filas de clientes, a los que el Gobierno ha decidido vender solo dos botellas del alimento por persona para evitar la especulación.
Los huevos, el aceite, el pan, la harina de trigo y el pollo han sido las últimas víctimas del desabastecimiento crónico que sufre Cuba desde hace décadas, donde es usual que escaseen de manera cíclica alimentos como la leche en polvo e incluso la sal.
En los estantes de la red estatal de tiendas también suelen faltar artículos de higiene y aseo como las compresas, el papel sanitario y, más recientemente, los paños para limpiar el suelo.
Los cubanos descargan su frustración en las redes sociales, donde circulan mensajes de protesta y memes como el que muestra una botella de aceite y dos panes sobre un altar con velas.
Durante la reunión del Consejo de Ministros, celebrada esta semana y reseñada hoy por el diario Granma, Díaz-Canel aseguró que el "seguimiento a las inversiones será constante".
El mandatario, que asumió el poder en abril de 2018, llamó a mantener una especial atención "sobre las líneas económicas, tanto industriales como alimentarias, para que la población no se afecte".
Díaz-Canel recordó las indicaciones de su antecesor, el expresidente y actual líder del gobernante Partido Comunista de Cuba (único legal), Raúl Castro, quien recomendó dar prioridad a los programas agrícolas para lograr el autoabastecimiento alimentario.
La isla (11,2 millones de habitantes) importa entre el 60 y el 70 % de los alimentos que consume.
El Estado cubano mantiene desde hace 56 años una cartilla de racionamiento subvencionada, que aunque ha visto muy menguada su lista de productos, todavía incluye la venta de arroz, granos, azúcar, 80 gramos de pan diarios por persona y 10 huevos al mes a precios simbólicos.
Esta canasta básica siempre ha sido prioridad del Gobierno cubano, aún en medio de la escasez, pero su reducido contenido obliga a los cubanos a comprar la mayoría de sus alimentos en la red estatal de tiendas de oferta y demanda, a precios mayores y con una limitada variedad de productos.
El desabastecimiento de harina de trigo en las últimas semanas de 2018 tuvo como víctimas colaterales a los negocios privados de repostería y pastelería, que en varios casos tuvieron que cerrar sus puertas en medio de las fiestas por el Fin de Año, aunque ya todos han reiniciado sus operaciones.
La ministra de la Industria Alimentaria, Iris Quiñones, adelantó en la reunión de esta semana que en marzo deben aumentar "los niveles de producción de harina, al tiempo que se irán recuperando los atrasos".

miércoles, 6 de abril de 2016

Escasez de productos, el mal endémico de Cuba

LA HABANA.- A juzgar por la persistencia de los anaqueles vacíos en las tiendas y las filas de personas a las puertas de los agromercados y centros comerciales, el nuevo modelo económico que intenta implementar el gobierno cubano pareciera estar muy lejos de solucionar ese desabastecimiento reconocido por los propios medios de prensa oficialistas y hasta eufemísticamente calificado, hace ya un par de años, como “cíclico” por el diario Granma, quizás en un intento por disimular el endemismo del fenómeno.

Aunque, durante el último medio siglo, la abundancia de productos jamás ha sido un signo distintivo de la red estatal de comercio en la isla, la agudización del problema en los últimos meses es verificable con tan solo asomarse a cualesquiera de los comercios ubicados en “áreas exclusivas” (similares a los de 3ra. y 70 o 5ta. y 42, en Playa, entre los más cercanos al circuito de personas con mayor poder adquisitivo), que incluso durante la hambruna de los años 90 mantuvieron una oferta relativamente estable de productos alimenticios e industriales, aunque solo disponible para personal diplomático y ciudadanos con privilegios especiales de acuerdo con su filiación ideológica o sus relaciones personales con la alta dirigencia cubana.
Si desde mediados del 2013 hasta finales del 2015, según los escasos reportes aparecidos en la prensa oficialista, la escasez de productos era más notable en renglones relacionados con el aseo personal y la higiene doméstica, en estos primeros cuatro meses del 2016 la carestía ha afectado la totalidad de los géneros y mercancías que, en otros tiempos, al menos estaban disponible de manera intermitente, aunque a precios demasiado altos en comparación con los salarios de los trabajadores.
Al nivel de los pequeños comercios estatales y de los almacenes suministradores, el desabastecimiento que padecen hoy los cubanos es visto hasta cierto punto como intencional. 
La paulatina disminución de las importaciones, en correspondencia con los llamados “lineamientos económicos” de las reformas raulistas, pudiera aparecer entre las disímiles causas del desabastecimiento.
En cuanto al comportamiento de las importaciones, no existen estadísticas oficiales publicadas con las que los expertos puedan determinar una tendencia al decrecimiento, sin embargo, los llamados datos espejos, ofrecidos por algunos de los mayores socios comerciales de la isla, describen una caída drástica incluso en la compra de productos que siempre fueron los de mayor demanda, como el trigo o la carne de aves, así como un incremento en las exportaciones de productos que tradicionalmente Cuba importaba.
Octavio Suárez, economista y ex funcionario de una empresa exportadora de productos derivados del petróleo, perteneciente al sistema de empresas de las Fuerzas Armadas, afirma que la importación y re exportación de petróleo y sus derivados es una actividad comercial creciente que ha desplazado a otro tipo de importaciones:
“Cuba es actualmente un importante exportador de petróleo y sus derivados, al menos en el área del Caribe. (…) Las empresas cubanas exportan más de la mitad de lo que importan, sobre todo desde Venezuela. (…) Venezuela vende a Cuba a precios pactados muy por debajo de los precios del mercado internacional y Cuba lo revende a otros países del área. Eso ha ocupado uno de los primeros lugares en las importaciones y tal vez ya ahora en 2016 haya desplazado a los cereales como primer producto. (…) No se tienen datos confiables sobre el comportamiento pero hay cifras publicadas por algunos de los socios comerciales y dicen bastante. (…) Creo que el gobierno necesita acumular grandes volúmenes de capital y de una manera rápida para poder aguantar lo que le viene encima. Están pactando las deudas con la Unión Europea, y están dispuestos a dejar entrar con todo a los americanos, y tienen que tener un buen respaldo para poder acceder a créditos. (…) Lo que menos les preocupa es cómo llenar los anaqueles de las tiendas porque al mercado negro le va de maravillas y ese es el que hay que garantizar porque de ahí comemos todos, desde el uno hasta el cero”.
Desde mediados del 2015, en asambleas del Partido Comunista de Cuba ya se les había anunciado a los militantes un aumento del desabastecimiento durante los primeros meses del 2016, e incluso el posible inicio de otro Período Especial, dependiendo de la situación política en Venezuela. Algunos economistas no dudan en relacionar la escasez actual con la incertidumbre que genera en los dirigentes cubanos los acontecimientos en la nación sudamericana, que se ha mantenido, durante una década, encabezando la lista de los más importantes socios comerciales de Cuba.

Denuncian falta de medicamentos en Cuba

LA HABANA.- En las farmacias de Cuba en estos momentos existen 300 medicamentos que están en falta, aseguró este miércoles un cirujano de la isla en el programa Cuba al Día de Radio Martí.

"Es inexplicable que se estén exportando en este caso medicamentos a Venezuela, y eso traería como consecuencia que sufriría más la población", dijo el médico Eduardo Herrera, que trabaja en el hospital Calixto García.
El cirujano ofreció varios ejemplos de esa carestía, así como del abuso del personal médico en las misiones internacionalistas.
"En la medida que uno conoce cómo funcionan los hospitales en el extranjero, uno se da cuenta que todo ha sido un engaño… incluso los medicamentos aquí, muchos no tienen la calidad requerida", sostuvo Herrera.
El médico se refirió, además, a la falta de equipos y contrastes para las placas que, en muchas ocasiones, brillan por su ausencia en los hospitales de la isla.
No obstante, este martes, los Gobiernos de Cuba y Venezuela suscribieron un acuerdo que abarca 10 áreas de trabajo, entre las que destacan la atención sanitaria y la fabricación conjunta de medicamentos.