martes, 22 de mayo de 2018

Muere una de las tres supervivientes del accidente del avión

LA HABANA.- Una de las tres supervivientes del avión siniestrado el viernes en La Habana ha fallecido este lunes, lo que sitúa el número de víctimas mortales en 111, según ha informado el Ministerio de Salud Pública de Cuba.

Gretell Landrove Font, de 23 años, ha muerto en el Hospital Universitario General Calixto García debido a las lesiones traumáticas sufridas en el accidente aéreo.
"Con profundo dolor informamos de que en la tarde de este lunes 21 de mayo, a las 15:45 horas, falleció la paciente Gretell Landrove Font, natural de Holguín, (...) como consecuencia de las severas lesiones traumáticas sufridas en el accidente aéreo ocurrido el pasado viernes 18 de mayo de 2018", ha anunciado el Ministerio cubano, según ha recogido el diario local 'Granma'.
Según el Ministerio de Salud, la joven se encontraba en estado "crítico extremo" y, a pesar de los esfuerzos del equipo médico, no ha sido posible salvar su vida.
Las otras dos supervivientes continúan ingresadas en estado crítico con quemaduras y traumatismo craneoencefálico, según han informado funcionarios cubanos.


sábado, 19 de mayo de 2018

Cuba recupera una de las cajas negras del avión siniestrado en La Habana


LA HABANA.- Especialistas cubanos recuperaron hoy "en buenas condiciones" una de las cajas negras del avión accidentado ayer viernes en La Habana, en el que murieron más de 100 personas, y esperan pronto tener acceso al otro dispositivo, informó hoy el ministro de Transporte de Cuba, Adel Yzquierdo.

Yzquierdo declaró a la televisión estatal cubana sobre la marcha de la investigación en el lugar del siniestro: una zona de cultivo situada a un kilómetro de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional José Martí, donde "trabajan intensamente" los investigadores.
"Ya una caja negra la tenemos en nuestras manos, en buenas condiciones, en buen estado de conservación, y la otra debemos tenerla en las próximas horas en manos de la comisión creada para analizar las causas del accidente", especificó Yzquierdo.
En el siniestro, ocurrido ayer viernes a las 12.08 hora local (16.08 GMT), murieron 110 personas -entre ellos varios niños y un bebé- de las 111 que viajaban a bordo del vuelo DMJ-972, que cubría la ruta entre La Habana y Holguín (este).
El ministro cubano afirmó que en la madrugada de hoy culminó el traslado de los restos de las víctimas hacia el Instituto de Medicina Legal en La Habana, donde actualmente esperan familiares de los fallecidos para ofrecer muestras genéticas y pruebas que ayuden en el proceso de identificación.
"Tenemos claro el listado de pasajeros, lo vamos a publicar en las próximas horas", adelantó Yzquierdo.
Hasta el momento los especialistas forenses cubanos han logrado identificar a 10 de los 110 muertos en el siniestro.
El primer vicepresidente cubano, Salvador Valdés, destacó "el esfuerzo, la dedicación y la profesionalidad del personal de salud y sobre todo de Medicina Legal.
Valdés también agradeció las muestras de apoyo y solidaridad con Cuba ante esta catástrofe, uno de los peores desastres aéreos en la historia de la isla.
El avión accidentado, un Boeing 737 rentado por Cubana de Aviación a la compañía mexicana Global Air, se precipitó a tierra minutos después de despegar, por causas aún sin esclarecer.
Entre las más de 100 víctimas del siniestro, en su gran mayoría cubanas, hay también una pareja argentina, dos hombres saharauis y una mujer mexicana, a los que se suman los seis miembros de la tripulación de la aeronave, también mexicanos.
Las tres únicas supervivientes, todas mujeres y cubanas, permanecen ingresadas en el hospital Calixto García de La Habana con "pronóstico reservado" y condición estable pero muy grave.

viernes, 18 de mayo de 2018

Tres supervivientes y más de cien muertos tras estrellarse un avión en La Habana

LA HABANA.- Tres personas sobrevivieron al accidente aéreo ocurrido hoy al estrellarse un Boeing 737 de Cubana de Aviación que acababa de despegar del aeropuerto internacional de La Habana con destino a la provincia de Holguín (este de la isla), según informaron hoy medios oficiales.

Las heridas, tres mujeres, se encuentran en estado crítico y han sido hospitalizados, según el diario estatal Granma.
El vuelo llevaba a bordo al menos 104 pasajeros y nueve tripulantes extranjeros, y se precipitó a tierra entre las localidades de Boyeros y Santiago de las Vegas. Aún no se han divulgado detalles sobre la nacionalidad de los pasajeros, entre los que viajaban cinco niños, uno de ellos un bebé menor de dos años.
En las inmediaciones del aeropuerto José Martí se observa una intensa columna de humo y numerosas dotaciones de bomberos, policía y asistencia médica se encuentran en la zona.
Según la televisión estatal cubana, la aeronave se precipitó a tierra entre las localidades de Boyeros y Santiago de las Vegas, tras despegar desde el aeropuerto internacional José Martí en dirección a la provincia de Holguín (este de la isla).
Se trata de un Boeing-737 que cayó a tierra poco después de despegar y que pertenece a la compañía mexicana Damojh, según la directora de Transporte Aéreo de Cuba, Mercedes Vázquez citada por la agencia estatal Prensa Latina.
La principal carretera que conduce al aeropuerto de La Habana está cortada a unos 8 kilómetros de las instalaciones.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la respuesta de las fuerzas sanitarias y de salvamento al "lamentable" accidente del avión fue "inmediata", y adelantó que las noticias sobre supervivientes "no son nada halagüeñas".
"Se siguieron de inmediato las acciones que están previstas en los planes para eventos de este tipo. Se ha organizado todo, se extinguió el fuego, se están identificando los restos y ya se creó una comisión para investigar el hecho", dijo el mandatario a la televisión estatal cubana desde el lugar del siniestro.
Díaz-Canel insistió en que "se van a hacer todas las investigaciones" para esclarecer las causas del accidente y envió condolencias a los familiares de las víctimas de la aeronave, en la que viajaban 104 pasajeros y nueve tripulantes, estos últimos de nacionalidad extranjera.

El gobernante acudió al sitio del suceso, a un kilómetro y medio de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, junto a varios ministros y autoridades del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) en la capital cubana.
Agregó que la aeronave, que cubría la ruta Habana-Holguín (este), se estrelló "en un campo de cultivo, por lo que no se dañó ninguna instalación ni ninguna vivienda" y resaltó la actitud de los vecinos del lugar, los primeros en ofrecer auxilio a los heridos.
Por otro lado, la aerolínea mexicana Global Air confirmó ser la compañía propietaria del Boeing 737. Fuentes de la compañía, registrada también como Damojh Aerolíneas, explicaron que están "esperando que las autoridades cubanas confirmen el número de supervivientes y la nacionalidad de las víctimas".
Global Air fue fundada en 1990 en la ciudad mexicana de Guadalajara y se dedica a proveer aviones a otras operadoras de vuelo, como el caso de la aeronave accidentada.

domingo, 29 de abril de 2018

Un bisnieto historiador disertará sobre el almirante Cervera a mitad del mes de mayo


MURCIA.- Un bisnieto del legendario almirante gaditano Pascual Cervera Topete, héroe de Santiago de Cuba, el profesor Ángel Luis Cervera Fantoni (1955), disertará en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia (España) sobre su figura profesional, política e histórica el próximo 15 de mayo en un acto abierto al público y con coloquio, en el ámbito universitario, para centrar su figura y recuperar su memoria.

Ángel Luis Cervera Fantoni, autor del libro El desastre del 98 y el fin del imperio español, es economista, historiador y sociólogo por lo que ha sido invitado por una plataforma cultural murciana recién surgida, Capuchinos 53, para este tipo de recuperaciones.

Cervera Fantoni es doctor en Historia (con una tesis sobre el pensamiento de su antepasado donde  estudia su figura al detalle) y en Economía y lleva un cuarto de siglo investigando el Desastre del 98 con varios viajes a Cuba, incluidas audiencias con la familia Castro.

"En el verano de 1998, con motivo del centenario del combate y de la salida de las tropas españolas de Cuba, Fidel Castro asistió a una recepción en el buque Juan Sebastián Elcano, atracado en La Habana, y mostró su admiración por el almirante Cervera. Dijo que había sido un héroe. También lo piensa Raúl Castro, que nos ha recibido varias veces y que en una de mis visitas me regaló una bandera”.

"¿Quién era el almirante Cervera? Pues un liberal que participó en La Gloriosa, la revolución liberal de 1868 contra Isabel II", ha explicado Cervera Fantoni. "Lo que pedimos sólo es un poco de rigor historiográfico", exige quien guarda en su casa-museo de Madrid más de 2.000 documentos del archivo personal  de su bisabuelo relacionados con la vida del héroe.

Ministro de la Marina con el gobierno progresista de Mateo Práxedes Sagasta, la vida militar del histórico marino se desarrolló en Marruecos (1853 y 1859); en la expedición a la Conchinchina y las Islas Filipinas (1862-65); en la guerra contra el Perú (1866); en el bloqueo de los puertos cubanos, al comienzo de la insurrección (1868); en el levantamiento cantonal de Cartagena (1873); en la guerra carlista (1874); y en Filipinas nuevamente (1874-76).

La relación histórica de Cervera Topete con la base naval de Cartagena tiene que ver conque en 1880 fue designado comandante militar de Marina de esta ciudad de la Región de Murcia. Y sustancialmente con su participación anterior, durante la I República, al lado de las fuerzas gubernamentales para sofocar en julio de 1873 la insurrección del Cantón, aunque sin pegar un solo tiro, siendo todavía capitán de Fragata aunque en funciones de secretario del vicealmirante Lobo al frente de la Flota enviada al efecto.

Pese a ser propuesto para la Laureada de San Fernando en una ocasión, consiguió,  sin embargo, otras condecoraciones como la Cruz del Mérito naval con distintivo rojo, Cruz del Mérito naval con distintivo blanco, Gran cruz del Mérito naval, Placa de la Orden de San Hermenegildo, Cruz de la Marina de la Diadema Real, Comendador de la Orden de Isabel la Católica, Campaña de Joló, Campaña de Cuba, Campaña de La Carraca, Campaña de África, Benemérito de la Patria y Caballero de la Legión de Honor, en Francia

El conferenciante y bisnieto desgranará en Murcia, además, su experiencia personal de haber descendido a más de 25 metros de profundidad en el Atlántico cubano en 2012 para poder tocar con sus propias manos en el fondo del mar los pecios de la Escuadra española mandada por su bisabuelo y hundida por los acorazados de Estados Unidos en julio de 1898 en aguas de Santiago de Cuba.

Desde 1898 hasta ahora, 56 descendientes del famoso almirante han servido en la Armada española. Los Cervera son una de las familias más numerosas de España, con más de 1.700 miembros repartidos por todo el mundo. Entre todos los que llevan ese apellido hay doce almirantes, el primero de ellos ascendido en 1854.




Síntesis biográfica de Cervera Topete

Ingresó en el colegio naval, a los trece años, el 30 de junio de 1852​ y fue ascendido a guardiamarina en 1855, prestando servicio durante la campaña de África en la fragata de hélice Princesa de Asturias y en el Vasco Núñez.
Cuando cumplió veintiún años recibió el despacho de Alférez de Navío. Fue enviado posteriormente a Filipinas, bajo las órdenes de Casto Méndez Núñez. Luchó contra los rebeldes malayos y en los asaltos a los fuertes de la Cotta y de Pagalugan, donde fue ascendido a teniente de navío en atención por méritos de guerra.
Continuó en Filipinas realizando trabajos de hidrografía y levantando cartas de los centenares de islas del archipiélago, regresando a la Península en 1865.
Entre 1865 y 1868, se le encargó la formación de guardiamarínas a bordo del navío de línea Francisco de Asís.
Asciende a Capitán de fragata y toma parte en la guerra carlista y en la defensa del Arsenal de La Carraca durante la proclamación del Cantón de Cádiz. Tras la Revolución Cantonal, fue enviado de nuevo a Filipinas, al mando de la corbeta de hélice Santa Lucía, donde tuvo que intervenir en acciones de guerra, especialmente en Mindanao.
En 1876 fue nombrado Gobernador del archipiélago de Joló. De vuelta a la Península, y tras ocupar diversos cargos en el Ministerio de Marina, recibió el mando del buque escuela de guardiamarinas, la corbeta Ferrolana, a mediados de 1879. A finales de 1880 fue designado comandante militar de Marina de Cartagena.
Presidió la Comisión Constructora del acorazado Pelayo, del que en 1888, y con José Ferrándiz y Niño como segundo al mando, fue el primer comandante como parte de su primera dotación, recibiendo durante su estancia en Francia la Legión de honor.
En 1891 fue nombrado director técnico y administrativo de los astilleros del Nervión, contratados para llevar a cabo la finalización de la construcción de los tres cruceros acorazados de la clase Infanta María Teresa.
Entre el 14 de diciembre de 1892 y el 23 de marzo de 1893 ejerció como ministro de Marina. Durante la legislatura 1893-1894, fue elegido senador por Cádiz y durante la legislatura 1898-1899 por Albacete.
En agosto de 1893 es nombrado Jefe de la Comisión de Marina de España en Londres, tomando parte en la Conferencia Naval Europea, realizando labores de interlocución con empresas constructoras navales y con diferentes ministerios en lo que afectaba a los asuntos marítimos, principalmente en la guerra chino-japonesa y la influencia de los Estados Unidos en las colonias de Filipinas y las Antillas.
De nuevo Cervera Topete es nombrado para un puesto en La Carraca, en este caso de Comandante General del Arsenal como Contralmirante en mayo de 1896 a las órdenes de José de Carranza, Capitán General del Departamento Marítimo de Cádiz.
Contaba con una larga experiencia en cargos militares navales y, al estallar la Guerra hispano-estadounidense en 1898, logró burlar el bloqueo al que estaban sometidas las Antillas españolas por tres poderosas formaciones navales norteamericanas.
El 3 de julio de 1898, en aguas de Santiago de Cuba, presentó batalla a la flota del almirante Sampson, superior en número y calidad de equipos, la escuadra española fue vencida tras un desigual combate.
Cervera y sus superiores mantenían posturas enfrentadas sobre la forma en que se debía actuar. Cervera acató siempre las órdenes recibidas, pero lo hizo a regañadientes, en el último momento y mostrando su disconformidad.
La decisión de Cervera de salir de Santiago a pleno día y pegado a la costa solo se explica desde el punto de vista humanitario, para tratar de minimizar el número de víctimas en la batalla, lo cual confirma que Cervera daba por perdida la batalla antes de iniciarla.
Esta forma de pensar coincide con su decisión inicial de evitar enfrentarse a la escuadra estadounidense y esperar resguardado en el puerto, lo que resultó indudablemente erróneo y contraproducente, pues de todos modos tuvo que acabar enfrentándose a la flota estadounidense, pero en una situación infinitamente más desventajosa que en una batalla en mar abierto, pues sus buques tuvieron que salir del puerto y presentar batalla de uno en uno.
 El puerto de Santiago era aparentemente un buen refugio, pues ofrecía protección a la flota frente a un ataque de fuerzas navales pero, por esas mismas características, resultó una ratonera para la flota española al salir de puerto a presentar batalla.
Aunque hay que reconocer que las fuerzas navales españolas eran notablemente inferiores a las estadounidenses, Cervera fue incapaz de idear una estrategia militar coherente y estructurada.
El Capitán de Navío Fernando Villaamil había propuesto realizar acciones ofensivas para hacer replegarse al enemigo y conseguir un mayor equilibrio de fuerzas, y el también Capitán de Navío Joaquín Bustamante había propuesto una salida nocturna escalonada. Ninguna de las dos propuestas fue atendida por Cervera, que optó por la inacción.
Además, Cervera pudo haber tomado otras decisiones erróneas: la distancia entre unos barcos y otros al salir fue excesiva, y resulta bastante discutible que el orden que eligió de salida de los barcos fuera adecuado.
Cervera fue hecho prisionero en la batalla. Otra suerte corrió el Capitán de Navío Fernando Villaamil, que resultó muerto en combate a bordo del Furor. El Capitán de Navío Joaquín Bustamante no participó en la batalla, pues había desembarcado al mando de las columnas de desembarco, resultó herido en la Batalla de las Colinas de San Juan, cerca de Santiago de Cuba y falleció pocos días después.
Tras la guerra de Cuba, Cervera tuvo que soportar la incoación de un procedimiento contra él, debiendo solicitarse un suplicatorio por su condición de senador, y sus oficiales supervivientes. Lo cual dio como resultado el sobreseimiento de la causa.
En la legislatura 1903-1904, fue designado senador vitalicio.​ Falleció el 3 de abril de 1909,​ después de ocupar varios cargos importantes, y sus restos descansan en el Panteón de Marinos Ilustres, de San Fernando, donde fue inhumado el 19 de junio de 1916.
Tras su muerte, un buque de la Armada Española portó el nombre de Almirante Cervera.

sábado, 21 de abril de 2018

Adiós a los Castro / Yoani Sánchez *

Uno impulsivo y otro pragmático, uno carismático y el otro carente de cualquier magnetismo, los hermanos Fidel y Raúl Castro han dejado su apellido marcado a sangre y fuego en la historia cubana de los últimos sesenta años. Esta semana el relevo generacional llama a la puerta del poderoso clan familiar que planea salir del foco central pero no alejarse demasiado del poder.

Hubo un tiempo en que los niños cubanos calculábamos la edad que tendríamos cuando llegara el nuevo siglo. Imaginábamos convertirnos en adultos en un milenio teñido con el rojo de la bandera comunista, donde no circulaban el dinero ni la miseria. Sin embargo, el muro de Berlín cayó, la ilusión estalló en mil pedazos y nuestra aritmética personal pasó a contar los años que íbamos a tener cuando cayera el castrismo.

Ese día ha llegado, pero no como pensábamos. En lugar de un épico derrocamiento con la gente en las calles enarbolando banderas, al régimen cubano le ha tocado irse destiñendo como una vieja fotografía: sin gracia ni romance. Ese proceso comenzó hace doce años cuando Fidel Castro enfermó y transmitió el mando del país, por vía sanguínea, a su hermano menor.

A Raúl Castro le tocó lidiar con la compleja herencia recibida. Una nación en números rojos, con una creciente apatía ciudadana, un éxodo que desmentía el supuesto paraíso socialista que narraba la propaganda oficial, un entramado de prohibiciones que hacían la vida cotidiana asfixiante y una deficiente institucionalidad que languidecía bajo los caprichos del Comandante en Jefe.

“Sin prisa pero sin pausa” fue el lema elegido por el raulismo para tratar de arreglar algunos de aquellos entuertos. El General llegó a ganarse el irónico calificativo de “revolucionario paulatino” porque ante la mayoría de los acuciantes problemas se mostró más con el estilo de un cauteloso y rancio conservador que con el ímpetu de un antiguo guerrillero.

Lo primero que hizo fue desmantelar el fidelismo, ese sistema personalista que su hermano edificó a su imagen y semejanza: caprichoso, violento, numantino y vocinglero. Sin dejar de apretar la mano represiva, el hermano segundón puso fin a varias “prohibiciones absurdas”, como las llamó entonces, que hacían más visibles y rígidos los barrotes de la jaula nacional.

Orientado en la dirección correcta, pero con una velocidad de quelonio y una profundidad epidérmica, Castro II autorizó la compraventa de viviendas, paralizada por décadas; permitió que los nacionales pudieran contratar una línea de telefonía celular, hasta entonces un privilegio del que solo disfrutaban los extranjeros; y lanzó una reforma migratoria en la isla-cárcel.

De su mano se impulsó el sector privado, bajo el eufemismo de trabajo por cuenta propia; el país se abrió a la inversión extranjera y se entregaron en usufructo miles de hectáreas de tierra que llevaban años improductivas. Incluso se redujeron los actos ideológicos públicos, se sepultaron las campañas políticas masivas a las que su hermano fue adicto y se impulsó un proceso de contraloría para tratar de atajar el despilfarro, la corrupción y la ineficiencia en las empresas estatales.

En esos años, entre julio de 2006 y enero de 2013, Raúl Castro gastó todo su capital político, agotó un programa de Gobierno que tenía límites muy claros: mantener el sistema socialista, evitar a toda costa que aumentaran las desigualdades sociales y taponar cualquier intento de pluralidad política.

Cuando el raulismo empezaba a languidecer, llegó el 17 de diciembre de 2014 la noticia del deshielo diplomático entre la Casa Blanca y la Plaza de la Revolución. Por casi tres años el mundo creyó que el “problema Cuba” estaba resuelto cuando vio a Chanel desfilar en el paseo del Prado, a Madonna bailar en un restaurante habanero y a la familia Kardashian pasear en un viejo auto por la Isla.

Pero el sueño de la normalización duró poco. Raúl Castro tuvo miedo de perder el control y no correspondió a las medidas tomadas por Barack Obama con la necesaria contraparte desde la Isla. Tras la visita oficial del presidente estadounidense los medios oficialistas arreciaron las críticas contra Washington, y la luna de miel terminó. Un divorcio que se sentenció con la llegada a la presidencia de Donald Trump.

Temeroso del animal de mil cabezas que había desatado con sus reformas —el capitalismo—, Castro echó atrás o paralizó varias de las flexibilizaciones que le habían valido el calificativo de “reformista”. Desde agosto del pasado año la mayoría de las licencias para el sector privado están paralizadas, las prohibiciones de viaje decretadas contra los opositores han aumentado en los últimos meses y el discurso oficial ha enfilado sus críticas contra los emprendedores locales.

El octogenario gobernante no pudo resolver dos de los mayores problemas: unificar las dos monedas que circulan en la isla y aumentar los salarios ínfimos que recibe la mayoría de la población. Tampoco logró frenar el éxodo de cubanos, ni aplicar políticas que elevaran de manera efectiva la natalidad, un problema serio para una nación que se espera sea el noveno país más envejecido del mundo en 2050. Tampoco alcanzó a sanear el sector estatal corroído por la corrupción y la falta de eficiencia.

Sin embargo, el mayor fracaso del General en los diez años de sus dos mandatos fue su incapacidad de impulsar las necesarias reformas políticas para que el relevo generacional reciba una casa más ordenada. Ante el dilema de conservar todo el poder o ceder una parte, para evitar una fractura dramática en el futuro, el menor de los Castro no se diferenció mucho de su hermano y eligió el control absoluto.

Sabe que, aunque ha planificado metódicamente la sucesión y elegido a un heredero dócil y manejable como el primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel, al sistema personalista que heredó de su hermano no le sienta nada bien la división de responsabilidades.

Mientras mantiene el control sobre el Partido Comunista, al que la Constitución consagra como fuerza dirigente del país, Castro podrá vigilar a este tecnócrata crecido a su sombra y consciente de que cualquier intento de autonomía podría significar su caída. Pero el viejo guerrillero sabe también que el final de su vida está cerca y que los benjamines se vuelven impredecibles cuando el mentor ya no respira.

El sucesor hereda un país en crisis y una sociedad desanimada, un contexto internacional desfavorable, cuyas señales más claras son el cambio de rumbo ideológico en América Latina y el rechazo casi unánime a su aliado venezolano, Nicolás Maduro. Le toca acabar con la dualidad monetaria, profundizar las reformas económicas para convencer a los inversionistas y ampliar el sector privado.

A diferencia de sus antecesores, no participó en la gesta bélica de la Sierra Maestra ni en el asalto al cuartel Moncada. Tendrá que construir su legitimidad sobre los resultados de su gestión y la realización de una reforma política real y amplia. El mito terminó y la generación histórica, que se impuso con el terror y el carisma, tiene los días contados.

La era Castro concluye y aquellos niños de antaño estamos en la madurez de nuestras vidas. Muchos quedaron en el camino sin conocer otro sistema. Por estos días volvemos a retomar las aritméticas personales: ¿qué edad tendremos cuando Cuba sea realmente libre?


(*) Periodista cubana y directora del diario digital 14ymedio


jueves, 19 de abril de 2018

Trump dice que seguirá "ocupándose" de Cuba

MIAMI.- El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo hoy que se seguirá "ocupando" de Cuba tras la elección de Miguel Díaz-Canel como sucesor de Raúl Castro en la Presidencia de la isla, durante una breve visita a una estación antidrogas de los Cayos de Florida, en el extremo sur del país.

En respuesta a preguntas del público que salió a recibirlo y despedirlo en la Estación Naval de Cayo Hueso, el mandatario les señaló que "amaba a Cuba".
Al respecto, una fuente de la Casa Blanca dijo hoy en Washington que "duda" que Trump vaya a tener ningún contacto con el nuevo presidente cubano para felicitarle por su llegada al poder.
Estados Unidos pidió hoy al nuevo presidente de la isla que "escuche" el deseo del pueblo cubano de un país "más libre y democrático", que mejore su calidad de vida y acabe con la "represión", y dijo que el flamante líder tiene la opción de dirigir el país hacia un nuevo paradigma.
"El nuevo presidente de Cuba debería dar pasos concretos para mejorar la vida del pueblo cubano, respetar los derechos humanos, acabar con la represión y permitir mayores libertades políticas y económicas", dijo una portavoz del Departamento de Estado estadounidense.
Díaz-Canel, de 57 años, fue propuesto este miércoles ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla para ocupar la Presidencia del país en sustitución de Raúl Castro, de 86 años, quien deja el cargo tras dos mandatos.

Raúl Castro confía en el "éxito absoluto" de Díaz-Canel

LA HABANA.- El primer secretario del Partido Comunista de Cuba y ya expresidente Raúl Castro confió hoy en el "éxito absoluto" de su sucesor en el cargo, Miguel Díaz-Canel, por las "virtudes, experiencia y dedicación al trabajo" que ha mostrado desde los comienzos de su trayectoria política.

Castro, que cerró la histórica sesión en que quedaron designados el nuevo Consejo de Estado de la isla y su presidente, sostuvo que Díaz-Canel "ha sido el mejor" y desveló que fue "el único superviviente" de un grupo de jóvenes dirigentes a los que la cúpula cubana decidió preparar para que llegaran a ocupar altos cargos.
"No es un improvisado" y "su ascenso no ha sido fruto del azar ni del apresuramiento", refirió el general Castro, quien destacó la "solidez ideológica, sensibilidad política, compromiso y fidelidad hacia la Revolución" del nuevo presidente, que mañana cumple 58 años.
Explicó que "a diferencia de lo sucedido en el pasado en otros casos de jóvenes dirigentes, no cometimos el error de acelerar el proceso" de preparación de Díaz-Canel, quien pasó por distintos cargos del PCC y del Gobierno.
Son varios los ejemplos de prometedores dirigentes cubanos cuyo ascenso quedó truncado, supuestamente por mostrar una ambición o comportamiento inapropiados, entre ellos nombres como Roberto Robaina o Carlos Lage, quienes llegaron a ocupar altos cargos del Gobierno y el partido.
Con Díaz-Canel se buscó, agregó Castro, "el nivel de preparación integral que unido a sus cualidades personales le permitirán asumir con éxito la presidencia y, más tarde, la máxima responsabilidad en el Partido". "Hay que prestarle mas atención todavía a la preparación de los cuadros", insistió.
Por otra parte, Raúl Castro reconoció que, a pesar del "complejo" camino transitado desde la aprobación de las reformas económicas y sociales impulsadas durante su Gobierno, pensó que "a estas alturas" se habría "avanzado más" en su aplicación.
"Pensábamos que a estas alturas habríamos avanzado más, que ya tendríamos, si no resueltos los problemas, bien organizado todo, bien planificado y en proceso de ejecución, con diferentes grados de desarrollo", dijo Castro en el cierre de la sesión del Parlamento unicameral cubano que ratificó a su sucesor, Miguel Díaz-Canel.
El primer secretario del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC, único) mencionó la actual dualidad monetaria y cambiaria del país como uno de los retos cuya terminación "continúa dando serios dolores de cabeza" al Gobierno, y manifestó la intención de la isla de continuar impulsando el sector privado.
Insistió en que no renuncian a la ampliación de la modalidad de "trabajo por cuenta propia", que "lejos de significar un proceso de privatización neoliberal de la propiedad social, permitirá al Estado desprenderse de la administración de actividades no estratégicas".
Agregó que proseguirán "el experimento de las cooperativas no agropecuarias", una de las modalidades de trabajo no estatal más extendidas.
"En ambas direcciones se han logrado resultados nada despreciables pero que pusieron en evidencia errores en su atención, control y seguimiento que favorecieron el surgimiento de no pocas manifestaciones de indisciplinas, evasión de obligaciones tributarias, en un país donde apenas se pagaban impuestos", señaló.
Estas "ilegalidades y violaciones de las normas en aras de un acelerado enriquecimiento personal", no fueron enfrentadas oportunamente, lo cual "conllevó a la necesidad de modificar varias regulaciones".
La reorganización del sector privado de la isla, que emplea a más de medio millón de cubanos, comenzó en agosto pasado con la aplicación de nuevas disposiciones, entre ellas la paralización temporal de la entrega de nuevas licencias, vigente hasta hoy.
El expresidente también mencionó las demoras en la "reforma salarial y de pensiones, así como la supresión de gratuidades indebidas y subsidios generalizados a productos y servicios, en lugar de a las personas sin otro sostén".
"Nunca nos hicimos ilusiones que sería un camino corto y fácil. Sabíamos que iniciábamos un proceso de enorme complejidad, que por su alcance abarcaba todos los elementos de la sociedad y requería vencer el obstáculo colosal de una mentalidad cimentada en décadas de paternalismo con secuelas significativas en el funcionamiento de la economía nacional", aseguró.
Castro también admitió atrasos en la reforma de la Constitución, cuyo proceso comenzará en julio próximo, durante la primera sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, Parlamento unicameral) según anunció en su discurso.
El veterano líder de 86 años atribuyó la demora y los errores "al ánimo de avanzar más rápido, que a la capacidad de hacer las cosas bien", lo que "dejó espacio a la improvisación" y la ingenuidad "sobre los riesgos asociados a la aplicación de varias medidas que además no tuvieron la conducción, control y seguimiento adecuados".
En su extensa alocución, Raúl Castro reiteró que este "proceso de cambio en el modelo económico y social, bajo cualquier circunstancia, no podría significar la aplicación de terapias de choque contra los mas necesitados, que por lo general son los que mas firmemente apoyan a la revolución socialista".
"Considero que hemos aprendido importantes lecciones de los errores cometidos en el periodo transcurrido y la experiencia acumulada nos permitirá continuar a paso más seguro y firme, con los pies y los oídos bien pegados a la tierra y así evitar retrocesos inconvenientes", enfatizó.
Ante las "actuales tensiones" financieras "no queda otra alternativa que planificar bien y con base segura. Ahorrar y suprimir todo gasto no imprescindible", indicó el exgobernante, que todavía quedará al mando del Partido Comunista hasta 2021 para ayudar a un transición "efectiva" en el país.
En referencia al difícil "periodo especial", la grave crisis en que quedó sumida la isla tras la retirada de los subsidios que recibía de la extinta Unión Soviética, aseguró que Cuba hoy no está "en una situación dramática".
"El escenario ahora es muy diferente, contamos con base sólida para que esas circunstancias no se repitan. Nuestra economía se ha diversificado algo y crece, pero el deber de los revolucionarios es prepararse para la peor de las variantes, no para la más cómoda", agregó.

Miguel Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba: "Seremos fieles al legado de Fidel Castro"Miguel Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba: "Seremos fieles al legado de Fidel Castro"

LA HABANA.- El nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, afirmó que el mandato recibido por el pueblo "es dar continuidad a la Revolución cubana en un momento histórico y crucial", marcado por los "avances en la actualización" del modelo económico y social del país.

El nuevo presidente de Cuba relevará también a Raúl Castro al frente del Partido Comunista (PCC, único) en el año 2021, cuando está previsto el VIII Congreso de la formación, según anunció hoy el mandatario saliente.

Díaz-Canel pronunció ante la Asamblea de Cuba su primer discurso como presidente del país, en una intervención que arrancó con palabras de homenaje y reconocimiento a la generación histórica que hizo posible la Revolución.

"Seremos fieles al legado de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución y también al ejemplo, valor y enseñanzas de Raúl Castro, líder actual del proceso revolucionario", dijo Miguel Díaz-Canel, quien leyó su discurso de pie en la tribuna de oradores del parlamento, al que acudió vestido con traje gris y corbata roja.

Díaz-Canel, considerado un discípulo aventajado del menor de los Castro, dedicó una considerable parte de su primer discurso a reconocer el legado del ya expresidente durante sus dos mandatos.

"Con firmeza, sin apego a los cargos, con serenidad, madurez, confianza y firmeza revolucionaria, se mantiene por legitimidad y mérito propio al frente de la vanguardia política", señaló en referencia a la permanencia de Raúl Castro al frente del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) hasta el próximo congreso de la formación en 2021.

Del mismo modo asegura que Raúl Castro "encabezara las decisiones de mayor trascendencia para el presente y el futuro de la nación", aseguró hoy su recién designado sucesor, Miguel Díaz-Canel, en su primer discurso como gobernante.

miércoles, 18 de abril de 2018

Cuba dice adiós a la era Castro


BARCELONA/LA HABANA.- Por primera vez en casi seis décadas el jefe de Estado cubano no se apellidará Castro. Cuba se despedirá este jueves del nombre familiar que ha marcado su historia contemporánea primero con Fidel Castro, líder de la Revolución cubana que dirigió el país durante casi medio siglo, y después con su hermano, Raúl, que asumió sus cargos como primer secretario del partido Comunista y la presidencia en 2008, ocho años antes de que muriera el último gran líder revolucionario del siglo XX. 

Ahora Raúl Castro termina su último mandato al frente de la Presidencia de Cuba, tras dos periodos consecutivos de cinco años cada uno, marcados por una serie de tímidas reformas económicas, y dos años previos de dirección interina cuando su hermano Fidel delegó el poder en 2006 por una grave enfermedad.
La apertura de la IX Legislatura comienza este miércoles en una sesión histórica que se prolongará durante dos jornadas. Hoy tiene lugar la reunión para la constitución del nuevo parlamento de Cuba, también conocido como Asamblea Nacional, último paso del proceso de elecciones que culminará con el relevo del presidente por, si no hay sorpresas, el actual primer vicepresidente del país Miguel Díaz-Canel, de 57 años y favorito para el papel de sucesor de los hermanos que hicieron posible el socialismo cubano, con mano dura y represión.
El acto de la constitución de la Asamblea Nacional tendrá lugar a las 09.00 de la mañana, hora local (13.00 GMT), en el Palacio de Convenciones de La Habana. El parlamento estará formado por los 605 diputados electos en estos comicios del pasado 11 de marzo. 
A continuación, los diputados cubanos se reunirán para seleccionar a los integrantes de la dirección del flamante parlamento: presidente, vicepresidente y secretario. De acuerdo con la Constitución cubana, la Asamblea Nacional del Poder Popular “es el órgano supremo del poder del Estado” y el único “con potestad constituyente y legislativa en la República”.
Posteriormente, los diputados elegirán a los miembros del Consejo de Estado, que es el órgano de la Asamblea Nacional que la representa entre los periodos de sesiones y el que ejecuta sus acuerdos. Se trata del máximo órgano de gobierno del país, tiene carácter colegiado y está integrado por un presidente, un primer vicepresidente, cinco vicepresidentes, un secretario y 23 miembros más.
En el mes de marzo, los 605 diputados electos en los comicios generales ya comenzaron el proceso de consultas para la elaboración de la candidatura del Consejo de Estado.
El presidente de Cuba acumula un gran poder: ejerce como presidente del Consejo de Estado, jefe del Estado y jefe del Gobierno cubanos. Además, tanto Raúl Castro como su hermano Fidel eran primeros secretarios del gobernante Partido Comunista (PCC), único partido legal en el país. 
Pocos tienen dudas de que el elegido para dirigir la isla tras los Castro sea Díaz-Canel, número dos del Gobierno desde el año 2013. Este ingeniero electrónico comenzó su carrera política en su ciudad natal, Santa Clara, donde llegó a ser primer secretario del PCC en los tiempos duros de la crisis de 1990, gestión por la que todavía es recordado y alabado.
Una vez elegido el Consejo de Estado, el presidente, Díaz-Canel, deberá proponer a los integrantes de su Consejo de Ministros y es la Asamblea quien los designa.
Raúl Castro deja la presidencia en cumplimiento de la limitación de mandatos que él mismo impulsó tras su llegada a la Presidencia pero seguirá siendo primer secretario del PCC. Será la primera vez en décadas en que oficialmente la jefatura del Estado, del Gobierno y del PCC no se encuentran concentradas en una misma persona.
Cuando Fidel Castro enfermó en 2006 renunció a todos sus cargos y fue sustituido en la presidencia del Gobierno por su hermano Raúl, si bien el relevo al frente del partido se oficializó formalmente en el VI Congreso de la formación celebrado en 2011.
El presidente Raúl Castro ha vivido buena parte de su existencia a la sombra de su hermano Fidel, pero la llegada al poder le descubrió como un militar pragmático que abrió la isla a cambios económicos y políticos impensables durante décadas. El deshielo con Estados Unidos tras más de medio siglo de enemistad, las reformas que abrieron un resquicio a la economía de mercado o el impulso a medidas sociales anheladas por los cubanos quedan en la hoja de servicio del general del Ejército.
Sin duda su legado lo protagoniza el acercamiento la nación “imperialista”, plasmado en la reapertura de embajadas, acuerdos y la visita del entonces presidente, Barack Obama, a La Habana en 2016. Pero la entente cordial, y el proceso de amistad, quedó truncada por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
También en lo económico, Castro deja el trabajo a medio hacer. Su gobierno ha implementado solo una fracción de las reformas de mercado planificadas, que apuntaban a profundizar una apertura que Fidel Castro había comenzado tras el colapso de la Unión Soviética en 1991. Incluso ha retrocedido en algunos.
La principal preocupación de los cubanos es una economía en crisis, que sigue siendo un tercio más pequeña que en 1985 cuando recibía subsidios de su aliado Unión Soviética, según el ex economista del Banco Central cubano Pavel Vidal.
Más de dos tercios de los cubanos trabajan en el sector estatal y ganan un promedio de 30 dólares al mes (unos 24 euros), aunque la educación y la salud gratuitas y algunos alimentos y la vivienda subsidiados compensan los bajos salarios en cierta medida.
En entrevistas realizadas en todo el país, los cubanos dijeron a a la agencia Reuters que están luchando por sobrevivir. Un ejemplo: los viajes y el uso de internet a un dólar la hora son unos lujos que muchos no pueden pagar.
Los beneficios de la apertura económica promulgada por Raúl Castro se han concentrado en el sector de servicios privados de las ciudades, especialmente en La Habana, donde la mejora de las relaciones con Estados Unidos impulsaron el turismo. Pero incluso allí, las oportunidades se vieron reducidas el año pasado cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, revirtió parcialmente la distensión.
La economía ha crecido en promedio 2,4 % por año en la última década, según estadísticas oficiales, pero el gobierno reconoció en 2014 que era necesario un crecimiento anual de al menos el 7% para desarrollar el país. Y las exportaciones se estancaron.
Algunos analistas dicen que Castro puede haber perdido una oportunidad histórica de promulgar cambios dada su autoridad como líder de la revolución de 1959. Otros dicen que su legado pende de un hilo.
Mucho dependerá del camino que siga su sucesor, Díaz-Candel, perteneciente a una nueva generación de líderes comunistas, pero también cabe ver en qué medida Castro mantendrá su influencia sobre la política del país en calidad de dirigente del Partido Comunista, que gobernará por lo menos hasta 2021.
De momento, el presidente saliente ha anunciado que regresa a las montañas de oriente, pues se cree que trasladará su residencia a Santiago de Cuba, el lugar donde realmente se siente en casa, según crónica del diario La Vanguardia de Barcelona.

Díaz-Canel, propuesto como sucesor de Castro en Cuba

LA HABANA.- El actual primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, de 57 años, fue propuesto hoy ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla para ocupar la Presidencia de Cuba en sustitución de Raúl Castro, de 86 años, quien deja el cargo tras dos mandatos.

Díaz-Canel encabeza la propuesta de la Comisión de Candidaturas Nacional (CCN) para la conformación del máximo órgano de gobierno del país, el Consejo de Estado, una candidatura que ahora será sometida a votación de la recién constituida Asamblea, aunque el resultado no se hará público hasta mañana jueves.
Esteban Lazo, el político de raza negra que más alto ha llegado en las estructuras de poder de Cuba, fue reelegido hoy para un segundo mandato como presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla (ANPP, Parlamento unicameral) en su IX legislatura (2018-2023).
La reelección de Lazo, de 74 años, refuerza el mensaje de continuidad del legado de los históricos de la Revolución Cubana, liderados hoy por Raúl Castro, quien entre este miércoles y mañana jueves será relevado en la Presidencia del país por un nuevo mandatario elegido por el recién instaurado Parlamento.
Ana María Mari Machado (54 años) y Miriam Brito (57 años) también repiten como vicepresidenta y secretaria de la ANPP, que mantiene así la misma directiva de la legislatura anterior.