miércoles, 5 de junio de 2019

La prohibición de los cruceros es un duro golpe para la economía de Cuba


LA HABANA.- La prohibición de los viajes en crucero a Cuba impuesta por el Gobierno de los Estados Unidos, condena a un futuro negro a los hasta hoy pujantes negocios privados del centro histórico de La Habana, desde restaurantes y tiendas de souvenirs hasta los emblemáticos automóviles clásicos.

Los cruceros de navieras como Carnival y Norwegian llevaron a Cuba a 340.000 estadounidenses en 2018, el doble que el año anterior, lo que situó al país norteamericano como el segundo mercado emisor de visitantes a la isla (con un total de 638.000) solo por detrás de Canadá, según datos del Ministerio de Turismo.
Desde que llegaran los primeros cruceros en 2016, fruto del "deshielo" promovido por Raúl Castro y Barack Obama, en el otrora deprimido barrio de la Habana Vieja se han multiplicado los negocios de los nuevos emprendedores cubanos o "cuentapropistas", un pujante colectivo que ha dinamizado la economía cubana al margen del inoperante sector estatal.
Estos abarcan desde ambiciosos restaurantes con pantallas gigantes, bares de cócteles, estudios de artistas o tiendas de ropa tradicional, hasta el humilde puesto de Yolaina la peinadora, experta en llenar de tirabuzones y trenzas las cabezas de los turistas a la sombra de la basílica de San Francisco de Asís.
"Me quiero morir. ¿Cómo no van a poder venir los cruceros? Si son la única entrada que tenemos, porque ya casi no hay turismo aquí ya", lamenta Yolaina, tras asegurar que aproximadamente la mitad de sus clientes proceden de los barcos gigantes que atracan a escasos cien metros de su negocio.
Yoasi García, que regenta una tienda de recuerdos en la zona, comparte una preocupación similar. 
"Estamos sobreviviendo por los cruceros. Creemos que si caen los cruceros caerán los negocios aquí también", lamenta, aunque no pierde el optimismo: "Los cubanos somos tremendos, estamos adaptados a vivir en cualquier etapa, clima y época. Somos fuertes".
Los dos cruceros amarrados en el puerto de La Habana, podrían ser los últimos procedentes de los EEUU, ya que la prohibición entra en vigor en 24 horas. Sus pasajeros, sin embargo, se dispersaban por las calles de la ciudad sin saber que probablemente sean los últimos en disfrutar de este tipo de vacaciones, al menos por una buena temporada.
"Me he quedado de piedra. Ya estábamos preocupados antes de venir porque pensábamos que podía pasar, pero no lo sabíamos. Al menos aún tenemos el resto del día para apoyar a la gente de aquí", comenta la jubilada Scarlett Skinner, mientras degusta el tradicional plato cubano "ropa vieja" en un restaurante del barrio.
La Administración de Donald Trump también anunció la prohibición desde mañana de los viajes culturales y educativos de contacto con el pueblo de Cuba, conocidos en inglés como "people to people" y que permitieron a miles de estadounidenses visitar la isla tras el deshielo iniciado en 2014.
Los estadounidenses tienen prohibido hacer turismo en la isla, pero hasta ahora podían viajar si cumplían con algunas de las doce categorías existentes: visitas gubernamentales, actividades de medios de comunicación o centros de investigación, proyectos educativos, religiosos y médicos.
Estas otras modalidades no se verán afectadas y también podrán seguir operando con normalidad los vuelos comerciales regulares entre ambos países, reanudados en 2016 tras un paréntesis de más de medio siglo. 
En el caso de la prohibición de cruceros, el Gobierno de los EEUU argumenta que el objetivo es acabar con el "turismo velado" al considerar que sirve para "llenar los bolsillos de los militares cubanos" y en último término apoyar al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
Esta hipótesis no preocupa demasiado a Linda Harper, otra jubilada estadounidense que bajó del crucero para pasar la tarde en La Habana: "Mi dinero va para mojitos, no estoy segura de a dónde llega después", ironiza, y hace un amago de brindar con el cóctel cubano por excelencia.

La prohibición de los cruceros a Cuba afecta a casi 800.000 reservas

MIAMI.- Casi 800.000 reservas de cruceros se han visto afectadas por la decisión del Gobierno de Estados Unidos de prohibir "sin advertencia alguna" los viajes a Cuba, informó este miércoles la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA en inglés).

CLIA informa de la medida que entró en vigor hoy sin hacer un cálculo de los daños económicos ni juicios de valor, aunque sí resalta que afecta a unos viajes "previamente aprobados" por el Gobierno estadounidense.
"Sin advertencia, los miembros de CLIA están obligados a cancelar todos los cruceros a Cuba de manera inmediata", dice la declaración enviada por CLIA.
La asociación indica que hay casi 800.000 reservas para viajes programados o ya en marcha a las que la decisión anunciada el martes ha afectado.
"Todas esas reservas se hicieron bajo un permiso general previamente emitido por el Gobierno de Estados Unidos (durante la Presidencia de Barack Obama) que autorizaba los denominados viajes 'de pueblo a pueblo' a Cuba", señala CLIA.
Esos viajes grupales y con fines culturales y recreativos eran uno de los tipos a los que los estadounidenses podían acogerse para visitar Cuba de manera legal durante el deshielo de las relaciones entre ambos países que comenzaron Barack Obama y el entonces presidente cubano, Raúl Castro, a fines de 2014.
El primer crucero autorizado a viajar a Cuba desde Estados Unidos en más de 50 años, el Adonia, de Fathom, una filial de Carnival, zarpó de Miami el 1 de mayo de 2016 con destino a La Habana.
Bajo las nuevas regulaciones, viajar a Cuba en crucero desde Estados Unidos es "ilegal", dice CLIA, que dice no tener control alguno sobre la situación creada a partir de esa prohibición y sentirse "sinceramente apenada" por los pasajeros que estaban deseando viajar a los destinos que habían reservado.
Las grandes compañías de cruceros, que el martes optaron por decir que estaban evaluando el alcance de las medidas, hoy comunicaron a sus clientes que no pueden enviar barcos a Cuba y que están buscando alternativas a ese destino.
Ninguna ha informado por ahora de qué destino será el sustituto.
Carnival Corporation, la principal compañía de cruceros del mundo, envió un comunicado en el que afirma que los barcos de Carnival Cruise Line y Holland America Line ya no tienen permiso para tocar puertos en Cuba y lo mismo le sucede a Seabourn, otra de sus firmas, que tenía previsto iniciar viajes a la isla en noviembre de este año.
Los viajes a Cuba de Carnival le han costado además dos demandas judiciales en Miami por parte de particulares que son los herederos de las familias propietarias de instalaciones portuarias cubanas que fueron confiscadas tras el triunfo de la revolución en 1959.
Esas demandas son posibles tras la activación de algunos títulos de la ley Helms Burton por parte de la Administración Trump.
Los títulos III y IV no entraron en vigor cuando en 1996 lo hizo la ley que refuerza el embargo a Cuba. Todos los presidentes desde Bill Clinton a Barack Obama los mantuvieron en suspenso.
La compañía Virgin Voyages, que se preparaba para enviar cruceros a Cuba desde Miami, también respondió ante la situación creada a partir de la decisión de la Administración Trump.
"Estamos decepcionados por esta decisión", señala una declaración de la compañía del magnate británico Richard Branson.
Virgin Travel está consultando con CLIA y las autoridades reguladoras para evaluar cómo estos cambios pueden impactar en los itinerarios que hacen escala en Cuba.
En noviembre del año pasado Virgin Voyages anunció que en el año 2020 recalará en La Habana con su buque "Scarlet Lady", que está en construcción en un astillero italiano.

Puerto Rico busca sacar rendimiento de las restricciones turísticas a Cuba

SAN JUAN.- Ante las restricciones que emitió ayer el Gobierno de Estados Unidos para limitar el acceso de viajeros estadounidenses a Cuba, Puerto Rico se prepara para un aumento en el tráfico de cruceros en la isla y busca capitalizar las restricciones, aseguró el director de la Autoridad de los Puertos, Anthony Maceira.

"Puerto Rico es el conector de las Américas y seguiremos capitalizando nuestra posición estratégica para aumentar el tráfico de cruceros en la isla", manifestó Maceira este miércoles en un comunicado de prensa.
Tras el anuncio de las restricciones "inmediatamente le dejamos saber a las líneas que nuestros puertos están disponibles y en el día de ayer aprobamos una solicitud de Royal Carribbean International para atracar por lo menos una vez más al mes con su embarcación Empress of The Seas".
"Durante el día estaremos atendiendo, junto a la Compañía de Turismo, las posibilidades que tenemos para ofrecerles a Puerto Rico como la mejor alternativa para su paradas", apuntó.
El funcionario recordó que actualmente los cruceros que parten de la isla no hacen paradas en el país vecino, sin embargo, recordó que quienes hayan adquirido sus paquetes de viaje antes de la restricciones (5 de junio) no deben tener problemas.
"La veda para la entrada de cruceros estadounidenses a Cuba crea una oportunidad increíble para atraer esos pasajeros a la isla. Estimamos que sobre 140.000 americanos llegaron a Cuba en cruceros, lo que podría traducirse en una aumento considerable para el turismo en la isla", afirmó, por su parte, la ejecutiva de la Compañía de Turismo, Carla Campos.
Este martes el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que prohibirá a partir de hoy los cruceros a Cuba y restringirá las visitas culturales de los ciudadanos estadounidenses, en un nuevo intento por asfixiar a la economía cubana y responder a su "papel desestabilizador" en Latinoamérica.
Las medidas anunciadas endurecen el embargo comercial a la isla y buscan presionar a Cuba para que retire su apoyo al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Trump frena a Bolton / Guillermo Herrera *

La diferencia en posturas entre el Presidente Trump y el asesor de Seguridad Nacional John Bolton se han manifestado claramente después de la visita de Trump a Japón, cuando contradijo la posición de Bolton sobre Irán y Corea del Norte.

Entonces, el inquilino de la Casa Blanca explicó que “EE.UU. no busca un cambio de régimen en la República Islámica de Irán,” mientras que su asesor de Seguridad Nacional del país sigue insistiendo en el cambio de gobierno en Teherán.

“No estamos buscando un cambio de régimen, sino la ausencia de armas nucleares,” explicó el Presidente Trump en una rueda de prensa en Tokio, en la que se mostró convencido de que Washington llegará a un acuerdo con Teherán.

El presidente Trump, se ha quejado recientemente de los consejos que recibe del asesor de Seguridad Nacional John Bolton, y hasta ha llegado a preguntarse si Bolton lo estaba llevando por un camino que no quería seguir, informa “The New York Times”.

POSTURA DE BOLTON
Como subraya “The New York Times”, el principal promotor de un conflicto abierto contra Irán, el hombre que hace subir la tensión peligrosamente, se llama John Bolton, consejero de seguridad nacional del presidente desde marzo de 2018. Desde hace años, Bolton sueña con bombardear Irán, su principal némesis, junto a Cuba.

Funcionarios del Gobierno estadounidense afirmaron el miércoles que unas fotografías que muestran barcos iraníes equipados con misiles fueron la causa de la reciente escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, y afirmaron que dichas imágenes constituían pruebas de que los paramilitares iraníes emplazados en el Golfo Pérsico estaban preparándose para atacar a buques de la marina estadounidense.

SUPREMACISMO
Desde abril de 2018, John R. Bolton, de 70 años, conocido por su bigote poco habitual en aquel país, es el consejero de seguridad nacional de Donald Trump. Su despacho está situado en el ala oeste de la Casa Blanca, el centro del poder.

El poderoso Consejo de Seguridad Nacional, que él dirige, es, según la web de la Casa Blanca, el principal foro del Presidente, en el que se tratan los asuntos de seguridad nacional y de política exterior.

John Bolton, titulado por Yale, conservador de toda la vida, ha hecho su carrera principalmente en el ministerio de Justicia, en la Agencia Americana de Desarrollo Internacional y en el Departamento de Estado.

Cree en el “destino manifiesto” de Estados Unidos, en la potencia y la superioridad de su país, en el unilateralismo, en la tensión permanente, en los conflictos ‘preventivos’. Es la encarnación de un halcón militarista estadounidense, un espécimen en bruto de neoconservador, una especie en vías de extinción, pero que domina la diplomacia norteamericana con Trump. 

El secretario de Estado, Mike Pompeo, un evangelista exaltado, es casi tan extremista como él: un día pidió “dos mil ataques contra Irán por querer destruir América.”


 (*) Periodista español

martes, 4 de junio de 2019

Luz verde para capitalizar el plan de modernización para el Aeropuerto de Miami

MIAMI.- La Junta de Comisionados del condado de Miami-Dade aprobó este martes un programa de capitalización para reunir más de 5.000 millones de dólares con el fin de acometer una amplia modernización del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA).

Los proyectos de modernización, que se ejecutarán por fases en un plazo de 15 años, ayudarán a poder responder al constante aumento del tráfico de pasajeros y de carga y a satisfacer todas las necesidades futuras de capacidad y operación de MIA.
Para 2040 se prevé que 77 millones de pasajeros y más de cuatro millones de toneladas de carga pasen por MIA, según un comunicado del aeropuerto.
Rediseñar las áreas E y F de la Terminal Central, ampliar la Terminal Sur (áreas H y J), renovar las puertas del área D para poder atender más aviones de diversos tamaños de ancho y jets regionales mas grandes, son algunas de las tareas previstas.
Además, está planeado construir dos nuevos hoteles, uno de ellos con un centro de negocios, conferencias y de exposición, y ampliar los espacios para estacionamiento de aeronaves y los almacenes para operaciones de carga, entre otros proyectos.
Carlos A. Giménez, alcalde del condado, subrayó que el aeropuerto genera 31.000 millones de dólares en ingresos y es la puerta de entrada para el 96 % de los visitantes de Miami-Dade.
Con 90 años de antigüedad, MIA superó los 45 millones de pasajeros anuales por primera vez en 2018, cuando hubo casi un millón más que en 2017.
Del total de 45 millones, 21,8 millones fueron pasajeros internacionales.
MIA es el tercer aeropuerto de EE.UU. con más actividad dentro de su categoría y el que más vuelos tiene a América Latina y el Caribe, además de ser el mayor aeropuerto estadounidense para carga internacional, con un récord de 2,3 millones de toneladas en 2018, lo que significa más de 60.000 toneladas adicionales a las de 2017.

"Fracasarán otra vez", responde Cuba a las nuevas sanciones de EE.UU. sobre sus viajes

LA HABANA.- El Gobierno cubano rechazó este martes y vaticinó el fracaso de las medidas anunciadas por EE.UU., que restringirá aún más los viajes de sus ciudadanos a la isla, adonde ya no podrán llegar en crucero ni bajo la popular categoría de visita cultural y educativa conocida como "people to people".

"Rechazo enérgicamente el anuncio de EE.UU. de nuevas sanciones contra Cuba que restringen los viajes de estadounidenses y endurecen el bloqueo. Pretenden asfixiar la economía y dañar el nivel de vida de los cubanos para arrancarnos concesiones políticas", escribió en Twitter el ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez.
Y apostilló: "Fracasarán otra vez".
Esta es la primera reacción de Cuba a las nuevas sanciones difundidas por el Departamento de Estado de EE.UU., que previsiblemente tendrán un alto impacto en la economía cubana, ya de por sí inmersa en la peor crisis de la última década.
EE.UU. anunció este martes que "no permitirá las visitas a Cuba a través de embarcaciones de pasajeros y embarcaciones recreativas, incluidos cruceros y yates, así como aviones privados y corporativos".
La prohibición asesta un golpe al sector turístico de la isla, que es la segunda fuente de ingreso de divisas del Estado cubano, solo precedido por la exportación de servicios profesionales.
Según cifras del Ministerio cubano de Turismo, en el primer cuatrimestre de este año EE.UU. era el segundo mercado emisor de visitantes a Cuba, con 257.500 visitantes hasta abril para un crecimiento interanual de 93,5 %, pese a que legalmente los estadounidenses no tienen permitido viajar a la isla como turistas.
De esos viajeros, el 55 % llegó al país en crucero, una modalidad que creció el 48 % respecto al año anterior.
Aunque las nuevas medidas buscan dañar al Gobierno cubano, es de esperar que también afecten con dureza al emergente sector privado, ya que muchos de los emprendedores que trabajan por cuenta propia en la isla habían enfocado sus negocios en la oferta de servicios para los turistas.
En torno al puerto de La Habana, al que hasta ahora llegaban a diario enormes cruceros con miles de turistas, ha medrado una floreciente industria operada por particulares que ofrece desde artesanías a recorridos culturales, propuestas gastronómicas y los populares paseos en coches clásicos descapotables de vivos colores.
El primer crucero en arribar a Cuba en más de cincuenta años fue el "Adonia", de la compañía Fathom (filial de la empresa Carnival), que atracó en el puerto de La Habana el 2 de mayo de 2016 con 704 pasajeros a bordo.
Además de prohibir la llegada de sus nacionales en embarcaciones y aviones (privados o corporativos pero no comerciales), el Departamento de Estado también eliminó la categoría de viajes culturales y educativos de contacto con el pueblo cubano, conocidos en inglés como "people to people" y que habían permitido a miles de personas visitar la isla desde el deshielo iniciado en 2014.
Los vuelos comerciales regulares, que se reanudaron en 2016 tras más de medio siglo, podrán seguir operando entre los dos países.
El Gobierno de Donald Trump alega que las nuevas restricciones buscan hacer frente al "papel desestabilizador" de Cuba en Latinoamérica, especialmente por su apoyo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega.
Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha endurecido la política hacia Cuba con reducciones del personal diplomático, la activación de una ley que permite demandas en tribunales estadounidenses por bienes expropiados tras la Revolución y sanciones a los hoteles de la isla, aumentando el alcance del embargo económico y comercial.

Varadero recibirá más arena para renovar sus playas

LA HABANA.- Varadero, el mayor destino turístico de sol y playa de Cuba, ubicado unos 140 kilómetros al este de La Habana, recibirá nuevos cargamentos de arena desde julio para combatir la erosión y complementar las nuevas instalaciones turísticas en su litoral, informaron este martes medios estatales.

Desde el próximo mes se comenzará a verter arena blanca en seis de los sectores más emblemáticos de Varadero, lo que forma parte de la meta marcada por las autoridades cubanas de declarar su costa como "playa ambiental" en 2020, según la web oficial Cubadebate.
"Se procederá a modelar una nueva playa a la altura del antiguo hotel Oasis, donde se ejecutan dos nuevas instalaciones y a la par, especialistas del tema estudian lo oportuno de acometer similares acciones en los cayos Largo y Blanco", declaró al medio estatal Ángel Alfonso, especialista de la Unidad de Medio Ambiente de la localidad.
Las autoridades reconocen que la playa de Varadero "exhibe un proceso de erosión moderado" y que en Cuba "más del 80 % de los balnearios tienen retrocesos en la línea de costa que promedian 1,2 metros por año".
Varadero, el primer polo turístico de Cuba tras La Habana, recibe anualmente más de 1,5 millones de visitantes, figura entre los diez destinos de sol y playa más populares del mundo y su principal reclamo son las arenas blancas y las cálidas aguas azules de la península de Hicacos, donde está enclavado.
En sus 22 kilómetros de arenas y dunas, Varadero cuenta con 52 instalaciones hoteleras, el 83% de ellas administradas y comercializadas por compañías extranjeras como las españolas Meliá, Iberostar y Globalia, o la canadiense Blue Diamond, que además desarrollan importantes inversiones.
Entre los años 2013 y 2017 este polo turístico recibió un volumen de 53.530 metros cúbicos de arena para restaurar 2,5 kilómetros de playas.
En ese período también se realizaron trabajos para controlar la erosión de las dunas y fijar pautas en materia de higiene, infraestructura, servicios y educación ambiental, según el centro de servicios ambientales de la provincia de Matanzas, a la que pertenece la localidad.

EEUU prohibirá los viajes en crucero a Cuba

WASHINGTON.- El Gobierno de EE.UU. anunció este martes que prohibirá los viajes en crucero a Cuba, lo que asesta un gran golpe a la economía cubana y a esa pujante industria que había crecido desde el deshielo iniciado en 2014.

El Departamento de Estado especificó en un comunicado que "EE.UU. no permitirá las visitas a Cuba a través de embarcaciones de pasajeros y embarcaciones recreativas, incluidos cruceros y yates, así como aviones privados y corporativos".
A pesar de las nuevas restricciones, los vuelos comerciales podrán seguir operando entre EE.UU. y Cuba.
Según explicó una portavoz del Departamento de Estado, el Ejecutivo ha decidido mantener los vuelos comerciales porque suelen ser usados por los cubano-estadounidenses para visitar a sus familias en la isla, mientras que los cruceros se usan para hacer turismo, algo que los estadounidenses tienen prohibido por ley.
En concreto, esa fuente indicó que EE.UU. ha decidido prohibir los viajes en crucero y yate, así como los vuelos privados y corporativos para impedir que "el régimen cubano y sus servicios militares, que controlan la industria del turismo en Cuba, accedan a dólares estadounidenses".
En Cuba muchos de los hoteles son propiedad de empresas controladas por las Fuerzas Armadas y gestionados en régimen de empresa mixta por corporaciones extranjeras, como el grupo Meliá, con sede en España.
Las restricciones sobre los cruceros entran en vigor hoy mismo, especificó el Departamento de Comercio en un comunicado.
Entretanto, el Gobierno de EE.UU. anunció hoy que, a partir del 5 de junio, los estadounidenses tendrán prohibido hacer viajes culturales y educativos de contacto con el pueblo cubano, conocidos en inglés como "people to people" y que habían permitido a miles de personas visitar la isla desde el deshielo iniciado en 2014.
Ese acercamiento impulsado por el entonces presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo cubano, Raúl Castro, facilitó los viajes a Cuba e impulsó el negocio a las aerolíneas y cruceros que comenzaron a hacer trayectos comerciales entre los dos países.
El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, alega que las nuevas restricciones buscan hacer frente al "papel desestabilizador" de Cuba en Latinoamérica, especialmente por su apoyo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega.
Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha endurecido la política hacia Cuba con reducciones del personal diplomático, la activación de una ley que permite demandas en tribunales estadounidenses por bienes expropiados tras la Revolución y sanciones a los hoteles de la isla, aumentando el alcance del embargo económico y comercial.

EEUU restringe los viajes culturales a Cuba

WASHINGTON.- El Gobierno de EE.UU. anunció este martes que restringirá los viajes culturales de ciudadanos estadounidenses a Cuba, así como las visitas con barcos y aviones privados o comerciales, en lo que supone un nuevo golpe a la economía de la isla.

En un comunicado, el Departamento del Tesoro explicó que EE.UU. no permitirá los viajes culturales y educativos de contacto con el pueblo cubano, conocidos como "people to people" en inglés y que habían permitido a miles de estadounidenses visitar la isla tras el deshielo iniciado en 2014.
Las medidas anunciadas hoy buscan limitar los viajes no familiares a Cuba, en línea con lo que ya había delineado en abril el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, durante un discurso en Miami.

Argentina pasa hambre / Guillermo Herrera *

Argentina produce alimentos para cuatrocientos millones de personas en el mundo, pero sin embargo en este país unos 3,4 millones de sus ciudadanos comen sólo una vez al día. Argentina es el tercer peor país del mundo en cuanto a competitividad, superando tan solo a Mongolia y Venezuela.

Así se desprende de un informe de la escuela suiza de negocios IMD publicado la semana pasada que, entre otras cosas, destaca el débil crecimiento de la economía, la inflación, el sistema jubilatorio y las deficiencias en la infraestructura educativa de Argentina. Y todos estos factores, empujan a la pobreza a las capas más vulnerables del país: niños y ancianos.

NIÑOS
Otro informe divulgado anteriormente por el Observatorio de la Deuda Social de la Pontificia Universidad Católica Argentina reveló que el 41,2% de los menores entre 0 y 17 años es doblemente pobre. Es decir, que aproximadamente 4,7 millones de niños viven en hogares donde sus padres no tienen ingresos suficientes para vivir, y que a la vez, son privados de al menos un derecho; en categorías que van desde la alimentación y la salud, hasta la vivienda y la educación.

La situación de los comedores escolares que alimentan a más de un tercio de la infancia en Argentina también está desbordada por la crisis. "Esta ayuda alimentaria no sabemos exactamente cuál es el impacto cualitativo que tiene. Porque muchos maestros cuentan que estos niños no necesariamente consumen la alimentación en los comedores, si no que muchos de ellos se llevan la comida en envases a su casa. Lo cual implica que muchas de las viandas que están pensadas para un niño hoy están siendo compartidas por familias", alertó Tuñón.

ANCIANOS
Si los menores son una de las caras más dolorosas de la pobreza, la otra son los ancianos. "El adulto mayor, cuando no puede comprar los remedios o no puede comer, no tiene retorno, porque no puede conseguir otro medio de vida. Si hoy por hoy los jóvenes no consiguen un medio de vida, con más razón un hombre mayor", comentó por su parte el presidente de la Confederación General de Jubilados, Retirados y Pensionados del país sudamericano, Carlos Valle.

Es el caso de Miguel Villeli, un jubilado de 75 años, quien junto a su esposa pensionada tiene que hacer malabares para comprar alimentos y pagar los servicios en una casa donde ni siquiera cuentan con alcantarillado. Además tramita una pensión por discapacidad porque ya no puede pagar los medicamentos que necesita para paliar una enfermedad respiratoria crónica.

TRUEQUE
La actividad de intercambio que fue furor tras el estallido social de hace dieciocho años reaparece en distintos puntos del país, y para algunas familias es la única forma de subsistencia.- El trueque está de vuelta. Como en la crisis económica, política y social del 2001, cuando se saqueaban supermercados, 38 ciudadanos morían en medio de protestas y el entonces presidente Fernando de La Rúa escapaba en un helicóptero, la actividad resurge en la gestión de Mauricio Macri, aunque en una escala mucho menor.

Así, años más tarde, varias familias que no pueden comprar artículos en los comercios tradicionales, utilizan este mecanismo primitivo de intercambio para intentar llenar las panzas de sus hijos, mientras las cuentas del Ministerio de Hacienda son supervisadas por el inefable Fondo Monetario Internacional (FMI) y la inflación no da tregua.

El sistema es bastante sencillo. Las familias, numerosas, colocan sus mantas sobre el pasto de una cancha de fútbol ubicada en las calles 115 y 522, a pocos metros de las vías del ferrocarril, mientras los más chicos corretean junto a los perros del lugar. Allí exhiben sus productos, principalmente ropa usada, pero también hay tortas caseras y hasta artículos para celulares. Todo se puede cambiar por alimentos o un tope de hasta 250 pesos (unos cinco dólares), aunque se consiguen pantalones por 50 (más de un dólar).

‘INDUSTRICIDIO’
Según la Unión Industrial Argentina (UIA) la actividad industrial lleva once meses consecutivos de caída. Una de cada dos máquinas están paradas, indica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Además, se perdieron 137.000 puestos de trabajo industrial en los últimos tres años y medio, según el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda. ¿Hay un 'industricidio' en Argentina?

Las causas del diagnóstico son variadas. "La subida de costos por aumento del dólar, tarifazos, tasas de interés exorbitantes y caída de la demanda interna en un contexto de crisis mundial se combinaron para dar lugar a una tremenda destrucción del tejido industrial nacional", dijo Cristian Girard, economista y parte del equipo del exministro de Economía y actual diputado Axel Kicillof.

Según el último informe de la UIA, el retraso de la recuperación del consumo en el mercado interno y los aumentos en los costos "empeoran el panorama complejo que debe enfrentar el sector industrial". Y por otro lado, la demanda externa no colabora. Entre las causas están la "guerra comercial" entre Estados Unidos y China y los problemas económicos del vecino Brasil.



 (*) Periodista español