NUEVA YORK.- El Havana Film Festival de Nueva York constituye un puente para
acercar a los pueblos de Cuba y Estados Unidos mediante la cultura,
además de permitir al público local un contacto con la realidad
latinoamericana, coincidieron aquí los organizadores.
La premiere en la Gran Manzana de la película cubana El Acompañante y
un coctel de bienvenida en la sede de la Misión Permanente de la isla
ante las Naciones Unidas dejaron inaugurada la víspera la 17º edición del
evento, que tiene en cartelera más de 40 materiales, 18 de ellos en
competencia (11 largometrajes y siete documentales).
Para la
presidenta del Festival, Carole Rosenberg, la cita se ha insertado con
los años en el distinguido panorama cultural neoyorquino, como una
oportunidad de conocer de cerca al cine de América Latina, muy poco
difundido entre los estadounidenses.
A su juicio, se trata
también de un escenario propicio para aproximar a Cuba y Estados Unidos,
dos países que hace menos de un año restablecieron sus relaciones
diplomáticas, tras décadas de una hostil política desde la Casa Blanca
hacia la mayor de las Antillas.
"No pocos me dicen que el Havana
Film Festival ha impulsado mucho en estos años lo vínculos y el
entendimiento entre los dos pueblos", comentó Rosenberg,
quien preside la Asociación de Amigos Norteamericanos de la Fundación
Ludwig de Cuba.
Por su parte, la especialista de la Presidencia
del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) Olga
Teresa Pérez reconoció el papel de los anfitriones en la búsqueda del
intercambio artístico.
"No olvidemos las dificultades y desafíos
de todos estos años, y ellos nunca renunciaron a sus objetivos. Este es
el primer Festival que se celebra después del restablecimiento de las
relaciones diplomáticas y la reapertura de las embajadas", subrayó la
coordinadora del evento en representación del Icaic.
Pérez
destacó el puente cultural tendido por el foro cinematográfico desde
2000, gracias a la presentación de películas, documentales y otros
materiales de la isla, además de la presencia aquí de actores, actrices y
realizadores de la mayor de las Antillas.
Por los premios
Havana Star del Havana Film Festival compiten en esta ocasión las cintas
cubanas El Acompañante, Cuba Libre y Bailando, las argentinas Paulina,
Eva no duerme y Mi amiga del parque, la costarricense Presos, la
dominicana La Gunguna, la peruana Magallanes, la brasileña Zoom y la
chilena El bosque de Karadima.
Entre los documentales, optan por el galardón obras de Cuba, México, El Salvador, Colombia, Chile y Guatemala.
A propósito de la instalación del evento previsto hasta el 15 de abril,
el director de El Acompañante, Pavel Giroud, consideró un honor que su
película abriera la cartelera.
"Cada presentación me genera
mucha tensión, pero inaugurar un Festival como este, que ya se ha
consolidado, y en Nueva York, donde existen tantas opciones y un público
exigente y conocedor, realmente da miedo", señaló.
Giroud aseguró sentirse complacido con la acogida
de la cinta en el Directors Guild Theatre, en Manhattan, una
emblemática instalación de la cinematografía estadounidense con
capacidad para más de 400 espectadores.
El acompañante narra la
historia de un paciente de VIH/Sida, interpretado por Armando Miguel
Gómez, recluido en un sanatorio cuando en los años 80 muy poco se
conocía de la enfermedad en Cuba y el mundo, y de su relación con un
boxeador encargado de acompañarlo, papel encomendado al cantante y actor
Yotuel Romero, ganador de dos premios Grammy con el grupo Orishas.
Homenaje a figuras del cine cubano
Personalidades del cine cubano de la talla del actor Enrique Molina,
la actriz y realizadora Isabel Santos y el fallecido director Tomás
Gutiérrez Alea son homenajeados en el XVII Havana Film Festival de
Nueva York.
El reconocimiento a Molina incluye la presentación aquí del
largometraje La Cosa Humana y del corto Video de Familia, en los cuales
actúa el multifacético y carismático artista, quien acumula más de
cuatro décadas en la pantalla de hogares y salas cinematográficas.
Por su parte, Santos recibe el agasajo del Festival fundado en 2000 con
la proyección de los filmes Cuba Libre y Vestido de Novia, y de su
documental del año pasado El Camino de la Vida.
Respecto a
Gutiérrez Alea (1928-1996), el evento previsto hasta el 15 de abril
ofrece su homenaje con el clásico del cine cubano Las Doce Sillas, el
documental El Arte del Tabaco y el material Titón, de La Habana a
Guantanamera, elaborado por su compañera en la vida, Mirta Ibarra.
La especialista del Instituto Cubano de Arte e Industria
Cinematográficos (Icaic) Olga Teresa Pérez destacó el reconocimiento a
los ilustres representantes del Séptimo Arte de la isla.
En el
caso del director Alea, se honra su memoria al cumplirse 20 años de su
fallecimiento, precisó la coordinadora
del Havana Film Festival por la parte cubana.
Pérez explicó que
el evento con presentaciones en salas y teatros de Manhattan, el Bronx y
Queens, tres de los cinco distritos de la Gran Manzana, reúne a varias
películas y documentales en competencia.
Por Cuba, optan por los
premios los largometrajes El Acompañante, Cuba Libre y Bailando con
Margot, mientras en la categoría de los documentales compite El Tren de
la Línea Norte.
A juicio de la especialista, el Havana Film
Festival refleja la actual situación del cine en la mayor de las
Antillas, donde coexisten las producciones del Icaic y las
independientes.
El ya tradicional evento neoyorquino, inaugurado
la víspera con la cinta El Acompañante y un coctel de bienvenida en la
sede de la Misión Permanente de la isla ante las Naciones Unidas, acoge
materiales fílmicos de otros países de América Latina, entre ellos
México, Brasil, Chile, Colombia y El Salvador.
Además de las
películas y documentales en competencia, se presentan de manera especial
el animado cubano Meñique, el largometraje irlandés Viva y otras obras
de la isla, Estados Unidos y Colombia.
El protagonista de Viva, el actor cubano Héctor Medina, consideró un honor participar en el Festival.
"La película, aunque escrita, dirigida y producida por irlandeses, es
una historia cubana, filmada en Cuba e interpretada por cubanos, con
buena acogida en sus anteriores presentaciones", dijo.
Para Medina, el cine de la mayor de las Antillas está en un estado de
ebullición, a partir del empuje de jóvenes realizadores y artistas,
apoyados por las nuevas tecnologías.