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jueves, 20 de febrero de 2020

El presidente de Cuba cree un "milagro" haber evitado los apagones en plena crisis


LA HABANA.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, consideró "un verdadero milagro" que no se hayan producido cortes de electricidad significativos a pesar de la crisis energética que atraviesa el país desde hace meses por las interrupciones del suministro de combustible.

Aún así "se han afectado producciones y otras actividades de la vida cotidiana de manera sensible" desde que el pasado septiembre comenzara la crisis, admitió el mandatario en una sesión de evaluación del Ministerio de Exteriores en La Habana, según informaron este jueves medios estatales.
En los últimos seis meses se han producido interrupciones en el suministro de petróleo (principalmente desde Venezuela) a Cuba, que el Gobierno cubano atribuye a las presiones de EE.UU. a las navieras y aseguradoras para evitar la llegada de crudo a la isla.
Esa situación afecta particularmente al combustible diésel y ante esa circunstancia las autoridades de la isla dispusieron una serie de medidas de ajuste y ahorro en el transporte estatal, así como la reducción del gasóleo asignado a organismos y empresas, y de los horarios de climatización en dependencias adscritas a la administración.
"Solamente con el corrimiento de la demanda en los horarios pico y la aplicación de otras medidas, hemos ahorrado más de 80 millones de dólares", anunció hoy el presidente cubano, concretando así por primera vez los resultados de las citadas medidas de choque.
En el caso de los cortes de luz, en los últimos meses se han conocido numerosos casos en barrios o municipios concretos ya que los afectados lo han reportado en las redes sociales, aunque se desconoce si son atribuibles a la escasez de diésel, la principal fuente de electricidad del país.
"Un día podremos explicar públicamente todo lo que se ha hecho para que no sean mayores las afectaciones", afirmó hoy el presidente, que se mostró optimista al asegurar que "estos tiempos malos pasan y nos fortalecen".
También elogió el compromiso de los cubanos con las medidas de ahorro energético, que han permitido reducir el consumo durante la presente crisis de combustible.
Evitar los llamados "apagones" ha sido una prioridad para el Gobierno de Cuba, un país cuyos ciudadanos recuerdan con horror las largas horas sin suministro eléctrico que padecieron durante la década de los noventa en el llamado "periodo especial" tras la caída de la Unión Soviética y la retirada de los fuertes subsidios que recibía la isla.
A las restricciones de diésel y gasolina se suma la escasez en el suministro de gas licuado de petróleo (GLP) en la isla, con 1,7 millones de familias afectadas, según el Gobierno, que también culpa de ello a EE.UU.
La delicada situación financiera también se ha reflejado en otros ámbitos y causado problemas de desabastecimiento de productos de aseo, higiene y medicamentos.
En los últimos meses la Administración del presidente Donald Trump ha aplicado nuevas sanciones contra Cuba que han impactado con dureza en su economía.
Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha endurecido la política hacia el país caribeño con reducciones del personal diplomático, el aumento del embargo comercial, restricciones a los cruceros y límites a los viajes de estadounidenses.

domingo, 19 de enero de 2020

Cuba prueba su primera bioeléctrica tras sincronizarla al sistema energético

LA HABANA.- La primera planta bioeléctrica de Cuba, que genera electricidad a partir de la biomasa del arbusto de marabú, realiza pruebas tras su sincronización esta semana al Sistema Electroenergético Nacional y se prevé que ahorre unos 100.000 barriles de petróleo anuales cuando entre en funcionamiento.

La nueva planta, ubicada en áreas de una fábrica de azúcar de la provincia de Ciego de Ávila (centro-este), fue construida con una inversión de 180 millones de dólares que incluye tecnología de una compañía china y la ejecución de las obras a cargo de la empresa mixta BioPower S.A., según informaron medios estatales de la isla.
Las pruebas de generación de la bioeléctrica se han realizado satisfactoriamente durante los últimos días y han suministrado más de 300 megavatios de electricidad al sistema.
Cuando esté en pleno funcionamiento se espera que esta unidad genere 60 megavatios de electricidad por día, el equivalente al 50 % del consumo energético de Ciego de Ávila, explicó la especialista Carmen Taboada, vicepresidenta BioPower S.A., con participación cubana, británica y china.
La planta aportará toda la electricidad que necesita el central Ciro Redondo para la producción de azúcar y el resto lo sumará a la red nacional, lo que ahorrará al país unos 100.000 barriles de petróleo al año, indicó la directiva.
Precisó que además de utilizar el marabú, la planta producirá energía limpia durante el período de la zafra azucarera con el empleo del "bagazo", un subproducto de la molienda de la caña.
Los responsables de la obra han señalado que tendrá un impacto en la comunidad porque a partir de su puesta en marcha se eliminará el "bagacillo", un residuo orgánico que se genera en el entorno el ingenio azucarero, y disminuirá sustancialmente la emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.
La ejecución de bioeléctricas en Cuba para producir energía limpia mediante biomasa, menos costosa y más eficiente, forma parte de la estrategia que desarrolla el país para cambiar su matriz energética y ampliar el uso de fuentes renovables hasta llegar al 24 % de la generación eléctrica (el 14 % provendrá de la biomasa) por estas vías en el año 2030.
Con ese plan, la isla intenta reducir la dependencia energética del crudo subsidiado de Venezuela -su principal proveedor-, un suministro que se ha debilitado considerablemente en los últimos años por la crisis económica en el país suramericano.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Díaz-Canel: Cuba “ha ido remontando” la crisis energética “coyuntural”

LA HABANA.- El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo esta semana que Cuba “ha ido remontando“ la crisis energética “coyuntural“ que él mismo anunciara públicamente el pasado 11 de septiembre, y aseguró que lo ha hecho “sin aplicar medidas extremas“.

En un recorrido por el centro de la Isla para comprobar la estrategia gubernamental para paliar el déficit de combustible, el mandatario reiteró que la situación es resultado del “ensañamiento“ del gobierno de los Estados Unidos, “arreciado en los últimos tiempos por la presión a navieras y agencias aseguradoras“ para que no transporten petróleo a la Isla.
“Estamos desbaratando los planes imperiales“, afirmó Díaz-Canel, citado por el sitio web de la Presidencia cubana, y dijo que lo hecho ante la “coyuntura energética“, más que “ahorrar unos litros o toneladas de combustible“, ha sido “defender la soberanía“ del país.
Además, aseveró que haber logrado que Cuba no se apagara en medio de las restricciones de combustible ha sido una “tarea de titanes“ y destacó que no se hayan aplicado “medidas neoliberales“ –como subir los precios del transporte y el combustible y las tarifas de la electricidad–, sino que la Isla “ha funcionado con solidaridad y empuje“.
También resaltó que “se han desempolvado“ medidas surgidas durante la severa crisis económica los años 90 conocida como “Período Especial“ y “se ha demostrado cuánta potencialidad hay en el ahorro y en el aprovechamiento de la creatividad“.
En ese sentido, comentó que el “regreso paulatino a la normalidad“ con la mejora del abastecimiento de combustible al país sería “acompañado“ por “acciones de reordenamiento en búsqueda de la eficiencia“ y llamó a “asumir la austeridad y el ahorro como un estilo de vida“.
Díaz-Canel dijo que no se detendrían, “en lo posible“, “programas fundamentales“ como el de la vivienda –uno de los temas más complejos en la Isla por el déficit acumulado durante años– y aseguró que varias de las medidas que han demostrado ser “efectivas“ durante la crisis deberían mantenerse aun cuando mejore la situación del país, porque “ahorrar no es dejar de hacer, sino hacer más con lo que tenemos”.
Entre estas medidas que “llegaron para quedarse“ mecionó la priorización del transporte ferroviario y de otras formas menos consumidoras de diésel y gasolina. También el “reajuste“ de los horarios en algunos servicios y producciones para reducir la carga en el pico eléctrico, y el fomento del trabajo a distancia, de acuerdo con la agencia Prensa Latina.
En las últimas dos semanas Cuba ha atravesado una crisis energética debido a las dificultades para la llegada de combustible a la Isla, que el gobierno cubano ha dicho que es “coyuntural“ y ha atribuido al “recrudecimiento“ del embargo estadounidense por parte de la Administración de Donald Trump.
Ante esta situación, las autoridades cubanas han tomado una serie de medidas para “mitigar las afectaciones“ y preservar los principales renglones económicos y los “servicios básicos“ a la población. Como parte de las mismas, se ha reducido el transporte público, se han “desplazado“ los horarios de algunas actividades y se han suspendido otras, con el objetivo de reducir el gasto energético.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Cuba confía en seguir captando inversión foránea pese a la crisis de combustible

LA HABANA.- Cuba espera atraer más inversiones extranjeras en su mayor bolsa comercial, la Feria de La Habana 2019 que se celebrará en noviembre, a pesar de la grave crisis de combustible que sufre el país y que está afectando al transporte y a las actividades de empresas y ciudadanos.

"Las circunstancias son muy difíciles", reconoció este martes la directora general de Inversión Extranjera del Ministerio de Comercio Exterior, Déborah Rivas, durante la presentación del IV Foro de Negocios que formará parte de la 37 edición de la Feria de La Habana, programada entre el 3 y el 8 de noviembre.
A pesar de las adversidades, confió en que el Foro "contribuya a seguir atrayendo capital extranjero", algo que el Gobierno cubano considera fundamental para mantener a flote su frágil economía, y a que "crezcan los contactos entre empresas" interesadas en invertir en Cuba, especialmente en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM).
La ZEDM, el principal proyecto de captación de inversiones del país ubicado al oeste de La Habana, ya acumula 48 negocios aprobados y 25 en operación, indicó, por su parte, la Directora del Sistema de Ventanilla Única del proyecto, Wendy Miranda.
Cuba se enfrenta estos días a la que podría ser su peor crisis energética desde la década de 1990 al haberse interrumpido parcialmente los envíos de diésel desde Venezuela, algo que el Gobierno cubano atribuye al recrudecimiento del embargo de EE.UU. y las restricciones de la Administración de Donald Trump al petróleo venezolano.
El último buque con diésel arribó a la isla el sábado y no llegarán más hasta octubre, lo que está provocando restricciones en el transporte y las actividades industriales del país, además de generar temores a posibles cortes de luz, aunque el Gobierno asegura que se trata de una "situación coyuntural" cuya solución llegará el mes que viene.
La directora general de Inversión Extranjera lanzó hoy un mensaje de calma a los actuales y potenciales inversores en Cuba, a quienes aseguró que cuentan con todas las "garantías" de que sus proyectos en la isla no están en riesgo, y les invitó a aprovechar las oportunidades de negocio que se ofrecerán en la Feria de La Habana.
La Fihav congregó en su edición del año pasado a unos 2.500 empresarios de más de 60 naciones, siendo España el país extranjero más representado.
Allí se anunció que la ZEDM había atraído en los 12 meses anteriores inversiones por valor de 474 millones de dólares, su máximo histórico.

Cuba recurre a caballos y bueyes para paliar su crisis de combustible

LA HABANA.- Las autoridades de Cuba han instado esta semana a potenciar la "tracción animal", o el uso de caballos, bueyes y otros animales en el transporte y la agricultura, debido a la escasez de combustible que ha provocado una grave crisis energética en el país.

Este jueves José Ramón Machado Ventura, número dos del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) y mano derecha del expresidente y líder del partido Raúl Castro, "defendió la variante insoslayable de la tracción animal" para garantizar la producción agrícola y aliviar los efectos del déficit energético, informó el diario estatal Granma.
El influyente político de 88 años, de visita en la provincia de Cienfuegos, se refirió específicamente a usar bueyes y caballos -con sus respectivos "carretones"- para transportar a los obreros y los cargamentos de productos agrícolas locales, además de usar menos fertilizantes para contribuir al ahorro de recursos.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, realiza una visita de campo a la provincia oriental de Granma, donde elogió "experiencias positivas como el uso de medios de tracción animal en distintas actividades", según recoge hoy la agencia estatal ACN.
El término "tracción animal" ha sido omnipresente estos días en boca de los dirigentes cubanos, así como en la prensa oficialista, en un intento de concienciar, especialmente en el entorno rural, de la necesidad de ahorrar combustible en un momento delicado para el país.
Cuba se enfrenta estos días a la que podría ser su peor crisis energética desde la década de 1990 al haberse interrumpido parcialmente los envíos de diésel desde Venezuela, algo que el Gobierno cubano atribuye al recrudecimiento del embargo de EE.UU. y las restricciones de la Administración de Donald Trump al petróleo venezolano.
El último buque con diésel arribó a la isla el sábado y no llegarán más hasta octubre, lo que está provocando restricciones en el transporte y las actividades industriales del país, además de generar temores a posibles cortes de luz, aunque el Gobierno asegura que se trata de una "situación coyuntural" cuya solución llegará el mes que viene.
El diésel es la principal fuente para la producción de electricidad en la isla, así como el combustible que mueve la maquinaria agrícola, los vehículos industriales, colectivos y de carga, y la mayoría de los automóviles particulares.

sábado, 14 de septiembre de 2019

¿Llegará a Cuba el petróleo de Maduro para aliviar la crisis energética?

MADRID.- Según el presidente, Miguel Díaz-Canel, este sábado atracará en Cuba un buque cargado de petróleo. Se supone que viene de Venezuela. Lo envía Nicolás Maduro, principal sustento del régimen en La Habana. ¿Pero realmente llegará? Apenas hay barcos dispuestos a transportar petróleo venezolano. Mientras, la crisis energética se agudiza en Cuba, a juicio de https://alnavio.com.

Los cubanos lo están pasando mal. En las estaciones de servicio no queda diésel, las paradas de transporte público están colapsadas, los apagones son frecuentes…
La crisis energética se agudiza en Cuba. Al embargo de Washington se une la debacle en Venezuela, asfixiada por la gestión de Nicolás Maduro, así como por las sanciones internacionales contra su régimen.
Esta situación ha provocado que Maduro no encuentre buques para cargar su petróleo. Fuentes de la agencia Bloomberg explican que “los navieros evitan transportar petróleo venezolano por temor a ser sancionados” y, en consecuencia, “perder la cobertura de seguro en las embarcaciones”.
Al menos un envío de petróleo desde Venezuela se aplazó hasta octubre porque el comprador no encontró barco disponible, agregó Bloomberg.
Como el régimen no encuentra supercargueros dispuestos a transportar petróleo, la solución alternativa es recurrir a “barcos más pequeños y costosos” para realizar los envíos. Al menos eso es lo que está haciendo con Asia. ¿Lo hará también con Cuba?
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que este sábado arribará en el país un cargamento de petróleo. Se supone que lo envía Maduro. ¿Atracará? Según la agencia Reuters, en septiembre Cuba ha intentado embarcar dos buques enviados por el régimen en Venezuela, pero le ha sido imposible.
“A pesar de los esfuerzos realizados no se ha logrado un arribo de embarques que aseguren empate en la disponibilidad de combustibles en dos momentos del mes de septiembre”, admitió Díaz-Canel el miércoles.
El presidente cubano se niega a emplear la palabra crisis, pero admite estar pasando dificultades. De ahí que haya anunciado medidas que recuerden a las del Periodo Especial, pidiendo a los cubanos solidaridad, valentía y austeridad.
Y recordando, de paso, a los propietarios de coches estatales que acudan a las estaciones de autobuses para descongestionar. Y es que el Díaz-Canel ha limitado los servicios de transporte público por la crisis energética.
Un reportaje de Reuters explica cómo este viernes hubo aglomeraciones en ciertas paradas de La Habana para coger el autobús. “Esperé alrededor de tres horas para tomar un ómnibus y regresar a la casa”, declaró Eloisa Álvarez a la agencia.
“La situación del transporte se está poniendo fea, incluso aunque el Estado sostiene que es temporal”, agregó Alexei Pérez.

Cuba descarta apagones como consecuencia de su crisis de combustible

LA HABANA.- Cuba no sufrirá cortes eléctricos como consecuencia de la crisis energética por la reducción de la llegada de combustible al país en las próximas tres semanas, aseguró en La Habana el ministro de Energía y Minas, Raúl García Barreiro, en una intervención televisiva especial.

El ministro reconoció que en los últimos días se han producido breves "apagones" en La Habana y otras regiones -"como en cualquier otro país", apuntó- pero los vinculó a problemas puntuales en las subestaciones y descartó que la generación de electricidad sea insuficiente.
La llegada de combustible diésel a Cuba se interrumpió el martes y solo llegará un buque más hasta octubre, una situación que afecta al transporte y las actividades industriales y ha provocado temores a posibles cortes de luz, ya que la mayoría de la producción eléctrica del país proviene del petróleo.
"Si hay que hacer un programa de apagones va a ser informado en cada una de las provincias, pero estamos trabajando para que no haya apagones", explicó García Barreiro, que acompañó al presidente, Miguel Díaz-Canel, en el programa televisivo especial para evaluar esta "situación coyuntural" y proponer medidas de ahorro.
El ministro pidió al "pueblo", que consume el 60 % de la electricidad en Cuba, reducir el consumo energético en sus hogares y desplazar sus actividades "fuera de los horarios pico", con iniciativas "solidarias" como apagar una bombilla de 20 vatios en ese tramo de mayor demanda energética.
Por su parte, el titular de Economía cubano, Alejandro Gil, explicó las medidas del Gobierno para ahorrar energía "durante los próximos 15 o 20 días", hasta que en octubre se normalice la situación con la reanudación de las llegadas de combustible diésel al país.
Gil destacó que se reducirá la producción de acero y de cemento, entre otras actividades industriales que requieren de un alto aporte energético, mientras el turismo no se verá afectado al considerarse un sector prioritario y fuente esencial de divisas del país.
Las autoridades darán prioridad, en la asignación de combustible, a la producción de alimentos y su distribución a las tiendas, y a garantizar los servicios básicos sanitarios y educativos.
El ministro también descartó, como ya hizo en la víspera el presidente, que Cuba se halle al borde de otro "período especial" como el que en la década de 1990 provocó, entre otros graves efectos, constantes apagones eléctricos, escasez de alimentos y bienes, y el colapso de las redes de transporte urbano e interurbano.
En cuanto al transporte, ya se han notado los efectos esta semana con más gente en la calle "pidiendo botella" (como llaman los cubanos a hacer autoestop), autobuses urbanos desbordados, gran parte de las gasolineras con los surtidores de gasóleo cerrados y largas colas en las que aún prestan servicio.
Aun así, las autoridades aseguran que no cesará el suministro de diésel para automóviles particulares, aunque el transporte público urbano e interurbano por carretera y ferrocarril se ha restringido a servicios mínimos.
El presidente y los ministros insistieron hoy en culpar de la crisis al Gobierno de Estados Unidos, al que acusan de tratar de impedir la llegada de combustible a la isla mediante presiones a las navieras que transportan crudo desde Venezuela, el mayor socio y valedor de Cuba.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Mayor "austeridad" en Cuba ante una crisis energética "coyuntural"

LA HABANA.- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel llamó a una mayor "austeridad y ahorro" ante una crisis "coyuntural" de combustible que afectará el transporte, la distribución de mercancías y la generación eléctrica y de la cual culpó a Estados Unidos.

"Es una situación coyuntural" por "baja disponibilidad de diésel" en el país debido a la "gran escalada" de la administración de Donald Trump, "que se empeña en evitar la llegada de combustible a Cuba", dijo el mandatario en una comparecencia televisada.
Dijo que desde el martes no llega combustible al país y que esa situación se mantendrá hasta el sábado 14, cuando está prevista la llegada de un barco petrolero.
El gobierno espera que a finales de septiembre lleguen más buques con combustible y que la situación se normalice "relativamente" en octubre, cuando debería llegar a la isla el combustible previsto.
En los últimos meses, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a varias empresas por transportar petróleo venezolano a Cuba.
"El petróleo de Venezuela pertenece al pueblo venezolano, y no debería ser usado como una herramienta de negociación para respaldar dictadores y prolongar la opresión", había dicho el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado en abril.
Venezuela es el principal proveedor de petróleo a Cuba y Washington acusa a La Habana de ser sostén de su aliado, el presidente Nicolás Maduro.
Díaz-Canel acusó a Estados Unidos de actuar "con mayor agresividad hacia Cuba" para propiciar "un estallido social", "desmotivación" de la población y "para arrancarnos concesiones políticas".
Asimismo, le reprochó haber "intimidado" y "presionado" a navieras y armadores para que desistan de transportar combustible a la isla.
Cuba tiene que importar el 60% del combustible que consume, alrededor de 9 millones de toneladas anuales, y logra producir el 40% a partir de un petróleo muy pesado, destinado a la generación eléctrica y producción de cemento.
Según Díaz-Canel, esta crisis "coyuntural" provocará afectaciones en la distribución de mercancías, aunque aclaró que "no es de abastecimiento" pues al país continúan llegando los barcos con alimentos y otras mercancias.
Cuba importa el 80% de los alimentos que consume, en los cuales invierte unos 2.000 millones de dólares anuales. En los meses finales de 2018 y en los primeros de este año, se produjo un desabastecimiento de aceite, pollo, harina y otros alimentos.
En un tono distendido con el que buscó transmitir tranquilidad, el presidente escoltado por tres ministros, dijo que la situación hay que afrontarla "sin sustos ni miedos".
La falta de combustible provocará restricciones al ya deficiente transporte público, algunas actividades productivas que consumen mucha energía así como la generación de electricidad, aunque Díaz-Canel precisó que se tratarán de evitar los apagones.
El mandatario trató de alejar el fantasma de la crisis de los años 90, denominada oficialmente como "Período Especial", cuya crudeza dejó un trauma en la memoria de los habitantes de la isla.
"No estamos en Periodo Especial, y de la manera que hemos trabajado en estos años no debe conducirnos a un período especial", dijo.
En los próximos días, el gobierno anunciará medidas específicas de limitación en el transporte de pasajeros en ómnibus y ferrocarril, la adecuación de la jornada laboral a horarios que eviten la transportación masiva, y un ahorro de consumo eléctrico para evitar "apagones".
El anuncio oficial no tomó por sorpresa a los cubanos, que en los últimos días habían constatado la ausencia de diésel en las estaciones de servicio y la disminución del transporte público.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Díaz-Canel descarta un nuevo periodo especial pero admite una crisis de combustible

LA HABANA.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció este miércoles que existe una crisis de combustible que está afectando a la vida diaria de la población, aunque aseguró que el país no pasa por un segundo "periodo especial" como el de los años 90.

Díaz-Canel explicó que se trata principalmente de una situación de escasez de combustible diésel, necesario para la inmensa mayoría de los vehículos que circulan en el país -incluida la flota de transporte público- y para la producción energética, aunque anunció que ésta última está asegurada.
"No estamos en período especial", remarcó, sin embargo, en referencia a la intensa crisis económica que azotó Cuba en la década de 1990 y cuyos efectos fueron, entre otros, el bloqueo del transporte y constantes apagones por la falta de combustible.
La llegada de combustible a Cuba se interrumpió ayer martes y no se reanudará hasta el próximo día 14, especificó.
Así, el presidente indicó que se trata de una "situación coyuntural" que obligará a los cubanos a estar "apretados unos días", y apuntó la necesidad de que tanto los gobernantes como la población tomen medidas destinadas al ahorro energético.
Aseguró que su Gobierno tiene un plan para hacer frente a la crisis de combustible, aunque no explicó detalles más allá de insistir en la práctica del "ahorro" y el "altruismo", así como "denunciar delitos" relacionados con el robo o acaparamiento de combustible y bienes relacionados.
Culpó de la situación al Gobierno de Estados Unidos, que está "actuando con mayor agresividad hacia Cuba" y tiene un "plan genocida" para reducir la "calidad de vida y el progreso" de la isla con el fin último de generar un "estallido social".
Más específicamente, acusó a la administración del presidente Donald Trump de "tratar de impedir la llegada de combustible" mediante presiones a las navieras que transportan crudo a Cuba, principalmente desde Venezuela, país al que Washington también impone sanciones económicas y comerciales.
Díaz-Canel lanzó un mensaje de tranquilidad al asegurar que Cuba produce de forma autónoma el 40% de sus necesidades de petróleo, y que esto cubre la demanda de electricidad del país, por lo que descartó posibles "apagones".
Desde hace días una parte de las gasolineras de La Habana están fuera de servicio temporalmente y en otras está agotado el diésel, por lo que se suelen forman grandes colas en los surtidores que aún ofrecen combustible.
La movilidad se ha dificultado en las calles de la capital, donde se observa más gente en la calle en busca de transporte y autobuses urbanos atestados por haberse suspendido el servicio en algunas rutas, entre ellas las de recogida de los trabajadores de empresas estatales.

La llegada de combustible a Cuba estará paralizada cinco días

LA HABANA.- La llegada de combustible a Cuba se interrumpió ayer martes y no se reanudará hasta el próximo día 14, informó este miércoles el presidente del país, Miguel Díaz-Canel.

"El día 14 entra un barco de combustible que no vamos a decir de dónde viene", dijo el mandatario en una intervención en la televisión estatal para explicar las medidas gubernamentales que se aplicarán para paliar esta "situación coyuntural" que afecta esencialmente al diésel.
El gobernante cubano atribuyó este panorama a la presión de Estados Unidos sobre las navieras y compañías aseguradoras para evitar que llegue petróleo a la isla, en especial el procedente de Venezuela, principal aliado económico y político del país caribeño.
Una vez que entre el cargamento del día 14, no llegarán nuevos embarques hasta finales de septiembre, por lo que el Gobierno ha aprobado "medidas de ajuste y ahorro" para que el combustible que entrará esta semana "dure hasta que entre" el que llegará a fin de mes.
"Vamos a trabajar con el combustible que ya ha entrado en la economía", dijo Díaz-Canel, quien indicó que pese a los esfuerzos realizados, no se logró conectar el arribo sucesivo de buques para evitar la interrupción del suministro.
Todos los contratos de embarque para garantizar la llegada de combustible a la isla durante el mes de octubre "están negociados", aseguró.
Ante esta situación, varios ministros del gabinete de Díaz-Canel que comparecieron con él desgranaron un paquete de "medidas coyunturales" para disminuir la demanda de diésel, que en Cuba se emplea fundamentalmente en la generación eléctrica y los transportes de carga y pasajeros.
El ministro cubano de Economía, Alejandro Gil, subrayó que la prioridad será garantizar las actividades que afectan de forma directa al bienestar de la población, como la distribución de alimentos y otros bienes básicos de consumo, y el transporte de pasajeros.
Por contra, se frenarán o paralizarán temporalmente producciones no esenciales e inversiones de alto consumo energético, aunque ello "no significa que se paralicen las inversiones en el país", sostuvo.
Se trata de "bajar un poco los niveles de actividad para garantizar que el combustible nos aguante hasta llegar a final de mes", precisó el titular de Economía.
Otra de las medidas pasa por desplazar de horario algunas actividades industriales para que no se desarrollen en "horarios pico" de consumo energético, de forma que se garantice que la población no sufra "apagones" en esos periodos (hora del almuerzo y primera hora de la noche).
Gil matizó que ello requerirá del esfuerzo y comprensión de los trabajadores, ya que algunos podrían tener que realizar tareas de madrugada
"Ninguna medida está improvisada, llevamos trabajando varios meses", insistió.
Además, aclaró que la centralización de la asignación de diésel implica dar prioridad a las necesidades de la población: "no reaccionamos ante esta situación como una economía de mercado, subiendo precios", acotó.
Los anuncios de este miércoles se suman a otras medidas para ahorrar combustible que ya entraron en vigor hace varios meses en el sector estatal, con reducción de horarios para disminuir el consumo eléctrico -especialmente la climatización- en oficinas, bancos y otras muchas entidades adscritas a la administración pública.
También se restringió entonces el combustible asignado a los organismos de la administración, desde los ministerios a los vehículos de transporte de empresas estatales, entre ellos los autobuses que trasladan a los trabajadores.
Aunque la situación ha empeorado en las últimas semanas por el cerco de EE.UU. a los buques que transportan combustible a Cuba, la isla ya arrastraba problemas de suministro desde hace varios años por la caída en picado de los envíos de crudo subsidiado que recibe de Venezuela, motivada por la crisis en ese país.

jueves, 20 de junio de 2019

No habrá "apagones" en Cuba este verano, dicen las autoridades

LA HABANA.- Las autoridades cubanas descartaron que este verano se vayan a producir "apagones" eléctricos en la isla pese a la crisis económica que atraviesa el país y que afecta, entre otros ámbitos, al suministro de combustible.

"Pueden ocurrir averías como consecuencias de tormentas eléctricas o eventos climatológicos, pero no por falta de electricidad", declaró la directora general de Uso Racional de Energía de la Unión Eléctrica de Cuba, Elaine Moreno, citada este jueves por medios estatales.
Moreno instó a la población a "hacer un uso racional de la energía" y contribuir al ahorro de recursos en los próximos meses estivales, cuando la demanda energética en Cuba se dispara por un mayor uso de los aires acondicionados y ventiladores, entre otros factores.
Según un reporte de la televisión estatal, durante el verano se destinan 400.000 toneladas de combustible a las centrales térmicas y los emplazamientos de generación distribuida.
Pese a esta llamada a la tranquilidad, entre los cubanos provoca inquietud la posibilidad de que se repita la situación del "periodo especial", la profunda recesión que golpeó al país caribeño en la década de los noventa tras la caída de la Unión Soviética y el abrupto fin de los subsidios del bloque.
Durante aquellos duros años, los cortes de electricidad por escasez de combustible eran tan frecuentes que muchas familias dormían en el suelo e incluso en las azoteas para combatir el calor, y más que de "apagones" se hablaba de "alumbrones" cuando regresaba la luz.
Por el momento no se han dado en la isla problemas severos de abastecimiento de combustible pero en el sector estatal ya se aplican medidas de ahorro en dependencias y centros de trabajo, como la restricción de las horas en que funciona el aire acondicionado.
El Gobierno mantiene, además, una campaña en contra del desvío de combustible estatal al mercado negro, una sangría que cuesta millones a las arcas públicas y a la que de momento las autoridades no han encontrado una solución eficaz.
Cuba hace frente desde hace unos meses a la peor crisis de las últimas dos décadas, provocada por la situación de su principal aliado político y económico, Venezuela, además de la ineficiencia de su economía centralizada, el recrudecimiento del embargo de Estados Unidos, la caída de los precios de las exportaciones y los desastres naturales de los últimos dos años.
El país solo produce el 40 % del combustible que consume, y completaba la demanda con petróleo venezolano a precios subsidiados cuyos envíos se han reducido en más de la mitad desde que comenzó la crisis en el país suramericano.

sábado, 22 de julio de 2017

Cuba impulsa la producción de biodiésel a partir de una planta no comestible

LA HABANA.- Un proyecto internacional con fondos suizos de cooperación impulsa en Cuba la producción integrada de alimentos y biodiésel a partir de una planta no comestible denominada "piñón de botija" (Jatropha Curcas), informaron hoy medios estatales.

La iniciativa, llamada Biomas-Cuba, tiene su base en la Estación Experimental Indio Hatuey, en la provincia de Matanzas (180 kilómetros al este de La Habana), donde se cultivan 430 hectáreas de esa especie vegetal asociadas a otros 21 cultivos alimentarios, explicó el director del proyecto, Jesús Suárez.
La Agencia Suiza para Cooperación y el Desarrollo aporta fondos para este emprendimiento, que incluye la construcción de cinco plantas productoras del biocombustible, de las que dos ya están en funcionamiento, con una capacidad de producción de hasta 400 litros diarios cada una.
El experto señaló que el biodiésel tiene "casi el mismo valor calórico que el diesel", puede ser utilizado como combustible en tractores y otros equipos agrícolas, permite reducir costos de producción y produce una energía más limpia y menos contaminante.
Además, en la Estación Indio Hatuey también se producen biogás y biofertilizantes y se proyecta la gasificación de lignocelulosa (principal componente de la pared celular de las plantas) con el fin de generar electricidad.
Cuba busca desde hace varios años cambiar su matriz energética a fin de reducir la dependencia del petróleo combustible y para ello planea construir 25 plantas eléctricas de energía renovable con biomasa de la caña de azúcar, así como la instalación de parques solares.
A largo plazo la isla, que ahora solo produce el 40 % del combustible que precisa, pretende cubrir el 24 % de sus necesidades energéticas con fuentes renovables para 2030.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Cuba busca un suministro estable de crudo para amortiguar una crisis segura

LA HABANA.- A pesar de los cantos de sirena del deshielo y la apertura económica, Cuba se asoma a una importante crisis, acuciada por el cierre del grifo en el crudo subsidiado de Venezuela, lo que obliga a la isla a buscar alternativas a contrarreloj para diversificar su economía y evitar un colapso.

Aunque no hay cifras oficiales, Cuba estaría recibiendo hoy por debajo de los 80.000 barriles diarios, lejos de los 105.000 que llegó a obtener en los mejores momentos del idilio Cuba-Venezuela, que los entonces presidentes Fidel Castro y Hugo Chávez iniciaron en 2003 y que todavía perdura.
Las dificultades para lograr un suministro estable de petróleo -la isla solo produce el 40 % de lo que consume- obligan a Cuba a buscar nuevos socios y el presidente Raúl Castro se ha dirigido esta misma semana por carta al mandatario ruso, Vladimir Putin, para solicitar colaboración en ese sentido.
La crisis estructural de Venezuela tiene un doble impacto en Cuba: por un lado tiene que recurrir al mercado mundial a comprar petróleo a precios más caros; y por otro, implica una pérdida de ingresos por la exportación de servicios profesionales, ya que el país sudamericano está recortando la contratación de médicos y maestros cubanos.
Esta situación ha despertado los fantasmas del Periodo Especial, el colapso de gran envergadura que sufrió Cuba tras la caída de la Unión Soviética, aunque "el choque será menor ya que la economía cubana no es hoy tan dependiente de un único socio", apuntó a Efe Carmelo Mesa-Lago, profesor emérito de Economía de la Universidad de Pittsburg.
"La dependencia comercial de Cuba con la URSS implicaba en torno a un 70 %, si se suman el resto de países del bloque socialista hubo años que alcanzó el 75 %. Con Venezuela, el comercio externo no ha sobrepasado el 44 %", explicó.
Según Mesa-Lago, nada puede evitar que la isla caiga en una importante crisis, cuyos efectos serán más palpables el año que viene, cuando la balanza de pagos de Cuba se vea resentida por la pérdida de ingresos por la venta de servicios profesionales, no solo con Venezuela, sino además con un Brasil también en dificultades.
"El problema es que Cuba no cuenta con un plan B a corto plazo. El único sector que proporciona ingresos seguros es el turismo, pero es un cuello de botella, porque el país no está preparado para absorber la avalancha de visitantes, sobre todo estadounidenses, que quieren viajar a la isla", apunta el economista cubano-americano.
La buena noticia en medio de la tormenta es la supuesta bolsa con 8.200 millones de barriles de crudo de alta calidad que la empresa australiana MEO ha hallado en Motembo, entre las provincias de Matanzas y Villa Clara.
Ese lugar fue el primer campo petrolífero de Cuba y se explotó desde finales del siglo XIX hasta los años sesenta, cuando se anunció que ya estaba seco.
Sin embargo, por cautela o exceso de celo, dentro de Cuba ninguna fuente oficial confirma el hallazgo, solo anunciado por la empresa australiana que firmó en septiembre de 2015 un acuerdo con el monopolio estatal Unión Cuba-Petróleo por el 100 % de los derechos de exploración.
De ser cierto, el descubrimiento será un "pelotazo" para Cuba, ya que según MEO se extraerían un millón de barriles diarios de ese yacimiento, lo que permitiría a la isla autoabastecer con creces su consumo actual de 157.000 barriles diarios, de los que ahora solo produce 68.000, e incluso exportar excedentes.
No obstante, hasta que esto se traduzca en ingresos, Cuba debe encarar las dificultades de una inminente crisis, al menos este 2016 y en 2017, cuando "es muy probable que la economía entre en recesión", señaló el cubano Pavel Vidal, profesor de Economía de la Universidad de Cali.
"El crecimiento del PIB quedará cercano a cero o ligeramente negativo este año. Lo peor vendrá el año que viene. En 2016 las empresas cubanas pueden atenuar el shock con los inventarios y contratos ya firmados, pero en 2017 tendrán un ajuste mucho más duro de gastos y la caída del PIB podrá ser de casi un 3 %, la primera contracción del PIB en 24 años", aclaró Vidal.
Después de crecer un 4 % en 2015, el gobierno cubano pronosticó un aumento del PIB del 2 % para 2016, objetivo que a mitad de año rebajó al 1 %, una meta demasiado ambiciosa para muchos analistas que auguran una recesión para los próximos años.

miércoles, 4 de mayo de 2016

EE.UU. busca disipar la "incertidumbre energética" en Centroamérica y Caribe

WASHINGTON.- Estados Unidos prometió hoy ayudar a disipar la "incertidumbre energética" en Centroamérica y el Caribe, en una cumbre destinada a promover la diversificación de fuentes de energía en la región y reducir de paso su dependencia del programa venezolano de petróleo subsidiado Petrocaribe.

El vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, presidió en el Departamento de Estado la segunda cumbre sobre seguridad energética en el Caribe, que este año también incluyó a los gobernantes de Centroamérica.
"La inseguridad energética es enormemente dañina" para la economía de un país, subrayó Biden durante la sesión plenaria que cerró la cumbre en el Departamento de Estado.
Biden recordó que el 85 % de la energía del Caribe procede del petróleo, y destacó la necesidad de diversificar esa matriz energética incluso ahora que los precios del crudo están bajos, porque inevitablemente acabarán subiendo.
"Queremos que (sus países) tengan seguridad energética" para atraer inversión extranjera, lograr más crecimiento y, en consecuencia, "mayor prosperidad", destacó el vicepresidente.
A la cumbre asistieron, entre otros, los presidentes de Panamá, Juan Carlos Varela; Honduras, Juan Orlando Hernández; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, y Guatemala, Jimmy Morales, junto con el vicepresidente de Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens, y altos representantes del resto de los países centroamericanos y caribeños.
La mayoría de los invitados a la cumbre pertenecen a Petrocaribe, un programa venezolano lanzado en 2005 e integrado por 18 países, incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe.
No obstante, un funcionario estadounidense negó hoy que la cumbre se hubiera convocado en reacción a Petrocaribe, porque la permanencia de los países de la región en ese programa "no excluye" que quieran buscar otras fuentes o atraer más inversiones privadas.
"No van a escuchar que nadie mencione hoy la palabra Venezuela en absoluto", dijo a los periodistas el subsecretario adjunto de Estado de EE.UU. para Centroamérica y el Caribe, Juan González.
Aún así, indicó que muchos países miembros de Petrocaribe están "entrando en problemas fiscales, teniendo problemas a la hora de invertir en su infraestructura y su sector energético".
"Aunque los precios del combustible estén bajos, sigue habiendo un sentido de urgencia en Centroamérica y el Caribe de asegurarse de hacer las inversiones necesarias para que no les afecten los altibajos de los precios de la energía", añadió González.
Durante su visita a La Habana en marzo pasado, el presidente de EE.UU., Barack Obama, invitó a Cuba a participar en la cumbre, pero finalmente el Gobierno cubano no envió a ningún representante.
"No lo interpretamos (la ausencia de Cuba) como algo negativo, sino que la puerta siempre estará abierta para que Cuba participe en esta conversación", indicó González.
Con motivo de la cumbre, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo (Usaid) anunció hoy que pondrá a disposición de los países de Centroamérica y el Caribe un total de 10 millones de dólares en subvenciones para proyectos concretos, unos fondos que pueden solicitarse hasta marzo de 2017.
Además, los mandatarios que asistieron a la cumbre recibieron el informe final de un grupo de trabajo que Obama lanzó en abril de 2015 para evaluar los retos de energía en Centroamérica y el Caribe.
El informe alienta a una mayor integración energética en la región y aboga por duplicar la capacidad del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (Siepac), de los 300 MW que produce actualmente a 600 MW.
El presidente panameño, Juan Carlos Varela, apoyó este miércoles ese objetivo de mayor cooperación al expresar su respaldo al "proyecto de interconexión entre Colombia y Panamá", que sería "un hito en la integración de la infraestructura energética entre el centro y el sur de América, desde México a Chile".
En un discurso durante la sesión plenaria, Varela también defendió que Panamá tiene "una oportunidad única para ser un foco de gas natural licuado (GNL) para toda la región", dado que en 2018 abrirá la primera planta de generación de energía a base de esa fuente en toda Centroamérica.
También asistió a la cumbre el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, quien opinó que este es el momento para que los países de las dos regiones "aceleren sus esfuerzos para diversificar sus matrices energéticas".
En paralelo a la cumbre, la consejera del Departamento de Estado, Kristie Kenney, encabezó una reunión sobre seguridad con los líderes de los países del Caribe, que se centró en temas como el control de fronteras, el combate al narcotráfico, el lavado de dinero y la disminución de los bancos corresponsales en la región.

martes, 5 de abril de 2016

Alta demanda del carbón vegetal cubano en mercados europeos

LA HABANA.- El carbón vegetal fabricado de forma artesanal en el centro de Cuba posee hoy alta demanda en mercados europeos por sus excelentes cualidades y calidad. Florentino Delgado, Director de comercialización del Ministerio de la Agricultura en Ciego de Ávila, resaltó que Italia, España y Francia son las principales naciones que consumen el material energético elaborado aquí.

Señaló que este año el territorio avileño, 430 kilómetros al este de La Habana, exportará unas 28.000 toneladas, volumen que supera lo enviado en el pasado año.

La Empresa Agroindustrial Ceballos, considerada como la mayor productora del rubro en la Isla, dispone de un personal con gran destreza en armar, tapar y cocinar el horno, apuntó Delgado.

Precisó que el 90 por ciento del carbón se obtiene de la leña de marabú y entre sus características sobresalen mayor nivel de caloría, una llama azul, sin humo y sin ceniza.

La producción de carbón vegetal es una alternativa que tiene el país en la búsqueda de fuente energética sin afectar en medio ambiente, además de emplear el marabú, planta indeseable abundante en los campos cubanos.